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Esta mañana la orilla de Getares que discurre frente al paseo marítimo, donde se encuentran los bares y restaurantes, era inaccesible. Unos 500 metros de litoral cubiertos de montones algas y, en alguna parte, más de 50 metros desde la arena hasta el agua. Conforme se avanza hacia la orilla, la cantidad se hace más espesa. En el mar, se aprecian más algas que siguen llegando y amontonándose.
El fondo marino del Estrecho de Gibraltar está alfombrado con esta especie invasora, que se ha adaptado a su nuevo medio eliminando incluso especies autóctonas. Los temporales y las fuertes corrientes las arranca y, las mareas, se encargan de traerlas constantemente hasta la orillas.
Restos que se retiran pero que, al poco, vuelven a ensuciar las costas. En la playa de El Chinarral llegaron a retirar en una actuación 25.000 kilos de algas, dos camiones hasta arriba, pero al otro día las mareas volvieron a depositar en la arena miles de algas. Y vuelta a empezar.
/> ¿Qué son estos molestos visitantes?
Rugulopteryx okamurae, así se llama esta especie de alga que ha invadido los fondos marinos del Estrecho de Gibraltar, donde ha llegado, no se sabe muy bien cómo, desde las costas japonesas.
Durante la presentación de un proyecto científico para estudiar y luchar contra esta especie invasora, José Carlos Garcia, biólogo linense y catedrático de la Universidad de Sevilla, explicó que se conoce su existencia en la zona desde 2015 y, en un año, se recogió 5.000 toneladas de estas algas. «No tiene precedentes en el mundo de una invasión biológica en tan poco tiempo“, declaró entonces el científico, que aseguró que el alga asiática ha alfombrado el fondo marino del Estrecho de Gibraltar, desplazando a las especies locales y poniendo en riesgo a flora y fauna.
“Normalmente una especie invasora llega del quinto pino, flirtea con las especies locales para ver si les dejan un hueco, se asientan y desaparecen porque no se adaptan bien al medio. Esta parece haber encontrado en nuestra zona un traje hecho a medida por un gran sastre“, explicó José Carlos García, que está al frente del proyecto de la Universidad de Sevilla y que financia Cepsa, entre otras empresas, con el fin de conocer sus fortalezas y debilidades y, a partir de ahí, tomar medidas.
Hay pocas certezas sobre esta especie de alga que invaden las costas de la Bahía de Algeciras aunque los científicos no descartan que tenga relación con el cambio climático ya que el «pico más alto de expansión del alga en la zona coincidió con la temperatura más alta del agua».
Las bioinvasiones provocan daños de miles de millones de dólares en todo el mundo. Aquí, de momento, además del gasto que está provocando en la administración pública para su retirada, está ensuciando las playas y ya los restauradores temen que invadan también ‘su’ verano.
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