Efectivos del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) han interceptado en el estrecho de Gibraltar unos 600 kilos de hachís en una persecución a una lancha semirrígida que obligó a sus ocupantes a tirar al mar los fardos durante la huida.
Según ha informado el SVA en un comunicado, la actuación tuvo lugar en la madrugada del pasado 9 de abril, cuando dos patrulleros de Vigilancia Aduanera observaron navegando sin luces por el Estrecho a una lancha semirrígida de las habitualmente empleadas en el narcotráfico.
Los agentes iniciaron una persecución sobre la embarcación sospechosa, forzando a sus tripulantes a huir de regreso a costa africana y a arrojar al mar gran parte de la droga que transportaban para conseguir escapar. En total, recuperaron 18 fardos de hachís con un peso de 646 kilos.

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