A vueltas con el color de la fachada de la parroquia del Carmen de La Atunara. Polémica entre muchos vecinos de La Línea, fieles y devotos que comparten estos días en redes sociales su acuerdo o desacuerdo con el nuevo color que lucirá esta edificio religioso tras los trabajos de reforma a los que está siendo sometido. Una campaña de recaudación de fondos puesta en marcha estos meses por la asociación '3 noviembre 1730 Fuerte Santa Barbara' y la comunidad parroquial del Carmen ha permitido la puesta en marcha de estos trabajos.
Pero, ¿por qué se está pintando la fachada de esta parroquia de otro color diferente justo al anterior, de azul-celeste a albero-tierra ahora? Algo que ha llamado la atención de muchos estos días. Pues bien, hay una razón de peso tras esto.
Lo cierto es que la parroquia del Carmen de La Atunara ha lucido tradicionalmente este color albero en su fachada, un color vinculado por norma y liturgia al propio origen de esta hermandad. Así, la fachada de esta iglesia ha estado siempre, desde los años 70, pintada con este color albero-tierra y solo una vez, en 2020, de manera excepcional, coincidiendo con el 150 aniversario de la fundación de la ciudad de La Línea, se pintó esta fachada del Carmen de azul-celeste; el color de la bandera de esta ciudad.
Según explican a este medio destacados miembros de esta comunidad parroquial del Carmen, no se trata de un tema estético, "de que esté más o menos bonito", sino que responde a la tradición, a la liturgia y a la norma dictada por el Obispado. "El color de esta hermandad es este, el albero, porque hace referencia al Monte Carmelo, en el que se señala el origen de esta advocación. Igual que el color de la Hermandad de la Esperanza es el verde, o el de la Amargura el rojo, o igual que en Cuaresma los sacerdotes van vestidos de morado, son los colores litúrgicos que marca la norma eclesiástica, pues el nuestro es este color tierra, está en nuestro escudo, en el origen de la casa del Carmen, que proviene del Monte Carmelo, donde fue la primera advocación al Carmen". Subrayan que, excepcionalmente, "como gesto cariñoso, agradable", se aceptó pintar la parroquia de celeste y blanco con motivo del 150 aniversario de la ciudad de La Línea. "Pero ese no es nuestro color tradicional", añaden y, al mismo tiempo, rechazan los comentarios que sugieren que puede haber intereses políticos tras este cambio de color. "Para nada, nada que ver, imaginamos que los comentarios que están surgiendo en redes son fruto del desconocimiento, simplemente".
La veneración a la Virgen del Carmen remonta al grupo de ermitaños que, inspirados en el profeta Elías, se retiraron a vivir en el Monte Carmelo. Estos devotos, hacia el 1200, formaron la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (carmelitas). Según la tradición carmelita, el 16 de julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se le apareció a San Simón Stock, superior general de esta Orden, entregándole el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita, prometiendo librar del castigo eterno a los que lo llevasen. El escapulario recibió reconocimiento papal en 1587 y ha sido respaldado por los pontífices posteriores.
Así avanza la reforma de la parroquia del Carmen:
En cuanto a los trabajos de rehabilitación a los que está siendo sometida esta emblemática parroquia, situada en el barrio marinero de La Atunara, ya se ha completado la rehabilitación integral del techo exterior de este histórico edificio. En estos momentos se trabaja en el saneado exterior del resto de la fachada -pintura, enrejado y otros detalles dañados por la cercanía del mar, las humedades y los efectos de los temporales-. En las próximas semanas se prevé comenzar a trabajar ya en el techo interior del edificio; una tarea que está siendo supervisada por el equipo de arquitectos del Obispado. En función de los recursos económicos de los que se disponga finalmente, subrayan desde esta comunidad parroquial del Carmen, se planteará rehabilitar en un futuro otros espacios como la zona del coro, que data de los años 40, o la sacristía.
Y es que sí, el interés sobre el estado de esta parroquia es mucho, no es cualquier edificio. Más allá de la religiosidad, forma parte de la historia y patrimonio de la ciudad de La Línea. Antes de convertirse en iglesia, en 1944, ya servía como almacén y salazón de pescados en un barrio marinero de La Atunara que es anterior incluso a la propia fundación de la ciudad de La Línea como tal.

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