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No está siendo fácil. Huir de un país en guerra, con lo puesto, superar los controles y trámites burocráticos de cualquier frontera europea, gestionar la llegada de los cerca ya de 2,3 millones de refugiados ucranianos y buscarles un lugar seguro no está siendo tarea fácil, para nada. No para las distintas ONG, asociaciones, entidades, familias y ciudadanos a título particular que tratan de ayudar estos días, entre tanta barbarie, acogiendo a los que huyen de la guerra en Ucrania. Unos esfuerzos, en forma de cascada de solidaridad, que también se están realizando desde el Campo de Gibraltar.
Macarena y Carlos, un matrimonio de Algeciras, han compartido precisamente el duro periplo que han vivido, junto a otro matrimonio sevillano, para sacar de Ucrania a sus hijos de acogida, aprovechando para hacer un llamamiento a que se faciliten estos trámites y poniendo en marcha, junto a la asociación Victoria Kent de Algeciras, una campaña de acogida de refugiados ucranianos. Está previsto que este sábado llegue un primer autobús con refugiados tutelado por esta asociación algecireña.
«En el pasado hemos acogido a menores de edad ucranianos por temporadas de verano. Nuestros niños, Vova y Nadia, son huérfanos que viven en Ucrania con una familia de acogida de Irpin (población ubicada a unos 30 kilómetros al oeste de Kiev», explica este matrimonio algecireño que relata que «puestos en comunicación con los niños y con su familia de acogida nos transmitieron que, dado que la situación en Irpin estaba empeorando, el matrimonio había decidido que una de sus hijas biológicas (Olena) huyera en coche con sus dos hijas de 5 y 8 años y con tres niños de acogida (Vova, Nadia y Andreii) en dirección oeste hacia un campamento seguro que les proporcionaba la iglesia a la que pertenecían».
«Desde España les transmitimos nuestra intención de acogerles y de ofrecerles un futuro mejor y más seguro. Así que decidieron cambiar su plan inicial y tomaron rumbo hacia la frontera con Polonia. Olena y sus hijas se dirigirían a Alemania a casas de unos amigos de la familia y nosotros nos haríamos cargo de los niños de acogida. Paralelamente, gracias a la ayuda que solicitamos a través de nuestros contactos, pudimos montar un grupo de WhatsApp integrado por la persona que conducía a los niños a la frontera, un abogado español, una abogada polaca, su hermana y nosotros. A través de este grupo mantuvimos el contacto en todo momento con los niños que tuvieron que hacer cola durante dos días metidos en el coche para poder atravesar la frontera con Polonia. Fueron momentos de angustia e incertidumbre de los que conservamos varios audios grabados por Olena, quien trataba de acercarse con mucha dificultad a la frontera con cinco menores. Nadie tenía seguridad de nada, pues el vehículo avanzaba con mucha lentitud y sin un ritmo regular. Existía el riesgo de quedarse sin combustible, comida, agua con unas condiciones climáticas adversas (temperaturas noctunas bajo cero)», exponen.
Afortunadamente y con la colaboración desinteresada de muchas personas, entre ellas, la de dos abogados, este grupo consiguió cruzar la frontera, recibiendo apoyo de unos amigos que les brindaron alojamiento y comida hasta que los dos matrimonios andaluces llegaron a Varsovia. «Improvisamos un viaje en avión de madrugada desde Sevilla a Varsovia.Con la ayuda de nuestros contactos del grupo de WhatsApp, héroes anónimos a los que no conocíamos hasta entonces, pudimos recabar la autorización del matrimonio de acogida, solicitar apoyo a la Embajada de España en Polonia, disponer de apoyo de cara a facilitar la entrada a través de la frontera de Polonia…y un largo etcétera».
«Ya en Varsovia nos reunimos en el aeropuerto con los niños en un encuentro muy emotivo. Tras ello buscamos la forma óptima de regresar a España sin tener incidencias por la falta de pasaporte de unos de los menores y cumpliendo los requisitos impuestos por la pandemia. Decidimos tomar un vuelo directo de Varsovia a Málaga y el pasado jueves, día 3, regresamos a nuestros hogares en Algeciras y Sevilla», concluye.
Campaña de ayuda y acogida de refugiados ucranianos:
«Nuestro humilde propósito no es otro que facilitar el desplazamiento de más familias ucranianas a España para su posterior acogimiento por familias españolas». Así, tras esta dura experiencia, esta familia algecireña que ya tiene con ella, en un lugar seguro, a Nadia, se ha unido a la asociación Victoria Kent para poner en marcha una campaña de ayuda a familias ucranianas, de reubicación y salvaguarda.
Para ello, solicitan ayuda económica que puede formalizarse a través de donativos y transferencias bancarias al número de cuenta: ES72 2100 2627 8102 1000 2628. Beneficiaria: Asociación Victoria Kent. Concepto: UCRANIA + Nombre y NIF.
También se aceptan donativos a través de bizum: Opción donativo/enviar ONG/código 03872.


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