El Algeciras Club de Fútbol perdió en Alcoy, pero fue también fue una derrota del fútbol y el deporte. Una derrota colectiva. Otra vez la sucia lengua del racismo hizo presencia en un campo. El jugador algecirista Yac Diori, en el minuto 89', denunció visiblemente alterado insultos racistas de un contrario, y acabó llorando en el banquillo, y el juego detenido durante siete minutos. El entrenador del Algeciras, Lolo Escobar, desveló posteriormente en rueda de prensa que el futbolista del Alcoyano le había dicho "puto mono, me cago en tu puta madre".
El colegiado del partido, Alejandro Ojaos Valera, que durante el partido no señaló un penalti clarísimo al Algeciras CF, no estuvo a la altura, se vio superado por lo que estaba ocurriendo, parecía no saber qué hacer con la situación, y tras el encuentro no reflejó en el acta lo ocurrido con Yac Diori, aunque sí el inicente que produjeron tras el pitido final, cuando Admonio y Álvaro Vega -el futbolista del Alcoyano señalado de proferir los insultos- acabaron expulsados. El Algeciras Club de Fútbol tomará medidas para que estos hechos no queden impunes.
Un final de partido que mancha al fútbol y al deporte, incapaces de quitarse de encima el racismo, siempre lamentable, pero más si cabe cuando estas actitudes se producen entre compañeros de profesión, entre futbolistas. Hasta ahora, nadie, ni club ni jugador, han pedido perdón ni dado explicaciones.
Mal final de partido para el Algeciras y, ya hablando estrictamente de fútbol, tarde para olvidar del equipo de Lolo Escobar. El técnico, ante la baja de Iván Turrillo -el falso nueve-, decidió colocar en ataque al habitual central Admonio. Cierto es que ganó algunas batallas aéras pero la decisión no salió como seguramente esperaba. El conjunto algecirista no se adaptó nunca a El Collao, un campo irregular y desagracable para los visitantes.
Tampoco es que el Alcoyano, más necesitado, hiciese grandes alardes de fútbol y de ataque, pero inquietó más la meta de Lucho, que tuvo varias intervenciones de mérito a lo largo de la primera parte. Sin embargo, la jugada que pudo cambiar el curso del partido fue en el 39'. Mario fue atropellado por un defensa local dentro del área, pero el colegiado no quiso ver nada. Otra semana que el árbitro de turno roba un penalti al Algeciras.
En la segunda parte, similar situación. El exalgecirista Pablo Ganet fue el mejor del Alcoyano, y demostró su peligro a balón parado y su buen juego en el centro. De él nacía todo peligro. Escobar introdujo cambios y metió a Javi Cueto, que sigue sin mostrarse como el nueve que este equipo necesita. Aunque lo lleve a la espalda. Porque el Algeciras, a pesar de lo que dicen los números, necesita un nueve.
El cuadro algecirista mantuvo el peligro alejado, pero el Alcoyano tenía que apretar al ataque. En el 74', Raúl Alcaina se la vio cara a cara con Lucho pero su disparo se fue desviado. Minutos después, en el 81', el Alcoyano no perdonó. Un centro con veneno de Ganet lo remató sin marca Imanol en el segundo palo para hacer el 1-0.
En los minutos finales lo intentó el Algeciras, pero estaba fuera del partido. Más aún cuando llegó lo peor del partido. Algo que ningún jugador de fútbol tiene que soportar. Una derrota colectiva.

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