Endesa ha detectado en Algeciras 311 casos de fraude eléctrico en 2024. Entre ellos, hay dos casos de dos plantaciones de marihuana detectadas en el municipio, lo que supone el 11% de la energía total defraudada durante el año.
En el Campo de Gibraltar, según los datos facilitados por Endesa, La Línea acumuló 204 expedientes de fraude el año pasado, sin embargo, no se registraron intervenciones por marihuana. Por su parte, Los Barrios, San Roque y Tarifa no llegaron al centenar de expedientes de fraude en 2024.
Endesa, a través de su filial de redes e-distribución está utilizando la última tecnología y la inteligencia artificial para combatir el fraude eléctrico, lo que ha permitido duplicar la tasa de éxito de las inspecciones contra el fraude realizadas.
En la provincia de Cádiz, el pasado año se abrieran cerca de 3.000 expedientes de fraude , un 13% más que en 2023, lo que pone de manifiesto la magnitud de un problema con graves consecuencias para la seguridad física de las personas, la calidad del suministro eléctrico y el importe de la factura que pagan todos los ciudadanos. Plantaciones de marihuana y grandes consumidores, desde industrias a negocios, concentran la mayor parte de la energía defraudada en un contexto de creciente profesionalización del fraude.
Con estos datos sobre la mesa, la energía recuperada en los fraudes detectados el pasado año superó los 19,7 millones de kWh, lo que confirma la relevancia del robo de energía.
Grandes consumos vinculados a negocios e industrias y plantaciones de marihuana concentran la mayor parte del fraude detectado. En concreto, durante el pasado año Endesa desmanteló cada semana una media de dos instalaciones manipuladas para alimentar plantaciones de marihuana en operativos en los que acompaña a las fuerzas de seguridad en Cádiz. Estas instalaciones, localizadas en edificios, naves, viviendas individuales o pisos, conocidas como plantaciones indoor, suponen un grave riesgo para su entorno.
En este sentido, Endesa advierte de que la manipulación de las instalaciones eléctricas implica importantes riesgos para la salud de la persona que las realiza y de las que le rodean, ya que pueden derivar en incendios y electrocuciones que pueden provocar daños muy graves e incluso la muerte.
Estas plantaciones bajo techo, controladas en su mayor parte por organizaciones criminales, generan, además de los peligros físicos por la manipulación de la instalación eléctrica, el deterioro de la seguridad ciudadana en las zonas donde se concentran, afectando a los vecinos y también a los trabajadores. Los trabajadores sobre el terreno de e-distribución y sus contratas tienen que acudir encapuchados yacompañados por las fuerzas de seguridad a hacer su trabajo para evitar su identificación y han sufrido agresiones cuando procedían a desmantelar fraudes.
El impacto de la manipulación de las instalaciones eléctricas es además evidente en la calidad del suministro eléctrico. Las plantaciones indoor de marihuana consumen grandes cantidades de energía para asegurarse las condiciones de luz, temperatura y ventilación adecuadas para acelerar los cultivos y lo hacen mediante enganches ilegales a la red. Cada uno de estos ‘invernaderos’ de marihuana demanda un volumen de electricidad que equivale al consumo de unas 80 viviendas de unos 100 m2. El año pasado, las plantaciones desconectadas de la red en el área de e-distribución acapararon casi el 30% del volumen de fraude detectado por la compañía.
La digitalización de la red, el despliegue de sensores y la implantación de los contadores inteligentes posibilitan la obtención de más información y el análisis de los datos mediante técnicas de machine learning y deep learning permite detectar desviaciones y comportamientos anómalos.

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