Categoría: Algeciras

  • Juani Cabrera, sobreviviendo en el mundo de la papelería

    Juani Cabrera, sobreviviendo en el mundo de la papelería

    Juani Cabrera y su familia llevan trabajando cerca de treinta años en el negocio de la papelería. Su comercio, Librería Correro, se encuentra en la entrada del barrio La Bajadilla y ofrece todo tipo de productos en librería, papelería, revistas, prensa y ahora también refrescos y golosinas. 

    En estos momentos ella es quien regenta el negocio familiar. Al principio, comenzó su marido mientras ella se ocupaba de los pequeños, cuando los niños crecieron ella volvió a la liberaría y su marido salió a buscar otros ingresos. «Antes estaba mi marido, ahora él ha tenido que buscarse algo porque con esto no sacábamos suficiente, así que él ha tenido que buscarse algo y yo estoy aquí».

    Los negocios cada día van peor, asegura Juani. «Aquí se saca poquísimo porque tenemos muchos negocios «chinos» alrededores y hay mucha competencia. Ya lo que es la librería vendemos mucho menos por eso, porque la gente va a lo barato sin mirar la calidad». Además, Juani nos explica que esta agresiva competencia que afecta al pequeño comercio ha hecho desaparecer muchas librerías de barrio, «antes había muchas más librerías y ahora me parece que quedamos solo dos».

    Al mismo tiempo, los grandes comercios también han hecho mucho daño a los más pequeños, «hay mucha competencia, no es lo mismo un gran comercio que otros pequeños como el nuestro. Nosotros tenemos nuestros horarios y no tenemos vacaciones».

    El futuro es algo incierto. Y es que, como comenta Juani, el negocio de la librería y la prensa está cada día peor, «a pesar de que abrimos los sábados y domingos por la mañana, la prensa cada vez se vende menos, los jóvenes compran cada vez menos prensa, porque la gente ahora lee por Internet». Posiblemente, esta familia intente buscar otro formato de empresa.

    Asimismo, Juani denuncia que pagan muchos altos impuestos. «Yo he pagado más aquí de basura que en mi casa, y eso que aquí todo es reciclable porque los periódicos y las revistas se los llevan y me traen nuevos, y así tiramos muy poca basura», añade.

    El trabajo, el esfuerzo y la dedicación, de alguna u otra manera, siempre son recompensados. Así que le deseamos a esta familia la mayor de las suertes. Seguro que los vecinos algecireños sabrán valorarlo.

  • Catalina Montes, toda una vida trabajando entre flores

    Catalina Montes, toda una vida trabajando entre flores

    Catalina Montes Medina es una vecina de Algeciras que regenta, junto a su marido, una floristería en la barriada de La Bajadilla. Esta algecireña lleva 18 años con su negocio propio, aunque en el mundo de las flores trabaja desde hace 49 años.

    Esta vecina cuenta a este diario que en abril le toca descansar, “llevamos trabajando toda la vida y nos toca ya jubilarnos”.

    Catalina y su marido aseguran que intentarán disfrutar de la jubilación y vivir lo que antes, por el trabajo, no han podido vivir. Y es que, esta algecireña cuenta que la vida del autónomo es muy sacrificada. “Hay que pagar muchos impuestos y las jubilaciones que se quedan no son muy grandes”, indica.

    Desde este diario queremos desearle una feliz jubilación a los dos, aunque seguro que sus clientes les echarán de menos.

  • José Manuel Sánchez: «Siempre que vengo a Algeciras me llevo la maleta llena de manjares»

    José Manuel Sánchez: «Siempre que vengo a Algeciras me llevo la maleta llena de manjares»

    José Manuel Sánchez Fuentes es un algecireño de 34 años que vive en Helsinki, Finlandia. Estudió Comunicación Audiovisual en Madrid, “hice un Erasmus en esta ciudad finlandesa y decidí quedarme aquí. Completé mis estudios con un Master en Media Management en la Universidad Arcada”, indica.

    “Pensé que tendría más oportunidades de desarrollar mi profesión en Madrid. Tenía la necesidad de salir de Algeciras y explorar el mundo. Al final he acabado a miles de kilómetros de la capital española, donde pensé que me quedaría”, asegura.

