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  • Chari Expresati: «Me moriré con los zapatos puestos»

    Chari Expresati: «Me moriré con los zapatos puestos»

    Antonio Gades decía que es más importante saber por qué se baila que cómo se baila. Que el flamenco es un extracto de fuego y veneno. El mismo veneno que corre por las venas de una de las personas que ha llevado el flamenco sanroqueño por diferentes rincones del mundo. Ella es bailaora, de las que se transforman al zapatear. Es fuerza, duende, energía. Una fuente de sabiduría flamenca que transmite a sus niñas con devoción.

    Chari Expresati nos abre las puertas de su academia de baile para contarnos todo sobre su pasión, el baile flamenco. Entre espejos, tablaos y fotografías, la bailaora sanroqueña nos habla de sus comienzos y su recorrido por la geografía mundial. “Las niñas de Chari”, como son conocidas en San Roque, han llevado el folclore y la cultura de su pueblo por toda España y parte del extranjero. Desde el Mediterráneo hasta el Pacífico, para mostrar al resto del mundo los valores del flamenco sanroqueño.

    Pregunta: ¿Cómo es Chari Expresati?

    Respuesta: Soy una persona dedicada completamente al flamenco, porque es mi pasión. Una cultura a la que respeto muchísimo, que me da el oxígeno para vivir, a parte de mi familia. Y vivo por ella. Para mí el flamenco es mi oxígeno, es mi vida y lo ha sido desde que nací.

    P: ¿Con qué edad comenzó a dar sus primeros “taconeaos”?

    Desde muy pequeña, con 4 años. Mis hermanas mayores estaban en la ‘Sesión Femenina’ y me llevaban con ellas. Todo lo que hacían en aquella época lo aprendía yo. Mi afición siempre ha sido el flamenco, porque incluso en mi casa a mis padres les gustaba. Comencé bailando lo que se bailaba antiguamente: los tanquillos de Cádiz, fandangos de Huelva, bulerías, verdiales, el fandango de punta y tacón de San Roque, que se empezó a recuperar en ese momento. Este fandango llevo muchos años enseñándolo, de hecho, es lo primero que enseño a mis alumnas. Soy muy constante en la enseñanza de este palo, porque soy muy fiel a mi fandango, al folclore de mi pueblo, a San Roque..

    R: Además, sigue llevando el fandango de punta y tacón por los lugares que visita.

    Sí. Esa es mi historia, es mi vida. Me crie con el fandango de San Roque, porque entre todas las sanroqueñas que fueron a recogerlo había tres de mis hermanas, además de Isabela López que era la directora del grupo. Fueron muchas muchachas del pueblo hasta la Sierra del Arca para rescatar este fandango que les mostraban las personas mayores que allí vivían. Ellas trajeron nuestro fandango desinteresadamente, y lo enseñaron. Desde entonces está vivo y Espero que no se pierda.

    “Soy muy constante en la enseñanza, soy muy fiel a mi fandango, al folclore de mi pueblo, a San Roque”

    P: ¿Por qué se decidió a dar clases de baile flamenco?

    R: Porque era lo mío. Estuve en los años 70 con la ‘Sesión Femenina’ que era lo único que había en el pueblo. Allí se e

    nseñaba casi todo el folclore de toda Andalucía y fuera de nuestra comunidad. Fuimos en representación de Andalucía a Madrid y allí nos descalificaron, pero quedamos en el puesto número 10. Después, cuando la monitora anterior, Cuqui lo dejó, Maite y yo nos hicimos cargo. Ésta se marchó también al poco tiempo y yo me quedé al mando. No había nada en aquella época aquí. Empecé con 60 niñas, yo era muy  jovencita y las llevaba por toda la comarca. De todos los sitios desde donde nos llamaban, allí estaba la Chari con sus niñas.

    “De todos sitios donde nos llamaban, allí estaba la Chari con sus niñas”

    P: Y luego se marcha de San Roque para aprender.

    R: Hubo un momento en el que quise prepararme un poco mejor y me fui a Sevilla, Granada, Córdoba. Estuve dos años en Suiza y cuando volví ya no estaba la ‘Sesión Femenina’ y monté una academia. Tuve mucho éxito, porque aquí en San Roque no había nada. Además, había adquirido mucha preparación gracias a los grandes profesores que tuve: Juan Parra, Juanita Gómez; los cursillos de Matilde Coral; Manolo Marín; Manolete, que nos dio aquí un cursillo a todo el grupo municipal maravilloso. Manolete es un gran maestro de maestros. También estuve con Carmen Cornejo, que es clásico. Siempre he intentado superarme y hacer cosas para poder enseñar mejor y tener cada vez más preparación, ir evolucionando.

