Categoría: Algeciras

  • El sorteo de Navidad de la ONCE cae en Los Barrios y Algeciras

    El sorteo de Navidad de la ONCE cae en Los Barrios y Algeciras

    En Marbella, Los Barrios y Santa Fe se han repartido cuatro millones de euros respectivamente | El resto de premios del primer premio, entre Algeciras, Campillos y Antequera

    El Sorteo de Navidad de la ONCE ha volcado una gran parte de su fortuna en Andalucía, con cerca de 19 millones de euros en premios entre las provincias de Málaga, Cádiz y Granada. Las localidades más afortunadas han resultado Marbella (Málaga), Los Barrios (Cádiz) y Santa Fe (Granada), donde se han repartido cuatro millones de euros en cada localidad con diez cupones premiados con 400.000 euros cada una.

    La lluvia de premios del primer premio de este Sorteo se ha extendido por las tres provincias andaluzas. La más afortunada, Málaga, con 20 cupones premiados con 400.000 euros que suman 8 millones de euros, cuatro de ellos repartidos en Marbella, con diez cupones premiados a las cinco cifras del primer premio que ha vendido Óscar Manuel César. Antequera y Campillos se han llevado dos millones de euros cada una con otros cinco cupones del primer premio en cada localidad, vendidos por Antonio Fuentes y Juan Antonio Parejo respectivamente.

    En Cádiz han sido 17 cupones y 6,8 millones de euros en premios del primer premio que se han repartido entre Los Barrios, con cuatro millones que ha dado Alfonso Gómez y 10 cupones premiados, y Algeciras con otros siete cupones y 2.800.000 euros. En esta localidad Francisco Castilla repartió dos millones con cinco cupones premiados y Mónica Galera 800.000 euros con otros dos cupones.

    Y en Granada, se han repartido otros cuatro millones de euros con diez cupones premiados con 400.000 euros en el municipio de Santa Fe que ha vendido Antonio Plata.

    En total, solo el primer premio ha repartido 18,8 millones de euros entre las provincias de Málaga, Cádiz y Granada. Han sido casi 28 millones de euros en premios del primer premio repartidos además en Granollers (Barcelona), Torre Pacheco (Murcia), Ponferrada (León), Alicante y Oropesa de Mar (Castellón). Del segundo premio, se ha vendido además un cupón dotado con 40.000 euros el cupón a las cinco cifras en la localidad sevillana de La Rinconada,

  • Miles de niños participarán en el Arrastre de Latas para que los Reyes Magos lleguen a Algeciras

    Miles de niños participarán en el Arrastre de Latas para que los Reyes Magos lleguen a Algeciras

    La ruidosa comitiva se organiza cada año para combatir la niebla del gigante de Botafuegos. En barco, en camello, a caballo, en helicóptero, a pie, en burro, en descapotable…llegarán como puedan, pero los Reyes Magos de Oriente seguro que visitarán el día 5 de enero todos los municipios de la provincia de Cádiz y especialmente Algeciras, a donde llegarán atraídos por una ruidosa cabalgata.

    A Algeciras llegarán pronto porque el día 5 de enero, miles de personas –especialmente los niños- se ocuparán de reclamar su presencia arrastrando latas por las calles.  Cientos de latas de tamaños diferentes, vacías y atadas por una cuerda, que van anunciando con su particular tintineo que Sus Majestades están al caer. Una costumbre que, si bien es única en España con más de un siglo de historia, se ha extendido a otras localidades del Campo de Gibraltar.

    Cuenta la leyenda que con el ruido, los niños trataban de llamar la atención de los Reyes para que visitaran sus viviendas y no se despistaran con la niebla que producía el gigante de Botafuegos. En 2017, más de 30.000 niños, padres y abuelos acudieron a esta feliz concentración que cada año reúne a más gente.

    La ruidosa comitiva se concentrará el día 5 a las 11.00 horas en la Plaza Andalucía y a las 12 partirá rumbo al Llano Amarillo junto al puerto de la ciudad, donde está previsto que lleguen en torno a la una de la tarde, donde a los pequeños les espera una fiesta con actuaciones, concursos, sorteos, música y la presencia más esperada. Una fiesta marcada, cómo no, por el reciclaje.

    Navegando por el Mediterráneo y atraídos por el jaleo, Melchor, Gaspar y Baltasar desembarcarán en el puerto de Algeciras a la una y media de la tarde. El alcalde de la ciudad estará allí para recibirlos y entregarles la llave de la ciudad. La cabalgata real será por la tarde y durante el recorrido se repartirán toneladas de caramelos.

    Estas cabalgatas, con los Reyes trayendo regalos a los niños, tienen su origen en el siglo XIX, que se acuestan el día 5 después de ver a los inalcanzables magos y soñando con las sorpresas que estos les dejarán personalmente en su casa.

    El nivel de algunas creaciones es tan alto, que desde hace 4 años la Asociación de Pequeña y Mediana Empresa de Algeciras (Apymeal) organiza una exposición con las esculturas de latas que el día 5 de enero recorrerán las calles de Algeciras. La exposición puede visitarse hasta el 4 de enero en la sala de exposiciones Cajasur, junto al Ayuntamiento de calle Convento, de 10 a 14 horas y de 17.30 a 20.30 horas.

    ¿Quiénes eran?

    Pero los Reyes no siempre fueron tres, ni siquiera Reyes, incluso hubo un tiempo en que los tres fueron blancos, porque Baltasar no fue negro hasta el siglo XVI. De esta manera, los Reyes Magos representaban las tres partes del mundo conocido: Melchor, anciano y barbudo de pelo blanco que representaba a Europa, Gaspar, joven y rubio en nombre de Asia y Baltasar, de raza negra, que personificaba al continente africano.

