Un punto y para estar agradecidos. El Algeciras Club de Fútbol empató en casa contra el Atlético de Madrid B, que se adelantó en dos ocasiones en el marcador y falló un gol que ya lamentaban los algeciristas en la última jugada del partido. Los de Lolo Escobar, que no hicieron su mejor partido en el Nuevo Mirador, se sitúan con este resultado en sexta posición.
El filial atlético aprovechó las facilidades o errores de los de casa, que echaron en falta la ausencia de Eric Montes en el mediocentro. Dos errores se convirtieron en dos goles visitantes en la primera parte, el primero fue igualado por Diego Esteban y el segundo tanto, ya tras el descanso, por Javi Cueto. Hubo tiempo para la remontada, pero fue el cuadro colchonero el que tuvo más cerca el triunfo.
A los ocho minutos Diego Bri aprovechó una mala resolución de la defensa algecireña para plantarse ante Lucho y batirle por bajo. El Atlético B se adelantó cuando el partido aún se estaba asentando y al Algeciras le tocaba ya remar contra corriente.
El Algeciras no se volvió loco, tampoco sufrió en exceso el golpe. Poco a poco fue ganando terreno, y en el minuto 26 Diego Esteban, en estado de gracia goleadora, elevó el balón en un remate poco habitual y la pelota se envenenó hasta entrar en la meta contraria. 1-1.
Vuelta a empezar. Pero el Algeciras no tuvo mucho tiempo de gestionar el empate ni las emociones del mismo. Tan poco cambio que a los seis minutos volvió a colocarse por debajo en el marcador. Guerrero se sintió solo cerca del área, nadie tapó el disparo duro y Lucho, que casi nunca falla, no lo atajó y el rechace fue un caramelo para Adrián Niño, que puso de nuevo a los visitantes en ventaja en el 33'. 1-2.
Una jugada similar a esa fue la última opción de los de Escobar antes del descanso. A la vuelta, de nuevo intentos tíbios, sin demasiado acierto en los metros finales y con minutos de empuje que fueron sofocados por la defensa del Atlético B. Los colchoneros tampoco anduvieron finos en los metros finales. Igualdad y poco control. Encontró la vía el Algeciras por el centro. Un pase filtrado de Iván Turrillo encontró entre una maraña de piernas las de Javi Cueto, que resolvió al más puro estilo nueve. Un tanto muy celebrado, por el equipo, por él, por la grada. El joven atacante lo merecía.
Así se abría la puerta a la remontada, pero faltaron cosas. Acierto y continuidad, entre ellas. Los ratos de empuje fueron intermitentes y el cuadro del exalbirrojo Tevenet se cerró con todo, pero también salió con peligro. Tanto que tuvo el triunfo en sus botas. El Algeciras se quedó descolgado arriba, dos jugadores se plantaron solos ante Lucho, un pase de la muerte dejó a Maroto con toda la portería para él, pero echó el balón incomprensiblemente fuera. Acabó llorando, y el algecirismo suspiró. "De la que nos hemos librado", decía todavía minutos después un aficionado de camino a su coche para salir de La Menacha. Visto lo visto, el punto no es malo, y deja al equipo de Algeciras sexto, a un puesto y un punto de la fase de ascenso.

Deja una respuesta