Las AMPAS responsabilizan a la Junta de los posibles contagios en las clases presenciales

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Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPAS) de la provincia de Cádiz, la mayoría de ellas del Campo de Gibraltar, han registrado un nuevo escrito ante la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía en el que se reclaman medidas «reales y efectivas» para una vuelta al cole en condiciones de seguridad, y en el que se responsabiliza a la Consejería de Educación de lo que ocurra con «la salud de nuestros hijos e hijas durante el horario presencial», impuesto por la Administración pese a que desde las AMPAS se lleva tiempo pidiendo «libertad para elegir» entre clases presenciales u online.

Ante el ya inminente comienzo del curso escolar, las AMPAS que ya han firmado este documento (48 en total, 36 de ellas del Campo de Gibraltar) advierten que la Consejería de Educación no tiene competencias sanitarias, y exigen que una autoridad competente avale las medidas de seguridad que «habría que adoptar» en los centros, como distancia real entre alumnos (no entre mobiliario), existencia de mamparas protectoras, cubos de basura y papeleras con pedal, sistemas homologados de filtración de aire y medidas «extra» en aulas matinales, comedores escolares y transporte escolar, entre otras.

«Los padres, madres y tutores de menores andaluces estamos aún a la espera de que se nos comunique cómo será la vuelta al cole y cómo, además de garantizarse el derecho fundamental a la educación libre y gratuita de nuestros niños y niñas, se garantizará su derecho fundamental a la protección de su salud y de la salud de todas aquellas personas que con ellos convivan o interaccionen”, advierten las AMPAs firmantes del escrito, de las cuales 28 son de centros educativos de Algeciras, 3 de Los Barrios, 3 de Tarifa y otras 2 de San Roque.

En cuanto a la decisión de las familias de llevar o no a los menores al colegio, las AMPAs insisten en recordar que la legislación vigente no recoge más que la obligatoriedad de la escolarización obligatoria, “pero la materialización exclusiva mediante la actividad lectiva presencial no es obligatoria en todo caso, ya que así se ha visto durante el periodo de alarma vivido”. Según las AMPAs, “si la legislación no contempla cómo actuar en caso de alarma sanitaria cuando se pone en peligro la salud de la población, eso debe ser recogido y actuar en consecuencia”.

Insisten en reclamar «libertad para elegir»

Además de la implantación de las medidas de seguridad necesarias para la seguridad de las familias, “avaladas por una autoridad competente en materia sanitaria y con comunicación previa de dichas medidas a las familias antes del inicio de las clases”, las asociaciones firmantes reclaman “libertad de actuación para que cada familia, en función de su casuística, pueda acogerse a la modalidad de clase desde casa o a la modalidad presencial en su centro educativo”.

En el documento, que amplía y concreta otro ya presentado con anterioridad, se recuerda que “no se nos aporta ningún documento médico consensuado que garantice la salud de las familias con las medidas publicadas hasta la fecha para la vuelta al cole, y los datos conocidos en otros países no son muy halagüeños. Por ello, la preocupación del colectivo de padres y madres de alumnos y alumnas en Andalucía va en incremento conforme se aproxima la fecha del inicio de las clases y sobre todo tras el conocimiento de las circunstancias de los numerosos brotes surgidos en las últimas semanas por todo el territorio español y andaluz”.

Basándose en diversos textos legales, todos ellos citados en el escrito, las AMPAs insisten en que “las necesidades de los progenitores no son el conocer con cuánto profesorado adicional vamos a contar en Andalucía», sino conocer si con la previsión actual de espacios y profesorado se cumplen las distancias de seguridad mínimas entre el alumnado exigidas por Sanidad para que se eviten contagios en cualquier ámbito”.

El escrito continúa explicando que “visto que la dimensión media de una clase en un colegio cualquiera ronda los 35 metros cuadrados, y que en ella se encuentran entre 25 y 30 alumnos, dependiendo de la etapa, además de diverso mobiliario y pasillos de acceso (lo que disminuye la superficie total útil para albergar alumnos), está claro que el porcentaje de profesores necesarios para garantizar una ratio segura es, en algunos centros, casi del doble de los existentes, además de contar con las clases necesarias para realizar este desdoble o establecer dos turnos de mañana y tarde con la desinfección necesaria entre ambas”.

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