Acusan de «estafador» al hombre que perdió ayer su pensión en la zona del bulevar

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No se dudó ni un solo segundo. Había que ayudar y se ayudó. El pueblo de La Línea se volcó ayer para ayudar a un hombre de avanzada edad, Antonio, que había perdido, en la zona del bulevar, su cartera con el dinero de la última paga de su pensión. Las redes sociales, Facebook, Instagram, WhatsApp, se llenaron en cuestión de horas de vídeos y mensajes con miles de compartidos con el ánimo de ayudar a este vecino. Y se consiguió, como sacado de un cuento de Navidad. Sin embargo, tras la emoción del bien hecho, también aparecieron varios comentarios que alertaban de que, en el fondo, esta historia pudiese no ser del todo real, denunciando públicamente haber sido estafados por este hombre.

Este es el caso de Paco Carrasco, agente de la Policía Local de La Línea durante cerca de 40 años, y que asegura conocer a este señor por una historia similar: años atrás necesitó una cantidad de dinero concreta, 400 euros, se le dejó y después desapareció.

«Yo estaba en mi casa y me llegó un WhatsApp de mi hija diciéndome: «Papá, mira qué lastima este hombre mayor que ha perdido la cartera», con la idea de donar algo porque somos una familia muy solidaria desde siempre. Entonces veo el vídeo y digo para mí, «si este hombre es Antonio Domínguez». Llamé a varios amigos para cerciorarme que era él, incluso a mi hermano que también fue Policía, y verdaderamente era el», comparte con este medio Paco Carrasco, exagente de policía.

Explica que «este hombre hacía las declaraciones de Hacienda a varios compañeros de la Policía y de la Guardia Civil, así que entraba en nuestras dependencias con la confianza de muchos. Un día llegó diciendo que se había dejado la cartera en la casa y que necesitaba hacer un ingreso urgente en el banco, que le faltaban 400 euros. Varios compañeros y yo nos pusimos a reunir esa cantidad de dinero hasta que mi hermano, que era el oficial, dado el apuro, se ofreció a sacar él mismo esa cantidad desde una sucursal cercana. Este hombre se puso hasta de rodillas, dándole las gracias y asegurándole que se lo devolvía al día siguiente».

Pero entonces, Antonio, desapareció. «Pasó el tiempo y tras varios requerimientos, nos enteramos a través de un familiar que este hombre se dedicaba a esto. Siempre bien vestido y siendo mayor, pues le daba el pego a todo el mundo. Varias veces le he visto en la calle y se lo he recriminado, pero la poca vergüenza lo supera», añade este agente.

Después de que Paco Carrasco compartiera su caso, otras personas aseguraron haber vivido experiencias similares con este hombre que acabó estafándoles. «Me preocupaba que engañara a tantos linenses que estaban dando su dinero. Lo primero que hice fue publicarlo en Facebook pero la gente no leía. Así que llamé a varios compañeros hasta que localicé el número de Francis y se lo conté, me dijo que le entraba ganas de desmayarse con lo que le estaba contando. Creo que incluso fue a la Policía para tratar de parar las donaciones. Ojalá que mi testimonio le abra los ojos a mucha gente, y más en estos días. El corazón del linense es así».

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