    P: Y regresó con un aire fresco.

    R: No he parado de enseñar desde que empecé, sólo hubo un parón de un par de años que me fui para renovarme. San Roque necesitaba palos nuevos. Aquí bailar por soleá, tarantos, guajira, garrotín, tientos o bulería, lo hacían los grandes artistas que se dedicaban a esto como la mujer del Canela, que bailaba para morirte. Pero era distinto, ya que vine con un aire muy fresco de muchas cosas y metí lo que no había antes: bailar con la bata de cola, con los mantones, las capas, enseñar varios elementos, la técnica del taconeado. No se taconeaba, se bailaban las cuatro cositas. No había una escuela de baile que te enseñara el compás de una seguiriya, de unos martinetes, de una guajira, de los cantes de ida y vuelta, y fui metiendo esas cosas porque me fui renovando y aprendiendo. Y nunca dejas de aprender, siempre aprendes algo, incluso de tus alumnos.

    “Nunca dejas de aprender, siempre aprendes algo, incluso de tus alumnos”

    P: Su trayectoria en Suiza.

    R: Mi hermana vivía allí y había tenido una niña y aquel país me gustó y quise conocerlo. Me fui con la cosa de conocer mundo. Trabajé para poder hacer turismo y me hacía mis escapaditas. Me llevé mis discos, mis trajes de gitana, mis castañuelas y actuaba donde iba. Jamás me he desvinculado del flamenco, lo he llevado siempre por todos los lados.

    “Jamás me he desvinculado del flamenco, lo he llevado siempre por todos lados”

    P: ¿Cómo surge el grupo de baile Albarracín?

    R: Cuando volví de Suiza me instalé en San Roque dando clases, Elvira Castilla del Pino me habló de formar un grupo municipal de baile ‘Albarracín’ para apoyar el fandango de punta y tacón como algo oficial desde el Ayuntamiento. Y se creó el grupo en 1984 y hasta ahora todo ha sido grupo municipal y talleres municipales de flamenco.

    El grupo se llamó así porque el fandango de San Roque nace en la Sierra del Arca y el Albarracín. La gente que se iba a las corchas antiguamente se distraía cantando y bailando. También se escuchaban, por aquellos entonces, el chacarrá, que es típico de Tarifa, y otros cantes. Todos ellos tenían aires malagueños, ya que a descorchar también llegaba gente de Málaga. Estos trabajadores de las corchas o los que venían a recolectar el trigo, por las noches, hacían sus fiestas y sus cantes se fueron mezclando. Desde 1988 hablaron con nosotros para exponer un proyecto precioso. Querían ofrecer a la patrona, cada 15 de agosto, el fandango de punta y tacón en la ofrenda, ya que es folclores y patrimonio cultural de San Roque. Desde aquel momento lo bailamos cada 15 de agosto.

    “Elvira Castilla del Pino me habló de formar un grupo municipal de baile ‘Albarracín’ para apoyar el fandango de punta y tacón”

    P: Las niñas de Chari

    R: He enseñado a muchas alumnas en toda mi trayectoria. Actualmente tengo la tercera generación de niñas, es decir nietas de niñas que han bailado de pequeña conmigo. Siempre he intentado sacarle a cada una lo mejor de sí. Antes de enseñar un baile, les hablo de su procedencia, de donde es típico, para que ellas sepan qué es lo que están bailando. He tenido siempre más de 150 alumnos entre 5 y 80 años. Con todos he vivido momentos muy bonitos. Mis alumnos son como mi familia. Nos hemos sentido muy bien y hay una relación muy buena entre ellos y yo. Dejo a cada alumna que tenga su forma de expresarse, que vaya acorde con los demás, pero que tenga su pellizquito. No todo el mundo siente el flamenco igual, es algo muy fuerte.

