La Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha propuesto hoy lunes una multa de 8.000 euros, con un año de prohibición de acceso a recintos deportivos, para el aficionado que amenazó "grave y reiteradamente al árbitro durante el partido y, posteriormente, consumó la agresión en la vía pública cuando el colegiado se dirigía a su domicilio" del partido de la División de Honor de juveniles entre el Polillas de Ceuta y el Calavera Club de Fútbol, el ceutí Antonio Pozo, disputado el pasado 15 de abril.
Dicho hincha, cabe recordar, es padre de uno de los jugadores del cuadro ceutí, el delantero Quique Martos, castigado con tres años y seis meses de sanción junto a su compañero, Marcos Román.

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