    Y es que según afirma José Manuel, “profesionalmente Algeciras no tiene mucho que ofrecerme, por eso no tengo intención de volver. Pero sí he pensado comprarme una casa por la zona para pasar allí largas temporadas. Viajo a Algeciras de 1 a 3 veces al año a mi familia, para visitar a mi familia», sostiene.

    Demostrando sus habilidades

    Este vecino, cuenta que no llegó a Helsinki con ninguna oferta de trabajo, tuvo que demostrar sus habilidades a base de mucho esfuerzo. Además, asegura que durante los primeros años tuvo que compaginar el trabajo que quería ejercer con otro tipo de empleos como camarero o incluso limpiar nieve de los tejados de edificios. “Monté propia productora audiovisual y a los 4 años la vendí a una agencia de publicidad, donde trabajé por un tiempo. Ahora trabajo en Smartly.io, una «Start Up» que ha crecido como la espuma en apenas 4 año”, apunta.

    Por otro lado, este algecireño asegura que le encanta su ciudad. “Algeciras está situada en una zona única en el mundo. Me fascina volver y reencontrarme con el Estrecho de Gibraltar y todo lo que ello significa. También me gusta pasear por el centro y visitar alguna cafetería cuando estoy allí para quedar con amigos y familiares. Hace unos 14 años que me fui de Algeciras, con lo que la ciudad ha cambiado mucho y a veces me siento un turista paseando por sus calles. Pero si hay algo por lo que me gusta volver es para estar con mi familia y disfrutar de la comida. Siempre voy con la maleta vacía y me la traigo bien llena de manjares”, añade.

    Un país seguro

    En cuanto a su vida en Finlandia, José Manuel señala que es un país “donde te puedes sentir seguro y disfrutar de la naturaleza. Tienes tiempo para el ocio. El estado es muy considerado con los ciudadanos y con un sistema social muy consolidado. La educación (desde primaria hasta universitaria) es gratuita, algo que aproveché estudiando un master aquí. La baja de maternidad / paternidad puede extenderse a un año por hijo y existen muchas ayudas del Estado para el emprendimiento. En este país puedes llegar lejos si demuestras tu talento, y no depende tanto de lo bien conectado («enchufado») que estás. Yo soy un claro ejemplo de ello. Vine sin nada y con 34 años ya dirijo mi propio departamento en una empresa a nivel global”, sostiene.

    A pesar de todo, Sánchez asegura que la adaptación ha sido dura. “y me sigue costando adaptarme después de más de una década aquí, pero el esfuerzo merece la pena. Los finlandeses son de mantener sus amistades por muchos años y de no hacer nuevos amigos con frecuencia, con lo que cuesta crear un núcleo social. A esto le sumamos que el finés es uno de los idiomas más difíciles de aprender. No dominar estos dos elementos para un algecireño es muy complicado, ¡con lo que nos gusta comunicarnos!”, indica.

    «Lo peor es el clima»

    Sin embargo, nuestro vecino cuenta que no lleva mal las relaciones, “tengo amigos españoles en Finlandia que siguen fascinados de que no cambie mi personalidad en un país tan frío después de tantos años. Me gusta jugar con esos contrastes. Los finlandeses son muy reservados, y difícil de acceder. Pero también son personas honestas y humildes. Creo que mi espontaneidad y expresividad es algo que he sabido ajustar bien para que lo aprecien y mantener buenas relaciones con ellos”apunta.

    “Pero lo peor de Finlandia  -continúa- es el clima y la oscuridad del invierno. Tengo la suerte de viajar mucho por el trabajo, con lo que intento escapar en los peores meses del año para que no me afecte mucho”señala.

    Por último, José Manuel resalta que Algeciras es una ciudad con mucho potencial. “Está situada en un lugar estratégico en el mundo. Aun así, siempre que vuelvo tengo que salir de la ciudad para encontrar cosas interesantes que hacer. Me gustaría ver una Algeciras más orgullosa de su historia y ciudadanos y que saca partido de su valor cultural. Hay más de 100 mil personas en Algeciras esperando que la ciudad les ofrezca mucho más. Espero ver ese potencial florecer algún día”, concluye.

  • Juan Moya, el ‘cronista gráfico no oficial de Algeciras’

    Juan Moya, el ‘cronista gráfico no oficial de Algeciras’

    Seguramente habrá pocos actos sociales y culturales en los que no esté presente Juan Moya. Y se le reconoce fácilmente: siempre lleva colgada al cuello una cámara de fotos y en la mano un trípode para grabar vídeos.