    P: Háblenos de La Casa de Bernarda Alba

    R: Esta obra es un proyecto que tenía en mente desde hace más de 15 años. Cada vez que veía una cosa en mi cabeza, lo apuntaba, así estuve todo ese tiempo hasta que vi el momento de hacerlo. Ha sido un proyecto increíble. No la hice antes porque tenía grupos muy buenos y no sabía a quién le iba a dar los personajes, me costaba trabajo elegir a los intérpretes. Después de los años, y quizás porque ahora ha sido el momento, yo más madura, me lo planteé y dije: vamos a sacarlo. Hablé con antiguos alumnos míos: Víctor, Rocío, Eli, Lidia, Melisa, Nazareth y Lorena y todos me apoyaron. Les dije lo que quería y les mostré la música. Lo captaron al momento. Hicieron un papelazo impresionante sin ser actores ni actrices. El día del estreno fue maravilloso. El Juan Luis Galiardo vibraba, la gente en pie, el teatro estaba caliente de la emoción. Aquel día apareció el duende varias veces y emocionó a la gente. Lo disfruté muchísimo. Además, era la primera vez que me sentaba relajada a ver algo que yo había montado. Tuvimos que repetirlo varias veces más.

    P: A día de hoy, ¿le siguen pidiendo la casa de Bernarda alba?

    R: Sí. En enero volvemos a Algeciras con esta obra en beneficio de los amigos de los saharauis.

    P: ¿Se puede decir que ‘La Casa de Bernarda Alba’ es tu obra maestra?

    P: Se podría decir que sí. He hecho cuatro obras, esta es la cuarta, todas muy bonitas y montadas con mucho cariño. Pero creo que ‘La Casa de Bernarda Alba’ es la más completa. Se representa todo tal cual se manifiesta en el libro. Las niñas que la representan sienten el flamenco y expresan todo lo que siente llegando al público. Siempre que la hemos representando ha habido un duende, un silencio, una compenetración increíble. Si Federico García Lorca lo viera, o me mataría o todo lo contrario.

    “El Juan Luis Galiardo vibraba, la gente en pie. El teatro estaba caliente de la emoción”

    P: El homenaje de Tatúan.

    R: Fue una cosa muy bonita, inesperado totalmente. No pensé que eso me pudiera ocurrir a mí, pero me llegó. Será porque allí aman mucho el flamenco y quieren mucho a España, Andalucía. La Asociación de Teatro Literario, cada año escoge un personaje de los diferentes países que acuden a hacer teatro allí. Y me tocó a mí.

    P: No era la primera vez que viajabais a este lugar

    R: No, hemos estado en Marruecos tres veces. En 2015 hice ‘Andalucía más que un sueño’ de la escritora sanroqueña Mari Ángeles Chosa. Y el año pasado hicimos una obra muy bonita, unos poemas de nuestro amigo Ahmed Mohame Mgara, hispanista marroquí muy importante en el mundo árabe. Él escribió un poema a cada artista grande del flamenco y yo fui montando temas de estos artistas y se fueron bailando a la vez que Ahmed recitaba el poema.

    “Cuando escucho la guitarra me trasformo, empiezo a sacar lo que tengo dentro”

    P: Llevó a sus niñas hasta Japón, ¿cómo lo vivió?

    R: Nos llevó San Roque Club en el año 2000. Fuimos tres años seguidos y fue increíble. Además, los japoneses tienen una cultura tan distinta a la nuestra, son tan atentos. Se portaron muy bien. Nos llevaban a todos los sitios, a bailar a todos los campos de golf. Una vez bailamos con el Pacifico de fondo y aquello fue precioso. Una experiencia que la volvería a repetir por lo bien y mimadas que estuvimos.

    Además, tuvimos muchas anécdotas: movimientos de tierra y tifones, pero no pasó nada. Recuerdo que el primer año los niños no aceptaron mucho la comida y el segundo año llevaban las maletas llenas de pan de molde, salchichón, jamón, por si acaso pasaban hambre. Llevaba en el bolso un chorizo y un salchichón grande para unos amigos y recuerdo que, en el aeropuerto de Holanda, donde hicimos escala, llegaron unos perros policías enormes y se acercaron a mi bolso. Pensé que se comían el salchichón, me morí por unos segundos. Pero venían buscando otra cosa.

    “Una vez bailamos con el Pacífico de fondo y aquello fue precioso”

     P: Y en Mérida…

    R: Ha sido una de las ciudades donde me he sentido como bailaora y como responsable del grupo. Bailar en el Teatro Romano fue una oportunidad que hay que valorar mucho. No cualquier grupo ni cualquier persona normalmente actúan a un pedazo de teatro como el de Mérida, es impresionante. Fue en un festival internacional donde estuvimos con otros países como Rusia, México, India, Brasil, Colombia, etc.

