Perdón y Salud reinan en San Pedro

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Pasión en San Pedro con Jesús del Perdón y María Santísima Salud de los Enfermos que se han fundido este Jueves Santo con la gente de su barrio, con sus fieles y devotos, en una brillante estación de penitencia. Las estrechas calles de esta barriada se han quedado esta tarde pequeñas, pequeñísimas, para acoger a las cientos y cientos de personas que se han dado cita para arropar en su salida a estas imágenes que han levantando auténtico fervor a su paso.

"Qué bonito, qué bonito. Vivan los reyes de San Pedro", les gritaban a pie de calle, desde las puertas de casa, las ventanas, balcones y azoteas, donde se han reunido familias al completo. Dos sacras imágenes a las que los vecinos de este barrio, en particular, y el pueblo de La Línea, en general, guarda un especial cariño. Por su significado, por lo que representan, Perdón y Salud, y por cómo se luce esta hermandad cada año, con su cortejo de hermanos nazarenos, pequeños y mayores, como hermandad familiar que son, y como no, con su cuadrilla de costaleros y costaleras. Claro que sí. La única cuadrilla de mujeres costaleras de esta ciudad. Todos ellos, con sus sagrados titulares, y las cientos de personas que arrastran a su paso se han fundido este jueves como si fuesen una sola persona, con un solo sentir. 

Magistral los andares del Señor del Perdón y muy emocionante su primera levantá en la calle, dedicada a la Virgen de la Esperanza y sus hermanos. Ambos pasos han portado, como llevan haciendo durante esta Semana Santa muchas otras hermandades, un detalle en verde en apoyo a esta Hermandad de San Bernardo tras el incendio que sufrió su imagen titular de la Esperanza el pasado 28 de mayo de 2022 y que, aún en proceso de restauración, no procesionará este año.

La emoción en la puerta de la parroquia de San Pedro ha terminado de explotar con la salida de Ella, Señora de la Salud de los Enfermos y Fuente de Salvación. Radiante, como siempre, con ese color suyo, blanco roto y detalles celestones, llena de luz, y a quien su cuadrilla de costaleras ha mecido como solo ellas saben hacer, como si llevasen en brazos a su propia madre, en volandas, con emoción, sentido y delicadeza, también con gracia. "Solo las caderas de una mujer mueven así a nuestra reina", le han gritado desde otra ventana. Ellas son el orgullo de todo un barrio. "Vivan nuestras costaleras".

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