    Juan Moya, originario de Castellar de la Frontera, “chisparrero” de 61 años, es cocinero de profesión. Trabaja en la Residencia de Pensionistas de San José Artesano desde el año 1992. Desde el año 1973, con unos 18 años, se lleva dedicando profesionalmente al mundo de la cocina.

    Por suerte, Juan Moya cuenta con un horario de trabajo muy bueno, de 8 a 14.30 horas, que le permite acudir a la mayor parte de los actos culturales que se celebran en Algeciras. “Y si hay alguno por la mañana, tengo flexibilidad para pedir horas de asuntos propios y acudir también”, explica Moya.

    La afición por la fotografía le llegó siendo muy joven: “Desde que compré mi primera cámara en los años 70 empezó mi pasión por la fotografía. Y esta afición se acrecentó hacia el año 1990, que es cuando empecé a moverme por el mundo cultural de Algeciras, aunque cubro eventos de todo el Campo de Gibraltar”.

    No en vano, Juan Moya ya ha perdido la cuenta de las fotografías que lleva hechas: “Hace dos o 3 años se podía contabilizar el número de fotografías que uno tenía publicadas en Facebook y ya llevaba 240.000 fotografías metidas. Tengo tres discos duros de 3 y 4 terabytes totalmente llenos de fotografías”.

    “Me han definido muchas veces como el ‘cronista gráfico no oficial de Algeciras’. Y esto yo lo hago por gusto y porque la gente me lo demanda. Gracias a mis fotografías y vídeos mucha gente que no puede acudir a los actos se informa y eso me genera mucha satisfacción”, explica Moya.

    La presencia de Moya está muy solicitada porque la gente conoce la calidad de los trabajos que publica y muchas veces, ante la imposibilidad de multiplicarse, tiene que elegir qué acto cubrir: “Yo soy libre e independiente y nadie me dice adónde tengo que ir. Lo decido por la calidad del acto en sí, pero nunca por compromiso, órdenes o ideas políticas”.

    El estar siempre al pie del cañón le “quita” tiempo para pasar más tiempo con su familia, pero su mujer es muy comprensiva con su afición.

    Pero el interés cultural de Juan Moya no acaba en el mundo de la fotografía. Además, colecciona postales de Algeciras: “Tengo una colección de postales de Algeciras en blanco y negro de los años 1890 y principios del siglo XX y también en color. En total llegaré a tener unas 1.500 postales”.

    Asimismo, Moya colecciona libros de Algeciras y explica que tiene más libros que la biblioteca de Algeciras: “Tengo el primer libro que se escribió de Algeciras, de Emilio Santacana y Mensayas que lleva por título ‘Antiguo y moderno Algeciras (1901)’. De este libro han ‘mamado’ todos los escritores. También tengo un libro del fundador de la Biblioteca de Algeciras, Manuel Pérez-Petinto y Costa”.

    Pero una de las cosas de las que más orgulloso se siente Juan Moya es de haber publicado un libro propio.

    Según explica en la revista Hércules Cultural, en una entrevista de Nuria Ruiz Fernández, “Yo soy un amante de las biografías de personajes conocidos y de los libros. Y hace unos 15 años, basándome en los libros que tengo donde aparecen reseñas de personajes algecireños, decidí compilar toda esta información en un libro, que se publicó en 2013. Tengo que decir que yo no soy escritor, yo tenía toda la información pero necesitaba encontrar a una persona que le diera forma y fue gracias a Patricio González e Izaskun Urrialte, que este libro vio la luz, ya que fueron ellos quienes terminaron de darle el formato de libro que es hoy en día”.

    Esta afición de documentar toda la vida cultural y social de Algeciras ha permitido a Juan Moya conocer a gente de todo tipo y también personajes famosos: “He conocido a muchos personajes. Tengo fotos hechas con todos los personajes que han venido a Algeciras, como es el caso de ministros, políticos como Chaves, humoristas como Juan y Medio, etc”. Además, ha convivido con varios alcaldes como es el caso de Patricio González, Palacios, Tomás Herrera…

  • Ángel Luis Jiménez: “Estuve a punto de dejar de correr y encontré la solución en el calzado minimalista”

    Ángel Luis Jiménez: “Estuve a punto de dejar de correr y encontré la solución en el calzado minimalista”

    Los tarahumaras o rarámuris son un pueblo nativo de México, asentado en territorio del estado de Chihuahua, en la Sierra Madre Occidental. Su endónimo es raramuri, que significa “el de los pies ligeros”.

