Ni un sólo murmullo. Es el momento clave. Nuestro Padre Jesús Nazareno carga la cruz en sus hombros, como lo hacen sus costaleros, que sufren ese ansiado momento. Un Jueves Santo en el que el pueblo de Los Barrios le ha pedido salud y a cambio le ha demostrado su admiración.
Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores han salido de su Templo con mucho esfuerzo. "Parece que se va a caer", decían algunos de los fieles que esperaba el reencuentro. "No preocuparse, está todo bien", aseguraba el capataz, confiado en cada una de las instrucciones que daba a su séquito.
Barreños y barreñas han aplaudido con vehemencia esas primeras levantás dedicadas al pueblo y a que acompañe la salud: "Esta primera levantá va para pedir salud, que falta nos hace en Los Barrios". La Agrupación Musical Virgen de Fátima (El Torno) ha seguido por las calles de la Villa al Paso de Cristo, que mientras que la Banda de Música de Mijas (Málaga) ha acompañado a la Virgen.
La Virgen de los Dolores se ha detenido, al igual que su Nazareno, en la primera esquina de la plaza de la Iglesia. Allí, el capataz le ha dedicado unas sentidas palabras a un familiar suyo, que marchó demasiado pronto, y una levantá que sus costaleros han llevado a rajatabla con ímpetu y decisión. Ha sido un momento muy emotivo que ha dejado a los presentes con el corazón en un puño.
Este año Nuestro Padre Jesús Nazareno ha estrenado una Virgen pequeña que preside el paso.

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