    San Mateo es el primero en referirse a estos personajes pero no cita ni cuantos eran ni cómo se llamaban. Así lo refleja la Enciclopedia Libre Universal.

    En cualquier caso, los Reyes Magos recuerdan la visita que guiados por una estrella,  estos hicieron a Jesús recién nacido –o pocos años después- para llevarle oro, incienso y mirra.

    Los magos, esos sabios conocedores del firmamento, fueron a adorarle y la Iglesia lo interpreta como el reconocimiento del mundo pagano de que Cristo es el Salvador de la humanidad.

    Así, la fiesta de los Reyes Magos se celebra el 6 de enero, coincidiendo con la Epifanía –que significa manifestación- aludiendo a la “presentación en público” de Jesús, el Hijo de Dios, al mundo pagano.

  • Behind, el cortometraje de Ángel Gómez, cosecha un nuevo triunfo en Ciudad Real

    Behind, el cortometraje de Ángel Gómez, cosecha un nuevo triunfo en Ciudad Real

    El cortomentraje «Behind» le sigue dando alegrías al director algecireño quien recogio el Premio a Mejor Corto en el festival Hemoglozine de Ciudad Real.

    Con este ya son 46 los cosechados por este film en corto protagonizado por la actriz, Macarena Gómez.

    Tras más de 150 nominaciones acumuladas desde que se estrenara ‘Behind’, el corto dirigido por el algecireño Ángel Gómez está a punto de tocar techo ya que su producción ha sido preseleccionada para los Oscar 2018 en la categoría a Mejor Cortometraje.

    Behind, protagonizado, ya tiene 150 nominaciones internacionales, 46 premios y la preselección para los Goya 2017.

    El cineasta algecireño Ángel Gómez, había sido noticia hace escasas semanas tras saberse que pasaba a formar parte de una por una productora de Los Ángeles para llevar este proyecto en corto a un largo.

  • David Cordobés y Yolanda Figueroa pasan a la siguiente fase del concurso “Original y Copla”

    David Cordobés y Yolanda Figueroa pasan a la siguiente fase del concurso “Original y Copla”

    Gran éxito de los dos representantes de la comarca en este concurso televisivo de Canal Sur. La linense no puedo contener las lagrimas en los numerosos momentos emotivos que le deparó su transformación en Marifé de Triana. David Cordobés vio como su deseo de estar en un programa de estas características y demostrar su valía le hicieron ganar a sus adversarios con una inigualable interpretación del añorado Manolo Escobar.

    Ambos dos estuvieron acompañados por sus familiares, Figueroa, con su marido el extraordinario fotógrafo, Marcos Moreno, quien se mostró orgulloso de participar en el resurgir en escena de esta impresionante cantante.

    El punto en el anecdotario lo puso la madre de Cordobés que no paró de mandar piropos, tanto a su hijo, como a los realizadores del programa que finalizó con un “ya puedo morirme tranquila”.

    Noche de emociones por tanto para dos trabajadores incansables del mundo de la copla que ven recompensada su trayectoria con el refrendo del jurado, el público y como no del Campo de Gibraltar.

    Gracias a Marcos Moreno que nos ha facilitado las fotografías que acompañan a esta noticia

    ¡Enhorabuena!

  • Carlos Simón, toda una vida en Discos Grammy

    Carlos Simón, toda una vida en Discos Grammy

    Discos Grammy, comercio musical referencia no sólo en la ciudad de Algeciras, sino en toda la comarca del Campo de Gibraltar, continúa sobreviviendo. Carlos Simón es su propietario desde hace algunos años, aunque lleva trabajando en él desde hace más de treinta.

    El negocio “va tirando, aguantando el chaparrón, el tema del disco está feo pero sobrevivimos con la venta de entradas”, nos explica Carlos.

    Además, todavía existen fieles seguidores que prefieren el disco físico de su ídolo a cualquier descarga gratuita en Internet: “cada vez que sale el disco de cantantes como por ejemplo El Barrio o Manolo García, mucha gente sigue prefiriendo el formato disco por la calidad que ofrece”.

    Y es que si la crisis económica ha sido dura para cualquier comercio, en especial para el negocio de la música ha sido completamente demoledora, empujando a muchos establecimientos a la desaparición. Aquellos que todavía sobreviven, como Discos Grammy, son una especie en peligro de extinción.

    La clave para seguir en pie, a pesar de todo, parece estar en el reciclaje continúo, en el “reinventarse o morir”. Por ejemplo, “ahora vuelve a estar de moda el tema del vinilo. Así que estoy empezando a vender bastantes vinilos”, añade el propietario.

    Carlos nos adelanta que el secreto está en “gustarte mucho el tema de la música y seguir luchando, aunque se gane poco”. A pesar incluso de que “la vida de autónomo es muy complicada”.

    Los horarios y las vacaciones son los aspectos más negativos; en cambio, considera muy positivo la posibilidad de “ser tu propio jefe”.

    Pero, sobre todo, lo mejor de cualquier trabajo es ponerle pasión a lo que haces: “me encanta la música”. Por ello, Carlos ha dedicado, con gusto, toda su vida a este negocio, “llevo trabajando aquí desde los dieciocho y voy camino de los cincuenta”.

    El futuro “pinta muy feo, aguantaremos mientras se pueda y si no, pues pondremos una frutería”, bromea Carlos, “lo que vaya saliendo”.