    ¿Y qué tiene que ver Ángel Luis Jiménez, algecireño de 56 años, con este pueblo? Su forma de correr. Jiménez es un apasionado del running, corre en el Club Atletas Veteranos de Algeciras y, cuando su trabajo en la central térmica de Los Barrios le deja, se dedica a correr pero de una forma muy especial, casi descalzo, con calzado minimalista.

    “Trabajo en la Central Térmica de Los Barrios, encargado del parque del carbón, en donde llevo trabajando desde hace 35 años. Mi horario es de 7 a 3, aunque estoy todo el día localizado. Pese a ello, tengo tiempo para correr por las tardes y los fines de semana”, explica Ángel Luis.

    Este corredor aficionado lleva “toda la vida corriendo. De pequeñito me gustaba correr y desde hace 8 ó 9 años ya me lo tomo más en serio”. No en vano, Jiménez es un corredor experto que ya lleva a sus espaldas 6 maratones y dos 101 de Ronda, entre otras pruebas.

    Durante muchos años, Ángel Luis corrió con zapatillas normales, “amortiguadas” como las llama él y últimamente se solía lesionar con mucha facilidad: “Tenía problemas en los gemelos, en los piramidales, los soleos, e incluso tuve fascitis plantar. Siempre he estado liado con problemas de lesiones. Acabé harto. Me gastaba una pasta en fisioterapeutas”.

    Posteriormente, en 2011, comenzó a publicar un blog (correquienpuede.blogspot.com.es) y, tristemente, el 60% de las publicaciones estaban relacionadas con lesiones: “Me lesionaba, me recuperaba, volvía, y etc”.

    Y el punto de inflexión llegó hace dos años, mientras preparaba la edición 0 de Euráfrica, que se celebró en noviembre. “Durante el verano estuve metiendo caña, corriendo mucho por montaña, con muchas cuestas y orografía negativa y notaba que me dolía la planta del pie. No le di mayor importancia y seguí con la preparación. Pero llegó un momento en el que no podía correr. Fui al traumatólogo, luego a un podólogo y me hicieron una radiografía. Me dijeron que lo que tenía yo era un neuroma de Morton. Una lesión que suele ocurrir a los corredores con frecuencia y a las mujeres que caminan mucho con tacones”.

    Este problema le oprimía los nervios en el segundo metatarsiano del pie y le dolía mucho y solo había dos opciones: o dejar de correr u operarse. Este problema le obligó a desistir de correr la Euráfrica Trail. Y se hizo una pregunta: ¿podré correr la Maratón de Sevilla, que se corre en febrero? El médico le dio la opción de infiltrarse para poder correr sin dolor.

    Finalmente, Jiménez pudo correr el Maratón de Sevilla con dos infiltraciones y corriendo con una plantilla en la que le había hecho un agujero a la altura del segundo metatarsiano para no tener que apoyar en esa zona.

    Tras el maratón, “pensé en dejar de correr”, afirma Jiménez. Durante unos meses estuvo sin saber qué hacer y se refugió en la bicicleta, pero lo que le apasiona es correr. A base de leer en Internet, “vi un corredor que lo había solucionado corriendo de forma minimalista”.

    Y ahí comenzó mi transición a correr con calzado minimalista: “Me compré unas zapatillas planitas, sin drop (drop es la altura del talón de la zapatilla) y empecé al alternarlas con las zapatillas amortiguadas. Me llevaba mi mochila, corría con las zapatillas ‘normales’ y a los 3 kilómetros me ponía las otras y hacía un kilómetro o kilómetro y medio”.

    “La transición no resulta sencilla porque hay que utilizar una serie de músculos que están dormidos. Estuve leyendo y vi que había gente que se había adaptado antes corriendo descalzo. Empecé a correr descalzo. Empecé a correr descalzo en la zona del carril bici de San García, que está limpito y sin piedras ni obstáculos. Y cada vez fui aumentando más la distancia descalzo y disminuyendo la de estar amortiguado”.

    Finalmente, cuando se vio fuerte y sin molestias se compró unas “huaraches” (un tipo de sandalia) y empezó a correr con este calzado. “El periodo de adaptación me duraría 5 ó 6 meses en los que fui alternando los dos tipos de calzado. Las transiciones generalmente suelen durar entre uno y dos años”.

