El SUP felicita a sus compañeros por esta labor humanitaria.
Ayer día 10 de febrero por la tarde, en la avenida La Banqueta, frente al cuartel de la Guardia Civil puede verse un niño que lleva unas horas en una de las azoteas solo, llorando y en aparente situación de abandono pudiendo peligrar su integridad física.
Lo agentes llegaron al lugar y establecieron un dispositivo para localizar al menor. Una vez situada la vivienda exacta, los agentes llaman intensamente a la puerta sin recibir respuesta y finalmente consiguen acceder a dicha azotea desde la casa de un vecino que les facilitó el acceso.
Los agentes se vieron obligados a saltar de azotea en azotea sorteando peligrosos obstáculos hasta lograr rescatar al pequeño, que se encontraba llorando desesperadamente y titiritando de frío pues tan sólo llevaba puesto un fino pijama de mangas cortas.
Los agentes comprobaron que el menor se encontraba en buen estado físico, a pesar de las condiciones climatologicas adversas de frío y viento sumadas a la nula ropa de abrigo que presentaba.
Seguidamente, teniendo en cuenta que la vía de entrada utilizada para el rescate no es factible para la salida acompañada con el menor, se procede al acceso a la vivienda desde las escaleras de la terraza que comunican con un patio que a su vez comunica con el salón de la vivienda.
Los agentes no obtienen respuesta al tratar de acceder al interior de la vivienda y cuando estaban a punto de abandonar el lugar de los hechos, pueden observar a un varón a través de las ventanas, en una de las habitaciones, tendido en una cama durmiendo. El sujeto se despiertó sin saber nada de lo ocurrido, explicando posteriormente que se había acostado dejando al niño a cargo de su mujer de la que desconocía actualmente el paradero.
Los agentes, tras comprobar que el menor presenta un buen estado de salud aparente, advierten al padre de las debidas obligaciones acerca del cuidado de su hijo y de las consecuencias legales de este tipo de negligencias y abandonan el lugar.

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