    P: Ha llevado sus niñas siempre fuera, para llegar a esto tiene que haber una gran complicidad con las madres.

    R: Sí. Ellas apoyan mucho. Agradezco la confianza, porque aparte de que todo esto es un equipo, las madres también forman parte. Me han confiado sus niñas para llevarlas fuera de las fronteras.

    “Mis alumnos son como mi familia”

    P: Además, lleva la bandera de San Roque a todas tus actuaciones.

    R: Siempre. Desde el 1985 que se crea el grupo Albarracín comenzamos a viajar fuera de nuestras fronteras y desde entonces llevamos la bandera donde vamos.

    P: ¿El próximo viaje?

    R: En septiembre nos vamos a París para hacer el internacional del concurso ‘Vive tu Sueño’. Quedamos subcampeonas de España y vamos a concursar representando San Roque y nuestro país. Nos hemos esforzado mucho para conseguir fondos porque parís es muy caro, pero vamos con mucho orgullo representando a San Roque.

    P: Y este mismo verano sus niñas actuarán en la Noche Blanca de San Roque el próximo 25 de agosto.

    R: Así es. Contaremos con la colaboración del pianista sanroqueño Jesús Ruiz. Estamos trabajando mucho en este proyecto. Formamos un equipo y las niñas están trabajando mucho. Lo estamos montando en muy poquito tiempo, ya que me comunicaron esta incitaba a finales de mayo. Las niñas tienen mucha preparación, van haciendo cursos, se van reciclando y eso es muy importante en el baile. Pongo en ellas toda mi confianza y no es algo sólo mío, sino es de todo el equipo.

    “Uno de los sitios donde me he sentido como bailaora fue en Mérida, en el Teatro Romano”

    P: El baile flamenco en San Roque

    R: San Roque es un pueblo de arte, hay mucha gente que no se da cuentan de lo que tiene. Aparte de los grandes como Rafael Heredia, Juan Delgado, Paqui Lara, María Lara, el Canela de San Roque, etc., aquí hay mucha gente que canta y puedo decir que el baile se da muy bien. Levantas una piedra en este pueblo y salen setenta artistas.

    P: Se puede decir que San Roque no se entiendo sin el flamenco.

    R: San Roque es muy flamenco y tiene un compás distinto a todo. El compás de nuestros gitanos de casta, como son tantas familias de la calle Algeciras, que ha sido lo más grande. Esa calle Algeciras ha sido la que ha tenido más arte del mundo. Todos los gitanos que había tenían un señorío muy grande y eran unos artistas. Ha habido flamencos muy grandes. San Roque tiene un compás único.

    “Levantas una piedra en este pueblo y salen setenta artistas”

    P: Nos menciona los gitanos de la calle Algeciras, esa calle con duende y arte, de fiesta y tronío, y precisamente donde había una fiesta ahí estaba Chari.

    R: Desde que yo tenía 12 o 13 años me iba a las pedidas, bautizos, casamientos y ellos me aceptaban allí. He pasado muy buenos momentos, muy buenas fiestas flamencas con ellos. Cada vez que había una fiesta flamenca allí estaba la Chari, en la calle Algeciras. Me atraía como un imán, me ha gustado siempre mucho, no lo he podido remediar. Hoy en día la gente joven no cuida tanto esta cultura, antes se cantaba más puro. El flamenco tendría que estar más apoyado, es nuestro Patrimonio, nuestra cultura. Todo el mundo lo respeta, a todos les gusta y lo quieren hacer.

    P: Actualmente se pueden ver muchos espectáculos flamencos con muchas versiones diferentes, ¿cree que el flamenco está cambiando?

    R: Por mucho que cambie, el flamenco es el flamenco. Puedes introducir elementos para engrandecerlo, pero no podemos olvidarnos de la pureza, de lo que es el flamenco puro. Pueden utilizarse diferentes instrumentos que hacen más grande el flamenco. Pero si es cierto que existen hoy en día una serie de movimientos muy duros que se pueden ver en el baile, sobre todo en la mujer. Veo mucha brusquedad en todos esos movimientos que no deberían emplearse.  Pasa lo mismo con el folclore. Soy de las que piensa que el folclore debe mantenerse, como el fandango de San Roque, no se puede tocar, es patrimonio del pueblo. No se puede mejorar, no hay mejoría porque ya está hecho.