    Y tras dos años, Ángel Luis Jiménez ha completado una gran cantidad de carreras entre las que destacan las clásicas de la zona como la carrera del Puerto, la carrera del Pilar, la Euráfrica (segunda edición), el maratón de Sevilla de 2017 y como reto importante, los 101 kilómetros de Ronda.

    Y en muchas carreras ha mejorado sus tiempos corriendo con este calzado: En la Maratón de Sevilla 2017 hizo su mejor tiempo con 3h23’; en los 101 de Ronda hace cuatro años tardó 15 horas y 40 minutos y acabó molido y este año “fue fenomenal, ni un arañazo. Acabé muy sucio, pero genial”. Y además bajó casi ¡dos horas! su tiempo anterior, con una marca de 13:58.

    Esta forma de correr también es muy llamativa para el resto de corredores, que le preguntan constantemente por su estilo y cómo lo lleva.

    Como próximos retos se plantea hacer la subida al pico Veleta, que se disputa la primera semana de agosto, “también me gustaría correr las clásicas de Algeciras como la del viernes de Farolillos o Tesorillo y volver a disputar el Maratón de Sevilla”.

  • Carlos Prieto: “Me gusta sacar los libros a la calle, son mi vocación”

    Carlos Prieto: “Me gusta sacar los libros a la calle, son mi vocación”

    En El Estrecho hemos querido conocer un poco más en profundidad a toda una eminencia en lo que a vendedor de libros se refiere. Nos estamos refiriendo a Carlos Prieto Bravo, algecireño de 60 años, y que lleva casi toda su vida detrás de las estanterías y vendiendo libros en la calle Alfonso XI.

    Carlos Prieto regenta la librería ‘El libro técnico’, que tiene una larga trayectoria en la ciudad. “El libro técnico comenzó por una inclinación total hacia el libro, en 1979. Después compré un local en 1984 y luego abrí una librería nueva en la calle Blas Infante”, indica.

    Según reconoce este ilustre librero, lo suyo ha sido “una trayectoria escrupulosamente de libros, genuinamente de libros. Una librería centrada en este producto y no tanto en cuadernos, regalos, mochilas u otros elementos”, asegura.

    Una de las cosas que más llama la atención a los vecinos y visitantes es la mesa sujeta con dos caballetes enfrente del bar ‘La bodeguita del medio’, en la calle Alfonso X. Cuando le preguntan a Carlos Prieto por su costumbre de sacar los libros a la calle confiesa lo siguiente: “Los libros los saco a la calle porque es mi vocación. A mí me gusta sacar los libros a la calle, hablar con la gente… Leo 8 libros al mes, no tengo televisor. Los libros son mi vida”. Y en este tema, el ayuntamiento nunca le ha puesto ninguna pega en sacar los libros a la calle», sostiene.

    Sí que sorprende la respuesta de Prieto cuando le preguntamos por la afición a la lectura de hoy en día: “Ahora se lee más que antes. Se compran más libros. Aunque el caso de Algeciras es un caso dispar. De ocho librerías que había hace años ha quedado solo ésta nada más. En cambio, la ciudad cuenta con muy buenos escritores como Tellez, Torremocha, Ocaña, Sergio Berrocal, Tobalina, etc., que son los que mantienen el fuego sagrado del libro”, concluye.

  • Guillermo Peña: “La interpretación se ha convertido en uno de los motores de mi vida”

    Guillermo Peña: “La interpretación se ha convertido en uno de los motores de mi vida”

    El actor algecireño Guillermo Peña está en racha. El pasado 26 de mayo representó en el Teatro Florida la obra teatral “Sé infiel y no mires a quién”, con un gran éxito y forma parte de una de las series revelación de la parrilla televisiva en estos momentos, ‘Perdóname, señor’, en la que interpreta al cabo Resino.

    Este actor, de 38 años, nació en Barcelona, pero desde pequeño reside en Algeciras, de donde son sus padres. Estudió Ingeniería Técnica en la especialidad de Química industrial y en cuanto a su formación como actor, la interpretación es una afición que siempre le ha llamado la atención pero no fue hasta 2011 cuando, hablando con su amigo y también actor, Manuel Bueno, se animó a entrar en la Escuela municipal Sanchez-Verdú para comenzar su formación artística de mano de José Luis Muñoz. A partir de ese momento, y hasta ahora, no ha dejado de formarse: con Juan Carlos Galiana durante casi cinco años y haciendo cursos con Ángel Gómez o Nadia Zumelaga entre otros.

