Paola, la Guardia Civil natural de Algeciras que presuntamente mató a sus dos hijas a tiros, tenía intenciones de trasladarse a su ciudad natal. Su entorno más cercano ha contado a la Policía que este habría sido el motivo por el que habrían iniciado su pareja y ella los trámites de divorcio. La algecireña tenía pensado pasar las Navidades en el Campo de Gibraltar. «Mami se ha enfadado porque vamos a pasar la Nochebuena con vosotros y porque también queremos pasar la Nochevieja aquí”, le dijo una de las niñas a su abuela paterna. «No le digáis a papá que nos vamos a ir a vivir a Algeciras», habría advertido la madre en varias ocasiones a las niñas.
Las pequeñas, de 9 y 11 años, pasaban mucho tiempo con sus abuelos maternos mientras sus padres trabajan, momentos en los que aprovechaban para hacerles confesiones de cómo se sentían acerca de la decisión que había tomado su madre unilateralmente pasar la Nochevieja en Algeciras. «Mami se ha enfadado porque vamos a pasar la Nochebuena con vosotros y porque también queremos pasar la Nochevieja aquí», le comentó una de las hijas a Mari, la abuela paterna, según ha publicado el periódico El Mundo.
El padre de las niñas quería que se quedaran con él, de acuerdo con el deseo de sus hijas. Por ello, tras obtener la madre la custodia de las niñas, Santiago la demandó para solicitar la custodia compartida y evitar que se fueran a Cádiz .«No le digáis a papá que nos vamos a Algeciras», habría advertido en varias ocasiones Paola a las niñas, tal y como recoge el medio nacional.
Paola mató a las menores a tiros y horas más tarde utilizó el mismo arma para quitarse la vida. Los hechos sucedieron en una vivienda del pabellón oficial del acuartelamiento de Quintanar del Rey y han sido los propios compañeros los que hallaron los cuerpos sin vida de las dos menores y de la agente. Tenía que entrar a trabajar a primera hora del pasado jueves.
Hasta el lugar de los hechos, que tuvieron lugar sobre las 7.00 horas del pasado jueves, se desplazaron un médico de urgencia y una ambulancia que tan solo han podido confirmar el fallecimiento de las tres.
Medio millar de vecinos apoyan a la familia de Santiago en el último adiós
Cerca de medio millar de personas de Quintanar del Rey (Cuenca) han arropado a la toda la familia de Iris y Lara en el último adiós a las pequeñas que, presuntamente, fueron asesinadas este jueves a manos de su madre, Paola, una Guardia Civil que estaba destinada en el puesto de la localidad.
Con la conmoción reflejada en el rostro de sus vecinos, en torno a 200 personas se han congregado a las puertas de la iglesia de San Marcos Evangelista antes de las 11.00 horas. Pasados unos minutos llegaban hasta la plaza Mayor la pompa fúnebre con tres vehículos.
Uno de ellos ha portado en torno a una veintena de coronas y centros florales, tanto de familiares, de la Guardia Civil como de allegados. Tras estas, llegaban a pie en torno a 300 personas, quienes han arropado a la familia desde el tanatorio hasta la parroquia.
Ya en la plaza Mayor de Quintanar, un extremo silencio ha imperado en todo el espacio, a pesar de la turba presente, y tan solo roto por los sollozos de quien lamentaba este trágico suceso mientras los dos féretros eran introducidos a hombros del padre y familiares hasta dentro de la iglesia.

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