    P: ¿Apuesta por lo tradicional?

    R: Bueno se puede fusionar, pero con cabeza, y hacer cosas muy bonitas. El flamenco es tan grande, tiene tantas ramas, que acapara todo. Existen cosas fusionadas muy bonitas, pero siempre sin perder la pureza.

    “Cada vez que había una fiesta flamenca allí estaba la Chari, en la calle Algeciras. Me atraía como un imán”

    P: ¿Cuáles son sus palos del flamenco favoritos?

    R: Tengo vario. Como madre, señora y mujer, me gusta mucho la soleá. Es la más grande. En ella vas expresando tus sentimientos, abres tu corazón y vas sacando lo que tienes dentro. A la hora de pasármelo bien, son la bulerías la que me encanta. Muero cuando veo a los gitanos de Jerez bailando por bulerías. Ese pellizco y ese cante, son único. Ahí está la cuna del arte, creo yo. No quiero menospreciar a Cádiz, Sevilla o El Puerto, pero es verdad que Jerez es importante el flamenco. El flamenco ha sido Patrimonio de la Humanidad toda la vida.

    “Muero cuando veo a los gitanos de Jerez bailando por bulerías”

    P: ¿Cómo es Chari a la hora de bailar?

    R: Bailo de forma individual cuando me siento muy bien y muy recogida. Soy una persona que me monto mis bailes, pero luego los deshago. Sin embargo, les hago el baile a las niñas, pero para mí no puedo. Soy un poquito “salvaje”. Y es que cuando escucho la guitarra me trasformo. Empiezo a sacar lo que tengo dentro y ya no entiendo de coreografías, no lo puedo remediar. Hago el flamenco como lo siento, no sé si bien o mal, pero desde mi corazón.

    P: ¿Hasta cuándo seguirá dando clases?

    R: Seguiré dando clases hasta que Dios me lo permita, no lo dejaré nunca. Si dejo esto, dejo mi vida y no quiero dejarla todavía. El día que no pueda más lo dejaré con todo el dolor de mi corazón, pero nunca desconectaré de él. El flamenco es mi vida, aquí estaré y me moriré con los zapatos puestos, porque es mi oxígeno, mi pasión y mi veneno.

    Fotos: Desirée Varó

  • Paola Tobalina: «Le he dedicado mucho tiempo a la vida»

    Paola Tobalina: «Le he dedicado mucho tiempo a la vida»

    Se abre la puerta y con una sonrisa nos invita a pasar. Un jardín fresco, con árboles dando frutos y un perro guardián nos reciben con los brazos abiertos. Dentro, una mesa puesta con un juego de tazas de porcelana fabricadas a mano por su madre y un manojo de poleo recién cortado. Ojalá la música y el olor se pudieran transmitir en el papel, porque lograban una sensación de serenidad y paz. Así nos recibió en su hogar Paola Tobalina Cuerda.

    Es natural de Algeciras, pero con solo seis meses se mudó con su familia a Ceuta, tierra que fue testigo de su infancia. Su adolescencia la pasó en Algeciras, volviendo a la ciudad que la vio nacer. Sin embargo, el viaje más increíble lo hace a Granada, donde estudió Filosofía y Letras obteniendo la licenciatura de Filología Española. De vuelta a casa, se traslada a vivir a Los Barrios y aquí lleva ya 21 años. Un pueblo que, según Paola, le ha aportado mucho en su vida. Una vida que nos cuenta para que la disfrutéis tanto como nosotros lo hemos hecho.

    Pregunta: ¿Cómo es Paola Tobalina?

     Respuesta: Ante todo soy ahora mismo madre, es la faceta que más ha llenado mi vida. Soy una mujer solitaria, tranquila, madura. Me ha costado mucho madurar, he sido muy niña. A veces soy inconformista con la vida. Por otro lado, soy una buena confidente, una buena amiga, una buena compañera, creo que soy una buena hija y sobre todo he intentado ser una buena madre.

    P: Su infancia.