    – ¿Qué ha supuesto rodar con actores consagrados como Paz Vega y actores revelación como Jesús Castro?

    Todo un lujo, imagínate. El primer día de rodaje tenía una secuencia con Lucía, Antonia y Miguel (personajes en la serie), lo que no sabía era que los papeles estaban encarnados por Paz Vega, Estefanía de los Santos y Paco Tous respectivamente. Allí estaba yo, en maquillaje, al lado de Paz Vega, preparado para rodar, pellizcándome de vez en cuando para asegurarme de que aquello no era un sueño. En cuanto a Jesús Castro, he compartido varias secuencias con él, un encanto de persona también, y se aprende mucho, no sólo de lo que ruedas tú, sino viendo lo que ruedan los demás actores mientras esperas tu turno también.

    Aparte de Paz y Jesús también he tenido el privilegio de compartir esta vivencia con Antonio de la Torre, Stany Coppet, José Manuel Seda, Pau Cólera, Sandra Collantes, Silvia Marty, Diego Domínguez, Mikel Iglesias, Andrea Duro, Verónika Moral, Christian Sánchez…

    -¿Cómo son en el trato cercano?

    Muy normales, aunque nos cueste creerlo, son personas como tú y como yo, la única diferencia es que salen en la tele. Conmigo se han portado estupendamente, me han tratado como a uno más, a pesar de que casi todos ellos ya se conocían de antes, me he sentido muy cómodo, la verdad. He hecho muy buenas migas con ellos, sobre todo con Pau, Sandra, Silvia y Seda.

    -¿Qué acogida ha tenido la serie en general? ¿Y su participación entre la gente cercana? ¿Qué le han dicho sus conocidos y familiares?

    La serie ha sido un éxito con el 19% de share en el estreno del primer episodio. Puedes imaginarte la acogida entre mi gente, esperando prácticamente un año desde que se rodó la serie, la pregunta clave siempre que saludaba a alguien por la calle era “oye, ¿y la serie para cuándo?”, y es que es normal, todos estábamos deseando que se estrenara. De hecho, para el día del estreno, mi amigo David, dueño del Bar “Senda”, organizó una quedada para ver juntos el capítulo y durante la emisión el móvil no paraba de vibrar con mensajes de gente que te ve por la tele, te manda su enhorabuena y entonces, te das cuenta de que ese cariño es con lo que te quedas cuando te acuestas y empiezas a contestarles ya desde la cama.

    -¿Fue dura la preparación para realizar el papel del Cabo Resino?

    Lo más duro, sin duda, fue compaginar mi trabajo con los ensayos de la obra de teatro “Se infiel y no mires con quién” en la que estaba inmerso por aquel entonces y el rodaje de la serie. Mis compañeros de reparto en la obra de teatro estaban pendientes de mis turnos de trabajo y mis días de rodaje para poder ensayar, algo que les he agradecido y siempre les agradeceré.

    En cuanto a la preparación del personaje en sí, como todo personaje lleva un proceso. Acento neutro, trabajo de cuerpo y voz… Teníamos una coach, Marina Seresesky, directora de «La puerta abierta», fantástica en el trato y en la preparación del personaje. Recuerdo que también nos dieron nociones en el cuartel de la Guardia Civil de Barbate acerca de cómo esposar y detener a alguien y como empuñar un arma y utilizarla. La verdad es que estaba todo muy bien organizado.

    -¿Cómo fue el rodaje? ¿En qué temporada se desarrolló?

    El rodaje tuvo lugar entre los meses de marzo y junio de 2016. Hablando un poco del proceso, en febrero apareció un anuncio en Facebook donde el Ayuntamiento de Barbate compartía que hacía falta actores para figuración en una serie. No daba más detalles, ni por asomo me imaginaba que fuera una producción para Mediaset ni mucho menos. Me fui para hacer el casting, me hicieron las fotos de rigor y, como optaba a una figuración especial con texto, me mandaron la separata por correo y tuve que volver la siguiente semana. Tras ese segundo casting, me llamaron porque al parecer había gustado y querían una tercera prueba. Al cabo de unos diez días, recuerdo que estaba en uno de los ensayos de la obra de teatro y me llamaron para comunicarme que tenía un papel en la serie, pequeñito, pero un papel. Por aquel entonces ya sí sabía que se trataba de un proyecto a nivel nacional y se conocía algún que otro nombre del reparto.

