Proponen crear un parque cultural en el asentamiento militar de Paloma Alta

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La Asociación Conde de Gazole ha propuesto la creación de un parque cultural en el antiguo asentamiento militar de Paloma Alta en el municipio de Tarifa que incluya un museo, un centro de interpretación y un albergue, además de la restauración de las antiguas instalaciones. El responsable de Financiación y Publicidad de la Asociación, Joaquín de la Cámara, ha defendido la viabilidad del proyecto, ya que según sus previsiones «el parque podría estar listo en tres años y ser visitado por 20.000 personas anualmente».

La subdelegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar, Eva Pajares, junto con el delegado territorial de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Daniel Sánchez, y la delegada territorial de Fomento, Infraestructuras, Ordenación del Territorio, Cultura y Patrimonio Histórico, Mercedes Colombo, ha mantenido un encuentro con representantes de Conde de Gazola, quienes han expuesto el proyecto.  Pajares ha comentado que  resulta una iniciativa muy prometedora que «pondría en valor una zona deteriorada y abandonada en pleno Parque Natural del Estrecho». «Cualquier proyecto que trate de recuperar y enriquecer espacios para la ciudadanía y, asimismo, cuidar el medio ambiente es bienvenido en la Junta de Andalucía”, ha señalado.

Desde el Ejecutivo autonómico se va a impulsar la iniciativa y se van a solicitar las consultas previas pertinentes, así como a realizar un estudio previo de viabilidad ambiental.

La batería de costa abandonada de Paloma Alta se ubica cerca del núcleo poblacional tarifeño de Betis y pertenece al Ministerio de Defensa. Está dotada de tres piezas de artillería Vickers, fabricadas en los años veinte del siglo pasado que fueron trasladadas a Tarifa en 1940, procedentes dos de Ferrol y una de Menorca, con el objetivo de defender el Estrecho de Gibraltar. Tenían unos tubos de casi 18 metros de longitud y un peso de 87 toneladas y disparaban un proyectil de 885 kilogramos a una distancia de más de 35 kilómetros. Las instalaciones estuvieron en funcionamiento hasta septiembre de 2008, año en el que se realizó el último disparo de la batería. En la actualidad se encuentran abandonadas y con las secuelas del paso del tiempo y el vandalismo.

De los tres cañones instalados, la asociación Conde Gazola considera que uno es recuperable y los otros dos podrían prepararse para la exhibición exterior. Asimismo, se podrían recuperar la dirección de tiro, los túneles, las galerías de munición, el puesto del radar, el telémetro y el observatorio del Estrecho para el museo; el antiguo comedor para el restaurante; el alojamiento de las tropas para el albergue y otros edificios para la cafetería, la tienda o la sala de eventos.

En España se han recuperado recientemente otros entornos similares como la batería 381/45 del Parque San Pedro de A Coruña.

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