    R: He tenido una infancia feliz. Tengo pocos recuerdos, pero los que tengo son muy buenos. Hace poco estuve reflexionando y escribí en un artículo que hay veces que magnificamos lo que hemos vivido. Yo, que soy tan creativa, no sé hasta qué punto lo que pienso de mi infancia es real o parte inventada. Nací en Algeciras, pero con seis meses nos fuimos a vivir a Ceuta. Era como tener la sensación de vivir en una isla, porque veníamos muy poco a la Península y en aquel entonces no se viajaba tanto a Marruecos. Estudié en un colegio de monjas y recuerdo que me encanaba ir a recoger a mis hermanos con mi madre cuando salía de clase. Recuerdo una Ceuta totalmente diferente a la que hay ahora. Tuve muy buenas amigas y muy buenos amigos. Disfrutábamos mucho. Sentía en mi infancia la libertad, hoy en día no es así con tantas tecnologías. Me encantaba nadar y bucear. Me gustaba mucho la naturaleza. Fui muy feliz con mis hermanos y mis padres. Siempre estaban muy pendientes a nosotros, pero también eran independientes, notaba como ellos también disfrutaban de sus vidas.

     P: Considera que su tierra no es solo la que la vio nacer, sino que se siente de todas aquellas que le abrieron nuevos horizontes. ¿Podría explicar por qué?

     R: Cuando salí de Ceuta la sensación que tenía era como de haber estado en una isla. Salir e ir a Algeciras fue una novedad. Me marcó muchísimo cuando me fui a estudiar a Granada, me dio mucha libertad. Entonces, Ceuta me ha marcado porque es el sitio que ha visto mi infancia; Algeciras por mi adolescencia; Granada porque fue abrir un abanico de posibilidades que no conocía. Hablo de conferencias, espectáculos, teatro, cine, nuevos amigos, universidad, de todo lo que suponía estar estudiando fuera. Granada es como mi patria de conocimiento, donde me formé y donde hice mi carrera. Y después Los Barrios, porque aquí es donde he creado mi propia familia. Me siento muy vinculada a este pueblo. Me siento igual de algecireña que barreña.

    P: Dice que se siente muy vinculada a Los Barrios. ¿Qué es lo que le une a este pueblo?

    R: Aquí me enamoré. Además, en esta casa. El padre de mi hija, sus padres, tenían una granja de gallinas. Vivían en Algeciras, pero se hicieron esta casita para estar durante el día mientras cuidaban de los animales. Conocí aquí a Julio y me enamoré. Arreglamos la casa y vivimos aquí. Cuando me separé, él decidió irse a vivir a otro lado y Julia y yo nos quedamos aquí. He vivido momentos muy felices en esta casa, porque mi historia con Julio es una historia preciosa. Tuvo su final, pero verdaderamente tengo recuerdos maravillosos. Tuvimos una hija fantástica, que para los dos es nuestro pilar. Tengo una relación estupenda con él. Por otro lado, a ese vínculo del que hablamos hay que unir lo fácil que me ha hecho Los Barrios la crianza de mi hija. Un pueblo tranquilo, con lugares donde Julia ha podido correr, disfrutar. Ella es totalmente barreña, su acento es barreño y para ella su pueblo es lo más. Los Barrios me ha dado mucho.  Vivo muy feliz aquí.

    P: Ha pasado etapas de su vida muy duras.

    R: Tuve una situación personal que me marcó muchísimo. Antes de tener a mi hija Julia, me quedé embarazada y a la semana de dar a luz mi hijo murió. Eso me dejó como el shock. A partir de la muerte de mi hijo comencé a buscar el mundo interior. Dicen que los hijos son la prolongación de los padres. En este caso, yo soy la prolongación de mi hijo. Él me ha enseñado a ser como soy ahora. El dolor de sentir la muerte cerca me ha enseñado más de la vida.

    P: ¿Cómo y cuándo descubre la poesía?

    R: La poesía la descubro en mi adolescencia, fue complicada y fue una manera de poder evadirme de mi dolor. Una forma de dar palabras a mis emociones que en ese momento no podía compartir porque no sabía como hacerlo. Ahí empiezo a escribir. Mi hermano mayor, José Luis, que era redactor jefe de Europa Sur y fallece en 2008, era poeta. Tengo ese referente de él como persona escritora, y de mis padres que eran buenos lectores. Así, empiezo a leer y a conocer la poesía. Cuando voy a Granada se abre el abanico y comienzo a conocer a más autores, porque mi carrera lo exigía y como inquietud personal. Tengo mucho respeto con la poesía. Siempre digo que soy aprendiz de poeta. Si tuviera que elegir poemas míos para hacer un libro, creo que incluso no llegaría a hacerlo por exigencia mía personal, por como considero la poesía. Pienso que estoy aprendiendo. En la actualidad estoy más en la prosa poética. Además,  escribo artículos de opinión para un periódico, donde estoy rodeada de economistas y críticos literarios, y como la dirección me lo permite, doy mi pincelada filológica y literaria a mis artículos para que sea una columna de reflexión y placer.