    El principal problema durante esos cuatro meses de rodaje era el mal tiempo ya que, como podréis apreciar en la serie, hay muchas secuencias de exterior y en esa época del año hay lluvias y, además, el fuerte viento que sopla por esa zona hacía complicadas las escenas exteriores en las que grabábamos con sonido. Lo más duro, como he comentado antes, era llevar tantas cosas a la vez. El rodaje no se me hizo largo y, cuando haces algo que te apasiona tanto, pues, deja de ser duro porque es más bien un regalo, así me lo tomé yo.

    -¿El de actor es su oficio principal? ¿Cuáles son los trabajos más importantes que ha desempeñado como actor?

    Podría decirse que casi le dedico más tiempo al oficio de actor que al de analista de laboratorio, sin embargo, son dos cosas muy distintas y, afortunadamente para mí, compatibles. Lo que sí tengo claro a día de hoy es que no podría dejar la interpretación, se ha convertido en uno de los motores de mi vida.

    Además de tener un papel en la serie “Perdóname Señor” (http://www.mitele.es/series-online/perdoname-senor/1495616311380/), he participado en varios montajes teatrales como “Diluvium”, “El Desconcierto”, “Radionovela”, “Farsas Contemporáneas”, “Se infiel y ni mires con quien”, de la mano de Juan Carlos Galiana y  “Mutis”, “Diálogos de una espera” con José Luis Muñoz en la dirección. Además en cortometrajes como “No me esperes despierto” (Enlace:de Pedro Rengifo, “Goyo” de Rafael Arroyo, “¿Venganza?” de Gema Fritschi, “Y la muerte lo seguía” de Ángel Gómez Hernández, también en el videoclip de Enrique Bunbury “Despierta” (Enlace:de Alexis Morante.

    -¿Está trabajando en algún proyecto ahora mismo?

    Pertenezco a la Asociación para las artes escénicas y audiovisuales Escenopan (síguenos en

    donde tenemos formación y proyectos teatrales. Ahora mismo acabamos de volver a representar “Sé infiel y no mires con quien” por tercera vez en el Teatro Florida con un lleno casi absoluto y repartiendo risas a más de dos mil espectadores en nuestra gira por Algeciras, Benalmádena y Ciudad Real. En estos momentos hay varios proyectos en proceso de creación, como “Medea” en la que interpreto a Jasón de la mano de la directora Nadia Zumelaga cuya versión (y no puedo contar mucho más) va a dar mucho que hablar.

  • Alma Rambouk, alumna IES Torre Almirante, primer premio en las Olimpiadas de Lenguas Clásicas de la UCA

    Alma Rambouk, alumna IES Torre Almirante, primer premio en las Olimpiadas de Lenguas Clásicas de la UCA

    Un total de 140 jóvenes de 24 centros educativos de la provincia de Cádiz ha participado en esta edición

    La Universidad de Cádiz, desde el departamento de Filología Clásica de la Facultad de Filosofía y Letras, ha celebrado la entrega de premios de la VIII Olimpiada de Lenguas Clásicas en el salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras. En esta edición, la Olimpiada ha contado con la participación de 140 alumnos y alumnas de 24 institutos de la provincia de Cádiz y uno de Málaga.

    La directora de secretariado de Procesos Académicos de la UCA, Carmen Jover, ha presidido el acto junto el vicedecano de Grados, Manuel Sánchez, el director del departamento de Filología Clásica, José Mª Maestre Maestre, la secretaria de la Delegación Gaditana de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, Sandra Ramos, y los organizadores de la Olimpiada y profesores del departamento de Filología Clásica, Eduardo del Pino (Latina) y Rafael Gallé (Griega).

    Sus organizadores han explicado que “el concurso ha ofrecido a los competidores un primer contacto con el ejercicio de las Pruebas de Evaluación de Bachillerato para Acceso a la Universidad y de Admisión, con la propia Universidad de Cádiz, así como una jornada de convivencia con otros jóvenes con idéntica vocación”. Igualmente, ha permitido “a los profesores del departamento de Filología Clásica de la UCA una nueva jornada de convivencia con los propios jóvenes y con su profesorado, cuyo excelente trabajo ha quedado demostrado por la excelencia de los ejercicios ganadores y por la altura del nivel general”.