    Sin embargo, no cabe duda que Discos Grammy ha logrado dejar huella en el terreno musical del Campo de Gibraltar, ha construido una propia marca, un propio sello musical que seguirá sonando bien alto a pesar de todos los desafinados.

     

  • Susana Domínguez: «es una satisfacción trabajar en lo que te gusta»

    Susana Domínguez: «es una satisfacción trabajar en lo que te gusta»

    Susana Domínguez Hormigo es una algecireña que regenta una tienda de moda en Algeciras. Lleva dedicada toda la vida a este sector. Pues su primera tienda la abrió en 1992 en la calle Castellar.

    «Posteriormente nos trasladamos a la Bajadilla, a la avenida La Cañá, la principal arteria de esa populosa barriada algecireña. Allí permanecimos bastantes años. Era una tienda muy pequeña, pero entrañable, además eran los buenos tiempos de la Bajadilla. Mi corazón y mi mente están plagados de buenos recuerdos de aquellos años», cuenta Susana.

    Debido al crecimiento del negocio, decidió ampliarlo y buscar un local más grande, con buena situación geográfica y comodidades para la clientela. «Así nos decantamos por la barriada San José Artesano, continuando con dos tiendas abiertas», sostiene.

    MODAS CHIC «es muy conocida, -continúa- no sólo en esta ciudad, sino también fuera de ella. Tenemos una amplia cartera de clientes y muchos vienen desde Málaga, Cádiz, Jerez y otros varios lugares. También tenemos clientas en Madrid y el norte de España. Son clientas de hace años, ya que llevamos 22 años trabajando también los domingos en el rastro de Sotogrande», explica.

    Esta algecireña cuenta a este diario que en su establecimiento se trabaja con las mejoras firmas del mercado actual. Además, asegura que está considerada por Google como la mejor tienda de la zona en moda y ‘Moda Ibiza’. «Esta información me llego a través de una clienta que pasó a visitarnos por primera vez y me sentí muy halagada y agradecida», apunta.

    Susana destaca que durante todos estos años ha vivido muchas anécdotas relacionadas con su negocio, además ha organizado muchos desfiles de moda y sesiones de fotos. «Asesoramos bien y con franqueza debido a nuestra experiencia a cuentas clientas nos visitan. En nuestro caso, nos llena de orgullo vestir a tres generaciones: abuela, hija y nieta. Es un trabajo muy estimulante y lleno de motivaciones», asegura.

    Pero como todo, siempre hay una parte dura y según esta vecina es «tener poco tiempo libre para descansar y atender a la familia. Sin embargo, compensa el hecho de hacer felices a nuestras clientas y verlas salir satisfechas e ilusionadas de nuestra tienda», señala.

    «Además, es una satisfacción trabajar en lo que me gusta, dándolo todo y sabiendo que muchas personas depositan su confianza en mí. Tengo una clientela maravillosa y desde estas líneas y la oportunidad que me proporciona esta entrevista aprovecho para decirles a todas: ¡Gracias!», añade.

    Por otro lado, Susana cuenta que el poco tiempo libre que le queda lo dedica a estar en contacto con la naturaleza. «Me gusta dar breves pero intensos paseos por nuestra playa de El Rinconcillo. Y si dispongo de más tiempo, hago alguna escapa a Tarifa o El Puerto e Santa María con sus magnificas playas. También disfruto mucho de las veladas en familia, un encuentro con amigos o ver una película en el cine».

    En cuanto a Algeciras,nuestra vecina asegura que se queda con la sencillez y la llaneza de sus gentes. «Al menos esa es mi experiencia y mi sentimiento», concluye.

  • Adela, Pili y Cinti, «Ayudando a Algeciras»

    Adela, Pili y Cinti, «Ayudando a Algeciras»

    Algeciras, como capital del Campo de Gibraltar, es una de las ciudades más grandes de la comarca; sin embargo, para grande, para enorme, es la solidaridad sin límites de muchos algecireños. Adela, Pili y Cinti son ejemplo de ello.

    Estas tres algecireñas son las responsables de ‘Ayuda Algeciras’. Un movimiento que surgió espontáneamente y que ya ha reunido a más de cinco mil seguidores en Redes Sociales. Este grupo, con el propósito de construir un punto de encuentro entre donantes y donatarios, recoge ropa y otros enseres para los más necesitados.

    Este ilusionante proyecto comenzó de manera particular hace tres años: “nos iban trayendo ropita o bien íbamos nosotras a recogerla, la preparábamos cada una en nuestras casas y por Internet avisábamos de lo que nos llegaba para quien lo necesitase. Luego la llevábamos en coche donde hiciera falta, era una especie de servicio a domicilio de ropa para gente necesitada”, nos explica Adela.

    Sin embargo, en estos últimos años, el proyecto ha crecido a un ritmo imparable. Así, estas tres madres solidarias se han visto obligadas a desplazarse hasta un local, que una vecina les ha cedido altruistamente.

    “Empezamos compartiendo en Facebook la ropita que nos traían amigos y vecinos y con el boca a boca esto fue creciendo. Cuando nos vinimos a dar cuenta teníamos una cantidad de cajas de ropa en casa que no podíamos con ellas. En ese momento fuimos conscientes de que se nos había ido de las manos. Así que pedimos ayuda y nos ofrecieron este local. Y ahora mira, en lo que se ha convertido”, comenta Pili. Su compañera Cinti añade que llegó a guardar en casa hasta más de cincuenta cajas.