    P: ¿Qué significa para Paola Tobalina la literatura y en especial la poesía?

    R: La Literatura para mi es importantísima. Muy importante. Forma parte de mi vida. He tenido etapas en las que he leído más y otras en las que he leído poco. Momentos en los que me he saturado y he querido vivir más que leer. Pienso que la vida es una historia literaria, la vida de cada uno. Me interesa mucho conocer al ser humano. He ganado mucho tiempo conociendo a los demás y le he dedicado mucho tiempo a la vida, a vivir. Ahora, la reflexión que hago muchas veces es que no sé cuánto tiempo me quedará de vida, pero a veces me da la sensación de no haber dedicado más tiempo a la lectura y me da reparo, porque me queda tanto por leer…

     P: Un poeta.

     R: Tres: San Juan de la Cruz, Miguel Hernández y José Luis Tobalina. Y un descubrimiento reciente, Piedad Bonnett.

    P: Una obra.

     R: Hay muchas. Por ejemplo, el primer poema que me estudié de memoria para recitar sin leerlo fue “Secreto de mujer” de Gioconda Belli. Me parece una pasada. Luego de Ángel González me encanta “Cumpleaños de Amor” y de mi hermano “Donde solo habitan la nada y sus olvidos”, algo maravilloso.

    P: ¿En qué está trabajando actualmente?

     R: Estoy con el taller de mujeres ‘La creatividad, el hallazgo del tesoro’, a través de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Los Barrios. Nos reunimos para hablar de nuestras cosas, para intentar solucionar nuestros problemas, para escucharnos unas a otras. Doy unas pautas a seguir, pero al final de cuentas soy una más de ellas. Recuerdo que en la primera clausura dije “he venido aquí para enseñar y me voy más sabia”. Las mujeres me aportan muchísimo. Estoy feliz con este taller y que el Ayuntamiento me dé la oportunidad de poder hacerlo. Luego tengo mis clases particulares con niños, que son también muy importantes para mí. Estudié Filología, pero no oposité. No puedo seguir el ritmo del sistema, soy más pausada. Los niños no solo están aquí para aprender a leer, sumar y restar, es algo más, es aprender a ser más humano, la convivencia, a no ser racistas. Debatimos y compartimos cosas. Tengo grupos muy reducidos de niños, todos de la misma edad.  En verano también los tengo, pero estamos más relajados, sin la presión del sistema. Hacemos una convivencia, desayunamos todos juntos, estudiamos un poco, pero también hacemos yoga, relajación, jardinería, etc.

    P: Además, actualmente está sumergida en un proyecto para impartir clases de yoga. ¿Cómo surge esta idea?

    R: Bueno, a los ocho meses de fallecer mi hermano, fallece mi compañero. Entro en un estado de profundísimo duelo, porque además no sé a cuál atender. Me quedé fuera de juego durante mucho tiempo. Muy descuidada conmigo misma, muy abandonada, mucho castigo mental. No queriéndome, no cuidándome. Empiezo a remontar, empiezo a salir, comienzan a venir los niños, que son los que me sacan del pozo. Comienzan las mujeres a querer estar conmigo, me sacan de otros pozos. Y cuando veo el equilibrio, la madurez y el momento, me apunto a la escuela de yoga. Voy una vez al mes a la Sierra Norte de Sevilla a una formación de cuatro años para poder impartir clases. Soy autónoma y me queda mucho por trabajar, así que decidí comenzar este nuevo proyecto.

    P: No descansa nunca.

    R: Es que a mí mi trabajo no me estresa. Cuando en verano están los niños aquí yo estoy de vacaciones. Durante la época escolar cuando suena el timbre a las cuatro de la tarde, yo estoy de vacaciones. Cuando escribo mis artículos los sábados, estoy de vacaciones. Llevo una vida muy relajada y no me estreso. Pienso que el estrés es la mayor enfermedad, la que desencadena todas las enfermedades.

    P: Política o apolítica.

