El Covid-19 ha trastocado todos los planes previstos. Celebraciones como las bodas, los bautizos y las comuniones se han visto aplazadas o suspendidas. Ante este panorama, Alcaidesa ha decidido reinventarse y adaptar sus instalaciones y espacios a estos eventos en esta nueva situación, convirtiendo en este caso septiembre en el mes de las comuniones.
«Ahora mismo septiembre, en lugar de ser el mes de las bodas, se ha convertido en el mes de las comuniones, que con la situación del Covid se han trasladado del mes de mayo al verano. Ya comenzamos a trabajar con ellas en julio, agosto y ahora continuamos en septiembre con la agenda repleta«, explica Charo Sato, Event Manager de Alcaidesa.
Estas nuevas comuniones se están celebrando en un formato más reducido, en un ámbito muy familiar, cumpliendo con todas las medidas de prevención y seguridad ante el coronavirus, como el número máximo de comensales por mesa y la distancia social entre ellas. «Las comuniones son un evento que no se puede aplazar tan fácilmente. Los niños crecen muy rápido. Así que nos hemos adaptado para estar al servicio de nuestros clientes en esta nueva situación», añade Sato.
Alcaidesa cuenta con espacios al aire libre y salones muy amplios que suman a favor de la comodidad y la seguridad. Por lo que, con estas garantías y servicios, a las comuniones ya contratadas y que han sido aplazadas a estos meses, también se han unido otras nuevas. «La vida continúa y en Alcaidesa hemos querido amoldarnos a estas nuevas circunstancias, poniéndole al mal tiempo buena cara. Estamos haciendo comuniones más pequeñas y familiares, y que al final se están convirtiendo en un evento muy entrañable«, destacan en Alcaidesa.





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