    En el actual local, junto al Teatro Florida, se encuentran de lunes a miércoles para recoger cualquier tipo de ropa; ellas van preparando y organizando todo lo que llega, distribuyendo las prendas por temporada, por tallas y por género. Luego, los viernes, de diez de la mañana a una de la tarde, organizan un mercadillo para aquellos que lo necesitan.

    La respuesta a esta iniciativa solidaria se ha desbordado sobremanera. Los viernes de mercadillo acuden tantas personas que hasta han tenido que establecer un orden para la recogida: “se les da su numerito, van entrando de cinco en cinco y tienen media hora para coger todo lo que les dé la gana. Luego le hacemos fotos a todos los bolsos para que los que donan vean lo que se está haciendo”, explica Pili.

    “En mi casa me dicen que mira que con las pechás de trabajar que te metes ahí, todo el día ahí metida y que no ganáis nada, déjate y descansa. Pero no puedo, a mí esto me encanta. Esto es que te da vida”.

    Hasta ‘Ayuda Algeciras’ llega ropa de toda la comarca: “tenemos muchas anécdotas de perdernos en sitios que no habíamos estado nunca. La gente tiene tanta necesidad que vive en chabolitas perdidas, en sitios tan rebuscados, sin carreteras ni nada, que nos ha pasado de meternos en caminos y pensar: llama a la policía porque nos hemos perdido”, comenta entre risas Cinti.

    Además, no sólo llega ropa de todos los rincones, sino que también la envían. Habitualmente, a través de una conocida, mandan ropa a Perú. Incluso, el año pasado, también enviaron más de cincuenta cajas para los refugiados sirios. En ‘Ayuda Algeciras’ tienen prendas de todo tipo; desde disfraces y vestidos de flamenca, ropa de graduación y comunión y hasta trajes de caballero.

    Asimismo, puntualmente, disponen de otros objetos donados como sillitas y carritos de bebés, sillas de ruedas y también “tenemos dos camas para personas mayores enfermas prestadas, pueden utilizarlas todo el tiempo que haga falta, pero cuando terminen tienen que devolverlas, no queremos perderles el rastro, para que luego la pueda utilizar otra persona”, señala Pili.

    A este comprometido grupo de algecireñas le gustaría poder abarcar mucho más. Sin embargo, no cuentan con suficientes medios humanos ni técnicos para dedicarse a otro tipo de donaciones, como por ejemplo la de alimentos.

    Pero, a pesar de la falta de tiempo y recursos, ellas no pueden evitar entregarse; su vocación social las empuja a enrolarse en cualquier iniciativa, más allá de la ropa. Así, a una joven le consiguieron esmaltes y otros utensilios para trabajar poniendo uñas. En otra ocasión, también reunieron para ponerle la vacuna del papiloma a otra chica. Incluso han logrado amueblar casas enteras. “Nosotras somos intermediarias, y siempre tenemos a la gente en mente, intentado ayudar en todo lo que nos vamos enterando. Siempre pedimos que si alguien va a tirar algún mueble que lo comunique, y en el grupo ponemos a las personas interesadas en contacto”, señalan.

    “Al final esto se convierte en una familia, trabajamos como un equipo, aquí nos apoyamos y todas nos encargamos de todo”.

    En estos momentos se encuentran desbordadas, les faltan manos y les sobra mucha ropa. En su local apenas hay espacio para trabajar. Las cajas de ropa se amontonan por decenas y decenas hasta el techo. Así que animan a todo aquel que lo necesite a que se acerque: “no pasa nada por recoger ropa usada. Toda la vida ha existido el trueque, de siempre se ha utilizado la ropa de unos hermanos a otros, de unos primos a otros. La ropita se lava y se queda nueva”, explica una de las voluntarias.

    Y es que el espíritu solidario de estas valientes no acaba aquí. Desde hace dos años también organizan una campaña de Navidad para los más pequeños. El año pasado asistieron más de ochenta. “Ponemos una mesa con cientos de peluches, cuentos, juguetes de segunda mano y también vienen los tres Reyes Magos”, señala Adela. “Este año nos gustaría dar algunos juguetes nuevos porque también se lo merecen”, añaden. En estas Fiestas de Navidad cada niño también recibe una bolsita de chuches, pastelitos y zumos. “Todo donado por la gente de a pié, por los vecinos. Dona más el que menos tiene”, coinciden en señalar.

    Las dimensiones de este proyecto han crecido tanto que, en ocasiones, resulta muy duro: “a veces estamos cansadas, no tenemos tiempo suficiente, pero no podemos dejarlo. Esto se ha convertido en algo tan grande que hay que seguir tirando como sea. Empezamos de la nada y esto cada vez va subiendo para arriba. En un principio éramos seis y ahora solo tres, porque es que esto ya se ha convertido en un trabajo”, comenta Pili.

    Todo esto donado por la gente de a pié,por los propios vecinos. Siempre dona más el que menos tiene»

    En este sentido, en este trabajo, es importante mantener algo de distancia: “te tienes que poner una coraza. A lo primero me involucraba mucho, tanto que ni dormía”, añade Pili. Sin embargo, a estas luchadoras anónimas les cuesta poner tierra de por medio: “ves cosas al cabo del día que muchas veces no lo hemos podido remediar, y aunque no teníamos, hemos puesto dinero entre las tres, lo que hemos podido, para comprar comida o hasta una bombona de butano”.

    En un futuro cercano, Adela, Pili y Cinti quieren registrar ‘Ayuda Algeciras’ como asociación. Aunque para esto, señalan que lo primero que necesitan es un local-sede con todas las condiciones y garantías de seguridad. Este es su principal objetivo y máxima prioridad: “aquí no tenemos baños, no tenemos agua, aquí se te cae una caja encima y es un peligro”, comentan.

