Mª Carmen y Diego Andrades: «De San Roque echamos de menos hasta las cuestas»

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María del Carmen Andrades Calle, de 51 años, y Diego Andrades Calle, de 55, son dos hermanos de San Roque que emigraron a Francia cuando todavía eran unos niños. Llevan 49 años viviendo en el país galo, concretamente en Chateaudun, un pueblo situado a 130 km al sur de París.

¿Por qué emigrasteis a Francia?

Nos trajeron con dos años y medio (María del Carmen) y seis años (Diego). Nuestro padre vino con un contrato de trabajo de una multinacional en 1966, y nosotros llegamos al año siguiente. Aceptó ese contrato en Francia porque conocía este país, ya que había trabajado aquí de forma temporal en la agricultura.

¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir allí?

andrades001Lo mejor, las oportunidades que nos ofrecía el país, sobre todo por la seguridad de empleo y la educación escolar. Lo peor, aprender dos idiomas a la vez y tener que dejar a la familia en España. También la diferencia monetaria que existía entonces entre la peseta y el franco. Pero, sobre todo, los motes que nos ponían los niños y la diferencia cultural que había en la época. En España nos convertimos en franceses y aquí éramos «los españoles».

¿Echáis de menos San Roque?

Por supuesto que sí, muchísimo. Especialmente la familia, la playa, el ambiente que existe en el pueblo, los paseos por la Alameda, el agua de la fuente María España, ¡e incluso las cuestas!

¿Os planteáis volver?

María del Carmen: La verdad es que no. Mis hijos nacieron en Francia, están estudiando una carrera universitaria y quiero vivir cerca de ellos.

Diego: Quién sabe, todo puede ocurrir en la vida.

¿Qué le diríais a todos aquellos jóvenes que les resultan muy difícil encontrar una oportunidad en su pueblo o ciudad ?

Que salgan del país y que se arriesguen. Hoy en día, los jóvenes tienen un mínimo de formación. Además, pueden circular por los países europeos libremente, cosa que antes no sucedía. Si no encuentran una oportunidad en su pueblo, que no duden en salir a la aventura, visitar y vivir en otra tierra, que no está tan mal,  y siendo joven un idioma se aprende rápido. Cuando quieres algo, tienes que darte los medios para obtenerlo. Todo es duro en la vida, y nada se obtiene sin sacrificio. Si no buscas trabajo, el trabajo no vendrá a ti. Cuando vives lejos de tu tierra, al volver, cada instante y cada detalle del pueblo se convierte en algo especial.

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