Lo que iba a ser un día de playa y disfrute en El Rinconcillo para Pedro y su familia el pasado martes casi acaba en tragedia. Su sobrina de 13 años se cayó apoyando la rodilla, la niña comenzó a gritar de manera desgarradora, lo que hizo temer a sus familiares que no era una simple caída, puesto que la cría "tiene el umbral del solor muy alto y no se suele quejar", explica Pedro a 8Directo. Inmediatamente avisaron a los socorristas del percance y llegó uno de ellos en un quad. La menor no podía ponerse en pie y fueron los propios familiares junto con la ayuda de algunos bañistas los que subieron a la niña al quad y fue trasladada al puesto de socorro que se encuentra junto al Hotel Bahía.
Aquí fue donde comenzó la indignación de la familia. En el puesto de socorro se encontraban tres socorristas, que según Pedro Súarez, les trataron "con muy poca profesionalidad" e incluso bromearon restándole importancia a la caída, a pesar de que la niña mordía del dolor una toalla y tenía la rodilla "totalmente inflamada, tanto que parecía un globo". Los tres jóvenes indicaron un vendaje y que en todo caso acudieran a un centro de salud. Fue entoces, según relata el tío de la pequeña, cuando pidieron que trasladaran a la accidentada en la ambulancia, que se encontraba en la puerta del puesto, al hospital Punta de Europa. La respuesta que recibieron les dejó atónitos: "la ambulancia solo está para los casos urgentes y este no lo es", afirma el tío de la niña. Ante la negativa de traslado, la familia decidió conducir a la menor en un vehículo particular hasta el servicio de Urgencias del hospital. Una vez allí, tras realizar las pruebas pertinentes y atenderla una traumatóloga, se le diagnosticó en un primer momento una rotura en la cabeza de la tibia. La niña quedó ingresada y fue ayer operada tras comprobar que finalmente la paciente presentaba una doble rotura de tibia.

"Queremos denunciar la falta de profesionalidad y el trato recibido en el puesto de socorrismo. Nos sentimos muy impotentes y se nos pasa por la cabeza si al trasladarla nosotros sin estar la pierna inmovilizada pudimos causarle a mi sobrina un daño mayor", lamenta Suárez.
En estos momentos, la familia se encuentra recopilando los informes médicos para poner una queja formal contra la atención recibida en la playa. "No queremos que nadie vuelva a recibir este trato en la playa". Por su parte, el concejal de Playas, Ángel Martínez, se ha puesto en contacto con la familia para interesarse por la niña y trasladarles la preocupación del alcalde al respecto. La familia asegura que desde el Ayuntamiento se han comprometido a abrir una investigación para esclarecer lo ocurrido.

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