    Estas tres voluntarias amas de casa no dudan en restar parte de su tiempo de tareas del hogar, de estar con la familia, de descanso y disfrute para dedicárselo a los demás, a cambio de nada o mejor, a cambio de todo, porque aseguran que con este trabajo siempre son ellas quienes más reciben.

    “En mi casa me dicen que mira que con las pechás de trabajar que te metes ahí, todo el día ahí metida y que no ganáis nada, déjate y descansa. Pero no puedo, a mí esto me encanta. Esto es que te da vida”, señala Adela.

    A mí esto desde siempre me ha llamado. Mi marido es pintor y cuando me decía: mira que fulanita va a quitar el dormitorio; yo le contestaba: ay qué pena, tráetelo que ya buscaré a alguien a quien le haga falta”, comenta Pili.

    Cinti también explica que: “yo llevo toda la vida así, cuarenta años donando. Al final esto se convierte en una familia, trabajamos como un equipo, aquí nos apoyamos y todas nos encargamos de todo”.

    Y es que con más o menos seguidores, con más o menos cajas de ropa, con más o menos local; lo que sí es seguro es que este grupo de algecireñas tienen una sensibilidad especial, una clara vocación social con la que se nace y que les hace de otra pasta, más comprometida, más justa y solidaria. Ojalá todos aprendiésemos un poco más de Adela, Pili y Cinti.

  • Leonor Rodríguez, veinte años repartiendo alegría y churros a los algecireños

    Leonor Rodríguez, veinte años repartiendo alegría y churros a los algecireños

    Todo algecireño que se precie conoce, de buen gusto, los churros de Leonor; una popular churrera que le pone a sus ruedas, sus porras y papitas mucho cariño, dedicación y esfuerzo. Quizás este sea el secreto de su éxito.

    Leonor lleva veinte años atendiendo a los vecinos de Algeciras en su churrería del barrio de San García; aunque, en realidad, en esta profesión lleva toda una vida. Y es que Leo nació en una familia de churreros, con quienes desde los ocho años empezó a conocer la profesión recorriendo una feria tras otra. “He hecho ferias por un tubo”, comenta.

    Los churros de Leo tienen su clientela fija, pero además también recibe importantes encargos, “me llaman para hacer muchos pedidos, por ejemplo del asilo y del hospital”, y añade: “hasta ahora lo llevo muy bien, tengo mi clientela, me conocen y va todo bien, para como está todo”.

    Estos últimos años, la crisis económica se ha notado: “la cosa ha venido flojilla, pero bueno, para medio comer y medio pagar vamos tirando”, explica Leo.

    Leonor abre todos los días excepto los martes, y además los fines de semana acompaña sus churros con un delicioso chocolate caliente.

    Lo mejor de este trabajo como churrera es “todo, si te gusta, si le pones interés es un bonito trabajo”. Además, Leonor es dueña de su tiempo, es su propia jefa, aunque esto también conlleva aspectos negativos: “la vida de autónoma es muy complicada, es lo peor que hay. No me puedo permitir un viaje, no me puedo poner mala, si me quemo tengo que seguir viniendo, porque a mí nadie me da de comer”.

    Los horarios también son muy sacrificados: “me levanto a las cinco de la mañana todos los días”.

    Sin embargo, todo esfuerzo tiene su recompensa, y la de Leonor es la acogida y buena respuesta de sus clientes, vecinos y amigos. Leo nos asegura que “no hay secreto ninguno, todo es según el cariño con el que trabajes. También la calidad y la limpieza, de todo un poco, todo cuenta”. Y esto se nota, se nota en el servicio y sobre todo se nota en el calor y buen ambiente que se saborea en la churrería de Leo.

  • Pepe Marín: «Tengo varios mundos y todos en uno»

    Pepe Marín: «Tengo varios mundos y todos en uno»

    Solo necesita una cámara a cuestas, un billete de avión y millones de ideas en la cabeza para contarnos todo lo que se propone. Es periodista y productor audiovisual y lleva Algeciras y el Campo de Gibraltar allá donde va. 

    Pepe Marín comenzó a fraguar su profesión en la televisión local, pasando más tarde a la Cadena Ser, El Mundo, Canal Sur Televisión y La Sexta, entre otros, para llegar a ser lo que hoy en día es, un gran productor audiovisual que nos enseña los fogones del mundo entero en Canal Cocina. Además, ha recibido diferentes galardones por trabajos impecables en los que ha mostrado alguna de las realidades más duras, como es el tema de la inmigración ilegal. En El Estrecho Magazine hemos querido que nos cuente su historia de primera mano.

    Pepe Marín se define como un “Juan Palomo”, todo lo hace usted mismo.

    Así es. Podría decirse que soy un multitasker, que es como los americanos definen a la persona que lo hace todo. Desde la preproducción, el diseño de los contenidos, la grabación, la edición incluso la postproducción musical. Es muy bonito, llevo años haciendo eso. Sigo buscando más multitaskers por ahí y es difícil de encontrarlo.

    ¿Cómo se definiría?

    Una persona obsesionada por su trabajo. Es la proa de mi vida, siempre tengo un rumbo nuevo. Todo lo demás va detrás. De hecho, no es fácil ser una persona que durante un tiempo es un viajero, otra parte del año está encerrado en un despacho remando con un ordenador y otra parte del año está pensando en lo que va a hacer. Es complicado. Soy complicado, pero sencillo al mismo tiempo. Es difícil definirme a mí mismo, estoy en todas partes… Tengo varias casas, varios mundos y todos en uno.