    Los ganadores de la modalidad de latín han sido en primer lugar, Salma Rambouk Boularquah (IES. Torre Almirante – Algeciras); en segundo, Borja Sánchez Mingoya (IES El Convento – Bornos), y en tercer puesto, Esther María Martín Sánchez (IES. Guadaiza- San Pedro de Alcántara). El accésit primero se ha concedido a Lola Aragón Ramírez (IES Fuerte de Cortadura – Cádiz) y el accésit segundo, a Manuel Víctor Salcedo Godoy (IES. Torre Almirante – Algeciras).

    En cuanto a griego, José Ángel Ceballo Caraballo (IES El Convento – Bornos) se hizo con el primer premio. El segundo premio recayó en Blanca Sánchez Cosme (IES Ciudad de Hércules -Chiclana) y el tercero, en Sara Barbosa Gutiérrez (IES Huerta del Rosario – Chiclana). El accésit primero fue para Ana Isabel Alarcón Gómez (SAFA San Luis – El Puerto de Santa María) y el segundo, a Esther María Martín Sánchez (IES. Guadaiza- San Pedro de Alcántara).

    Los centros participantes son los siguientes: Colegio Compañía de María (San Fernando), Colegio Grazalema (El Puerto de Santa María), Colegio San Felipe Neri (Cádiz), I.E.S  Doñana (Sanlúcar de Barrameda), I.E.S.  Torre Almirante (Algeciras), I.E.S. Andrés Benítez (Jerez de la Frontera), I.E.S. Ciudad de Hércules (Chiclana de la Frontera), I.E.S. Cristóbal Colón (Sanlúcar de Barrameda), I.E.S. Fernando Aguilar Quignón (Cádiz), I.E.S. Francisco Pacheco (Sanlúcar de Barrameda), I.E.S. Francisco Romero Vargas, I.E.S. Fuerte de Cortadura (Cádiz), I.E.S. Guadaiza (San Pedro de Alcántara-Málaga), I.E.S. Huerta del Rosario (Chiclana de la Frontera), I.E.S. Isla de León (San Fernando), I.E.S. Kursaal (Algeciras), I.E.S. La Bahía (San Fernando), I.E.S. Manuel de Falla (Puerto Real), I.E.S. Mar de Cádiz (El Puerto de Santa María), así como el I.E.S. Padre Luis Coloma (Jerez de la Frontera), I.E.S. Picasso (Chiclana de la Frontera), I.E.S. Pintor Juan Lara (El Puerto de Santa María), I.E.S. Santa Isabel de Hungría (Jerez de la Frontera), I.E.S. Wenceslao Benítez (San Fernando) y SAFA San Luis (El Puerto de Santa María).

  • Sara Roldán, alumna de la Escuela de Arte Algeciras, finalista del certamen nacional de cortos FOCO 2017

    Sara Roldán, alumna de la Escuela de Arte Algeciras, finalista del certamen nacional de cortos FOCO 2017

    Sara Roldán Rubio, alumna de Gráfica Publicitaria de la Escuela de Arte Algeciras, ha sido seleccionada como finalista en la categoría de videoarte en el Festival FOCO 2017, certamen de ámbito nacional dirigido a alumnado de centros de enseñanzas financiados con fondos públicos. 

     

    El vídeo de Sara Roldán se titula ‘Ciclo Cerrado’, y participará en el II Encuentro Educativo de Creación Audiovisual Fuente Ovejuna de Cortos, que tiene lugar este fin de semana en Fuente Ovejuna (Córdoba). Mañana, día 6 de mayo, se conocerá en la Gala Final celebrada en el Teatro Municipal de la localidad, cuál es la pieza ganadora. 

     

  • Dos maestros relojeros de Algeciras reparan el reloj de la iglesia de Los Barrios

    Dos maestros relojeros de Algeciras reparan el reloj de la iglesia de Los Barrios

    Esta noche tendrá lugar la presentación del antiguo Reloj de la Torre una vez que ha sido restaurado por dos maestros relojeros de Algeciras, José Luis Pavón Manso y José Martí Perles. El acto tendrá lugar esta noche a las 21 horas en la Iglesia de San Isidro Labrador de Los Barrios.