Diputación entrega las distinciones del Día de la Provincia de Cádiz mañana lunes

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Diputación entregará mañana lunes 19 de marzo las distinciones del Día de la Provincia de Cádiz, en el curso de un acto que comenzará a las 11.00 horas en el Salón Regio del Palacio Provincial. Presidirá la ceremonia la titular de Diputación, Irene García, con la asistencia del vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios. Con anterioridad, desde las 10.00 horas, las personas y representantes de entidades distinguidas firmarán en el Libro de Honor de Diputación.

Las personas y entidades que recibirán su reconocimiento en este acto son el profesor del centro de adultos de La Barca de la Florida, Francisco Acosta Acevedo; Isabel Rodríguez Martos, por su labor en la Asociación de Madres de Pañuelos Verdes de La Línea; al empresario de Rota, Antonio Marcos Rodríguez; la Federación Provincial de Organizaciones de Personas con Discapacidad Intelectual, Parálisis Cerebral y Autismo, Feproami; los sindicatos UGT y CCOO; la yudoca África Saiz González; la Cooperativa Virgen de Palomares de Trebujena; la bailaora jerezana Angelita Gómez; la Federación de Asociaciones de Mujeres de la Sierra de Cádiz, Femsica; y el ganadero Rafael Piña Barea.

Isabel Rodríguez Martos

Isabel Rodríguez Martos es la actual presidenta de la Coordinadora Despierta, tras una larga trayectoria de compromiso y lucha contra la droga y el narcotráfico de La Línea, especialmente dentro de la Asociación de las Madres de Pañuelos Verdes. Todo un ejemplo de movilización ciudadana y compromiso social contra una lacra que ha costado muchas vidas y ha destrozado a tantas familias. Incansable activista que tomara el relevo a la titánica tarea que en su día capitaneó Micaela Pérez.

La historia de las madres de los Pañuelos Verdes arranca cuando nace la década de los noventa, y diferentes madres de toxicómanos empiezan a coordinarse y organizarse ante un problema hasta entonces desconocido, del que apenas hay información en los años más duros de la heroína. Cada sábado se concentran el Plaza Real. Piden respuestas, hacen hojas informativas para concienciar a la sociedad. En un acto de enorme valentía y desesperación, acuden a las casas de los narcotraficantes a gritar en alto “aquí se vende droga”. Hoy sería impensable. Pronto saben de otras madres, en Argentina las de la Plaza de Mayo, las de los Pañuelos Blancos. Y cala la idea de buscar un símbolo que las identifique. Pero ellas nos se decidirían por los pañuelos blancos, sino los verdes. El color de la esperanza. La de que sus hijos puedan salir de la droga. Con los años, las madres argentinas les rendirán visita a La Línea. Como apoyo muto en sus fines. Comparten su dolor y su lucha. Alguna madre, cuenta Isabel, llegó a perder a sus cuatro hijos por la maldita droga.

La labor de las madres de los pañuelos verdes era incansable, no sólo de denuncia e información, sino también de sensibilización. Ponen en marcha el “teatro de la provocación”, que se representó en numerosos lugares, con un guión semi improvisado y que denunciaba la dura realidad de la droga  y el narcotráfico. Actuaron en pueblos, iban a las cárceles, llevaron su lucha a la calle e hicieron despertar a la sociedad y las instituciones.

Las Madres de los Pañuelos Verdes fueron un colectivo muy reivindicativo y novedoso, y su labor ahora se continúa desde la Coordinadora Despertar, adaptada a los nuevos perfiles de consumos y a la actual realidad social. Hoy en día desarrollan numerosos programas en colaboración con otras organizaciones a través de TRIS, ‘Trabajo en Red por la Incorporación Social’. Funcionan como centro de día para personas con problemas de drogodependencia, y en los últimos tiempos, debido a la crisis, han ampliado sus servicios a otras personas en situación de vulnerabilidad social.

Ofrecen sus instalaciones para aquellos servicios que no están cubiertos por otras entidades: desayunos, y meriendas cenas, que sirven a unas 50 personas. También les atienden los fines de  semana. Y ofrecen bolsas de comidas cada quince días para otras 60 familias en riesgo de exclusión. Todo ello completado con programas de prevención y sensibilización. Ofrecen  talleres en primaria y secundaria en que usan la educación como herramienta para prevenir la exclusión social en barriadas más desfavorecidas. Y también ponen en marcha un programa de hábitos saludables y prevención de consumo de drogas y otras nuevas adicciones, ponen en marcha una escuela de familias en La Línea y Málaga… Ahora mismo están haciendo funcionar otro proyecto de huertos sociales. No desfallecen.

Isabel es marroquí de nacimiento y linense de adopción. Su alma inquieta la ha convertido en una activista en cualquier campo donde haya una necesidad… Lo mismo representa a las asociaciones en el Consejo Municipal de la Mujer, que preside un equipo de fútbol para evitar que desaparezca… Isabel es un ejemplo,  Como Micaela, como tantas otras, de esa ciudadanía que de modo discreto y callado, prestan un servicio impagable a la sociedad, y que por suerte abunda en la provincia. De ellos también es un trocito de este premio.

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