    Algecireño de pura cepa, ¿cómo era la Algeciras de su infancia?

    Barrio de San Isidro, muy pocos coches, niños jugando llenos de churretes, Plaza de Andalucía, mucha calle. Me crié en una España de transición de finales de los setenta donde, hasta hoy, ha habido una evolución un poco loca, porque los tiempos han cambiado muchísimo. De hecho, pasé de lo analógico a lo digital. Una Algeciras muy hermosa y una niñez maravillosa.

    Comenzó su andadura televisiva participando en spots publicitarios para la cadena local, háblenos de esos inicios.

    Mi primera experiencia con 18 años fue en la televisión local, la antigua Televisión Algeciras, donde nadie cobraba y éramos un montón de niños con menos de 20 años a los que se nos permitía jugar con aparatos carísimos. Esa fue mi primera escuela. Ahí fue donde el mundo se me ilumina y me doy cuenta de lo que quiero ser. Poder jugar con cámaras, grabar, diseñar decorados…Todo puramente amateur. Ni siquiera habían llegado las televisiones privadas. Aprendimos televisión por pura intuición y la fuimos madurando. Ese parque de juegos que fue esa televisión, para mí, fue la simiente de lo que al cabo de 25 años acabé siendo.

    Más tarde programas de música, luego la Cadena Ser, El Mundo, Telecinco, Andalucía Directo en Canal Sur Televisión, Globomedia y ahora Canal Cocina. Lo que estaba claro es que quería dedicarse a la televisión.

    La televisión para mí, si vemos todos los medios de comunicación o todas las formas de expresarse a la hora de contar alguien una historia, me parece lo más completo. La radio es maravillosa e inmediata, el periódico te permite madurar todo lo que vas a contar, pero la televisión tiene que contener imágenes, sin ellas no existes y hay mucho sentimiento. Una imagen a veces vale más que mil palabras y eso la televisión lo aúna.

    ¿Se puede decir que Pepe Marín es autodidacta?

    Absolutamente, repito, absolutamente. Aunque aprendí de muchos y muy buenos compañeros, el afán de entender todo este mundo de la comunicación me vino cogiendo un poco de cada cosa. Lo mejor de la radio, lo mejor de la prensa escrita y lo mejor de la televisión, hasta entender que quería producirlo yo todo al mismo tiempo. No es una cuestión de agonía, de querer abarcarlo todo, es que es mucho más fácil contar lo que quieres contar verdaderamente, y el trabajo a posteriori es más sencillo. Cuando hago una entrevista a alguien sé cómo lo grabé, sé los planos que tengo, sé lo que falló, sé cómo lo querría coger. Cuando grabas con un cámara y montas con un editor hay tres personas en un mismo proceso. Tiene que salir de tu cabeza hacia tu boca la orden que quieres hacer para que otra persona, por el oído, lo interprete con su cerebro y lo ejecute con sus manos. Todos esos procesos se eliminan con mi forma de trabajar, con lo cual es mucho más rápido y más eficiente.

    Sé lo que quiero contar desde la preproducción. Cuando voy a una ciudad y estoy una semana y veo los protagonistas, voy haciendo un balance. Comienzo a pensar a quién le voy a dar más peso, qué es lo que quiero enseñar y eso lo hablo conmigo mismo, ni siquiera lo manifiesto. Todas esas reuniones, que serían coherentes en un equipo de producción amplio, en mi cabeza se producen por impulso que ni siquiera yo sé de dónde vienen.

    Quizás uno de los momentos más duros que haya vivido en su carrera fuera la detención por parte de la policía gibraltareña ¿qué sintió en ese momento?

    Tuve miedo y angustia.  Greenpeace nos convocó para hacer una simple protesta poniendo una bandera en un buque monocasco, justo después del Prestige. Querían poner la bandera y nada más. Los medios teníamos que grabar, acompañándolos en las lanchas, pero Gibraltar, jugando su papel, quiso impedir que entráramos en sus aguas. Aquello se convirtió en un tira y afloja, nadie cedió y la policía gibraltareña decidió interrumpir nuestra marcha a golpes. Cada uno jugó su papel, pero en medio estábamos los periodistas y eso pudo haber costado muy caro.

    Mi lancha quedó desencajada por uno de los golpes que se produjo a menos de un metro de donde yo estaba sentado. Si llego a estar un poco más atrás, lo mismo se produce una escena donde espachurran a gente. Años más tarde de que pasara aquello, me encontraba en un viaje de placer en Aruba y llevando una lancha rápida me entró angustia al ver la espuma del mar. Algo había quedado en mi cabeza de la cantidad de espuma que se movió en aquella bacanal. Los momentos duros donde temes por tu vida se quedan en algún lugar.

    Supe reconocer perfectamente que aquello regresaba. No tengo ningún miedo al agua y adoro Gibraltar, donde tengo muchísimos amigos. Nunca dejaré de adorar el Peñón.

    Su trabajo para el periódico El Mundo, “La Hija del sueño europeo”, consiguió un galardón a nivel nacional. ¿Qué significó ese momento para Pepe Marín?

    Es muy emocionante. Tenía 28 años y que la Casa Real te dé un reconocimiento de ese tipo, en Madrid, con el ministro de Trabajo, es un subidón. “La Hija del sueño europeo” es la historia de Fátima Sadiqi que era una inmigrante marroquí que llegó en una patera. Tuve la oportunidad de asistir al momento en el que la Guardia Civil interviene esa patera, de madera, en medio de la noche y estuve ahí para contarlo. Seguí la trayectoria de Fátima y nace su hija Sora, quién es a la que yo denomino la hija del sueño europeo. Esa trilogía de reportajes en El Mundo es lo que hace que la Infanta Cristina me dé la mención de honor de la VII Edición Iberoamericana de los Premios de Periodismo del Instituto de las Migraciones y Servicios Sociales. Todo el mundo necesita reafirmase en su oficio, pero cuando te lo van premiando periódicamente, como ha sido afortunadamente mi caso, es la gasolina perfecta para seguir adelante.

    El documental Azadón le introduce de lleno en el mundo audiovisual, fue su bautismo como realizador, consiguiendo siete premios en diferentes países, ¿cómo se produce ese salto?

    De mis experiencias con la inmigración ilegal nace Azadón que se rueda con muchos medios en España, Marruecos y Jaén. Cruzamos el Estrecho en una patera y utilizamos zeppelin (no había drones), cámaras subacuáticas y una gran cantidad de gente implicada que lo hizo muy grande. Eso me abre la puerta de Globomedia en Madrid, porque pedían reporteros que hicieran trabajos sin utilizar la voz y a partir de ahí, y de muchos otros factores, nace mi trayectoria en Madrid.

    Y llegó su primera vuelta al mundo, cuéntenos su llegada a Canal Cocina.

    Comienzo a hacer cosas con Canal Cocina, porque veo que es muy interesante convertirme en productor, precisamente porque era muy ventajoso. Eran tarifas estándar hechas para que puedan hacer la serie entre varias personas. Decidí aventurarme a ser un productor total, un “Juan Palomo”, y me fue muy bien, me resultó muy rentable y muy satisfactorio.  El objetivo del programa es poner en valor la cocina del mundo con acento español.

    ¿Existe conexión entre las cocinas hispanas?

    Claro, porque hay un intercambio brutal tanto cultural como gastronómico que nos hace ser más ricos que nadie. Creo que la gastronomía latinoamericana, la fusión entre los españoles y los latinos, tiene todo lo que necesitamos, somos totalmente autónomos. Y además, hemos recibido la influencia de otras culturas: la cocina peruana tiene influencia de Japón, los argentinos tienen influencia italiana… Somos un crisol de mil millones de sabores, pero los latinos lo interpretamos en su mayor exponente porque adoramos comer.

    Y después de la primera, vino la segunda y la tercera.

    La segunda vuelta al mundo la hice en 2012 y la tercera en 2016. El formato de ese programa lo propuse y se convirtió en una franquicia para mi sorpresa, porque no sólo fue un programa para Canal Cocina, sino que después este canal fue absorbido por AMC Networks, que tiene un hermano mayor que es el Gourmet en Latinoamérica, así me proponen hacer este formato en esa parte del mundo. Eso supone 40 países a sumar a esta locura y que el formato se afiance. Llevo casi 100 capítulos de viajes por el planeta con cocineros hispanoparlantes.

    ¿Cómo nace ese proyecto?

    Ya había creado varios formatos, pero este fue por un azar muy divertido. Dos amigos de aquí, que trabajan en televisión, José Antonio Pelayo y Juan Francisco Aguilera, que son amigos míos de toda la vida, me llamaron un día retándome a ver si podía escaparme y hacer una entrevista a un algecireño que había en Londres. En ese momento entendí que mi próximo proyecto podía ser viajar por el mundo, no sólo para entrevistar a algecireños, que lo hice, sino que podía convertirlo en una forma de hacer televisión, ofreciendo culturas gastronómicas de otros países.

    ¿Funciona bien Canal Cocina?

    Funciona muy bien, es un canal muy sano, de una grandísima corporación que entiende muy bien la televisión actual y hacia dónde va. Es televisión de autor. Mientras las grandes cadenas se desinflan, la televisión de autor cada vez goza de mejor salud, porque cuando vienen tiempos como estos es mejor saber hacer muy bien un traje a medida que intentar hacer una fábrica para vender muchos, porque se puede caer el negocio.

    En este caso, ese formato conmigo va muy bien.

    ¿Cómo es la experiencia gastronómica desde el periodismo?

    Tiene muchos puntos de vista, porque tú estás pendiente de lo que estás grabando, por lo que comer es lo último, pero acabas comiendo. Cuando tienes todo el trabajo hecho y has tenido la suerte de que la gente es estupenda y te abre las puertas de su casa, pues disfrutas muchísimo. Aprendes de otras culturas a una velocidad enorme, porque te las cuenta en un idioma que entiendes bien. Toda esa velocidad y esa locura te hace aprender mucho y disfrutar mucho.

    ¿Lo más raro que has visto?

    Murciélagos en Seychelles, pulpo crudo en Corea, que te lo comes moviéndose, o cucarachas en Bangkok que te las comes prácticamente crudas en un mercado nocturno.

    El proyecto “De Puerto en Puerto”, como no podía ser de otra forma, comenzó desde su tierra, Algeciras.

    Por supuesto, no llegamos a Estambul porque no era el plan, pero hicimos cada una de las millas de la costa española, incluyendo Ceuta, Melilla y las Baleares. Un proyecto indefinible. Fui feliz, no se puede describir la enorme suerte que es ir navegando toda la costa e ir picando de sitio en sitio, vivir dentro de un barco, y tener un marinero como Juan Leiva, “El Lobo”, de aquí de Algeciras, que cuando lo hicieron se rompió el molde.  Solo hay una persona que se puede parecer a él y es mi patrón del norte, Isidro, que me acompañó cuando hicimos el Cantábrico. Ambos tienen barba blanca, marineros de los que cuando pasen 30 años ya no quedan.

    ¿Cómo fue la experiencia gastronómicamente hablando?

    Muy rica, porque incluso aprendes los diferentes nombres que tienen los pescados. Solo desplazándote 100 o 200 kilómetros te encuentras una manera diferente de llamar al San Pedro o al Rape, y todo eso te permite tener una visión muy amplia de la enorme gastronomía marinera de nuestro país. El grandísimo producto de Galicia, las elaboraciones tan ricas del País Vasco, las gambas del Mediterráneo, es imposible abarcarlo.

    Ha viajado, ha conocido diferentes culturas, estilos de vidas, gastronomías, ¿tiene algo que envidiar la cocina española a la del resto del mundo?

    No, rotundamente. España tiene un equilibro maravilloso. Una gran calidad del producto, muy poca agresión al producto, y además los españoles adoramos la ceremonia de la comida. Eso no se hace en otros países donde la gente simplemente se alimenta. Tenemos, junto a países como Italia, Grecia o Francia, una adoración por la comida y eso nos hace absolutamente los mejores. Además, nuestro clima, nuestro carácter, especialmente en Andalucía, nos hace ser envidiados por cualquiera.

    La comarca del Campo de Gibraltar es muy rica gastronómicamente hablando, usted la ha vivido y la ha contado.

    Así es, esta Comarca es muy rica y dentro de ella hay muchas comarcas. No podemos comparar comer en Tarifa en un chiringuito con todo ese paraíso natural a comer en Sotogrande, que es otro paraíso, pero con otro enfoque distinto, más parecido a la Costa del Sol. Dentro de esta comarca hay muchos mundos, pero todos ellos son generosos, amables, honestos, se come muy bien y hay de todo. La provincia de Cádiz, en general, tiene todo lo que necesitamos. Podría hundirse el mundo y nosotros poder comer de todo.

    Además de probar manjares exquisitos, ¿qué es lo mejor de su profesión?

    La gente, por encima de todo. Por poner un ejemplo, mi Facebook produce 24 horas al día. Me puedo despertar a las tres de la mañana y tener algo escrito de alguien, porque siempre hay alguien despierto en cualquier lugar del mundo. Todos esos son amigos, y muchos de ellos amigos de verdad. Creo que tengo un sofá en 40 o 50 países esperándome para cuando lo necesite.

    ¿Y lo peor?

    Las terminales y el jet lag. Las eternas colas, las inmigraciones, tener que hacer una maleta de 10 kilos y llevar tu casa a cuesta con lo mínimo, que se convierte en lo máximo, porque cuando viajas mucho te das cuenta que necesitas muy pocas cosas. Y tengo una sensación muy curiosa, desde hace bastante tiempo, ya no me siento de viaje cuando estoy en cualquier lugar.

    ¿Se siente en casa?

    ¿Qué es casa? No me siento desplazado ni extraño. Es una consecuencia, pero sencillamente mi oficina es cualquier lugar, por lo que estoy trabajando. Dentro de mi trabajo intento disfrutar, así que estoy viviendo en cualquier lugar.

    ¿Cuándo descansa?

    Nunca.

    ¿Qué ha aprendido durante sus viajes?

    Pararme a oler las flores, que es algo que antes no hacía. Me lo enseñaron, me dijeron “contempla, disfruta, para, paladea el momento que puede que no vuelva”. Así que muchas veces me paro, reseteo y miro, y me guardo todo eso que está ya en un conjunto de memorias que algún día verán la luz. Me quedo con la gente, por encima de todo, la comida también, pero no deja de ser la excusa. He aprendido a disfrutar de cada paso, y doy gracias a Dios por la fortuna que tengo al tener un trabajo como este.

    Su plato favorito.

    Cebiche. Obviamente echo de menos el pescaito frito de aquí, porque eso va en nuestro ADN, pero me encanta el cebiche peruano y lo cocino también. Por cierto, no sé cocinar, solo hago cuatro cosas. La gente se sorprende cuando digo esto, porque he estado en los mejores restaurantes del planeta.

    ¿Qué está cocinando ahora?

    No lo puedo contar, porque está en proceso, pero es muy divertido y muy iniciático. Y tiene que ver con la exploración.

    ¿Sigue contando la apasionante historia de esta comarca?

    Nunca dejaré de hacerlo. Cuando puedo, a través de un reportaje, cuando no, lo hago contándoles a todos los amigos del mundo cómo es el lugar del que soy, del que me siento muy orgulloso. Me he encontrado algecireños por muchos lugares, de hecho, hemos hecho “minipatrias” por ahí.

    ¿Echa de menos su tierra?

    No porque voy y vengo. Estoy entre Algeciras, Madrid y algún lugar. Siento Algeciras muy cerca y procuro que esté cerca.

  • Andrea Benítez, una skater algecireña camino de los Juegos Olímpicos

    Andrea Benítez, una skater algecireña camino de los Juegos Olímpicos

    Andrea Benítez, una algecireña de 23 años, se dedica de forma profesional a patinar.

    Con la inclusión del skate como deporte olímpico para los próximos Juegos de Tokio 2020, Andrea tiene un objetivo claro: clasificarse para Japón.

    Lo explica en el diario nacional El Español, en el que explica cómo esta designación «le ha cambiado la vida». Gracias a una beca destinada a promover nuevos deportes de élite, Andrea puede compaginar estudios con deporte. Por el momento, la algecireña es primera en el ránking espñaol y quedó segunda en el último campeonato del mundo, que se celebró en Holanda.

    Lee el reportaje entero aquí.