    R: Formé parte del equipo del grupo municipal de Izquierda Unida en Los Barrios. En aquella época colaboraba con el programa de Javi Mena “Chapa y Cartón” que se emitía en Radiosol. Hacíamos tertulias, hablábamos de política y me pidieron formar parte del partido. Me pilló en una época reivindicativa y dije que sí. Luego me llevé muchas desilusiones y dije que ni una más, porque me desgasté mucho en muy poco tiempo. Cuando vi que la cosa no iba conmigo, rápidamente me fui. Respeto ese trabajo, pero me di cuenta que la política no era mi vida y no volví. Es más, cada vez estoy menos informada de ese tipo de cosas. Tengo suficiente con poner la radio media hora mientras pongo el café y escuchar un ratito el telediario. No estoy ahora en esa onda. Estoy leyendo, formándome, conociendo la filosofía budista, estoy intentado saber qué es meditar… Todo eso no casa con toda la vorágine que hay de puertas para afuera de mi casa.

    P: Los tiempos han cambiado, parece ser que actualmente pasamos más tiempo leyendo a través de la pantalla de un dispositivo, dejando a un lado la tradición del papel. ¿Cuál es su postura?

    R: Siempre papel. No me he leído jamás un libro en formato digital. Necesito ir a la librería, mirarlos, tocarlos, olerlos, que me recomienden. Además, no he comprado nunca un libro por internet.

    P: Las Redes Sociales

    R: Me he salido de Facebook. Me encantaba porque hay mucha gente que a través mía conoce la poesía, ya que me dedicaba a publicar este tipo de cosas. Pero a veces me dejaba llevar por mis emociones y escribía sobre asuntos míos personales, y luego me daba mucho pudor y me arrepentía de haberlo publicado. Puedo decir que momentáneamente, no sé si volveré, estoy descansando de esta red social. Incluso con las tecnologías, sé lo básico, no me interesa aprender sobre ellas.

    P: Piensa que no son necesarias en su vida

    R: Para mí no. Yo necesito tocar y mirar a los ojos, y eso no me lo da una máquina.

    P: ¿Piensa que los libros se dejarán de imprimir algún día?

    R: Espero que no, o por lo menos que yo no lo vea. Puede sonar algo egoísta, porque me encantaría que mis nietos lo vieran, los hijos de mis nietos, pero es muy complicado. Es algo que me da mucho miedo.

    P: Librería Rosso, ¿qué significó?

    R: Fue algo maravilloso. La tuve desde 2002 a 2004. La librería era como un salón de mi casa. Tenías tu mesa y tu sillón por si querías echar un vistazo a los libros. Pero creo que la gente cuando entraba lo veía todo muy exotérico. Entre mi “pintilla” y como tenía el establecimiento, los olores, las velas, muchas veces se confundían y pensaban que era un lugar donde se echaban las cartas. Pienso que les imponían y muchas veces no se atrevían a entrar. Sin embargo, fue toda una experiencia. ¿Que Rosso duró dos años? Bueno, pero lo intenté. Fueron dos años maravillosos. También me di cuenta de todo el estrés que produce ser autónoma y estar metida en un negocio donde tienes que estar cumpliendo con objetivos y pagos sin vender. Creo que me mantuve ese tiempo porque además de libros tenía otros artículos muy originales que la gente no estaba acostumbrada a ver. En aquella época eran 19.000 habitantes los que tenía Los Barrios. Hice un balance y vi que no existía una librería en el pueblo, por lo que decidí embarcarme. Pero no sé si fue porque no era el lugar o el momento, el caso es que no funcionó.

    P: Fue un sueño hecho realidad, ¿verdad?

    R: Así es. Además, tuve un mecenas que me ayudó a conseguir mi sueño. Mecenas que sin dudarlo confió en mi proyecto, que también fue suyo, que me ofreció una amistad sin fisuras y que fue un compañero de viaje con el que compartí inolvidables momentos y que me aportó nueve años de amor puro.

    P: ¿Su mejor obra?

    R: Mi hija. Sin dudarlo. Julia es especial. Ha sido mi maestra, mi terapeuta en momentos difíciles de mi vida. Ha tenido que madurar muy pronto, cosa que me pasó a mí. Ella por unas circunstancias, yo por otras. Parece que el ciclo se repite.

    P: Fue homenajeada y reconocida con el título de Vencidad y Ciudadanía, en la modalidad de Cultura, en el acto institucional del Día de Andalucía de 2016. ¿Qué significó para usted?

    R: No me lo esperaba para nada. Fue un reconocimiento muy importante. He trabajado mucho y muy en silencio. Supe la labor que tenía que hacer cuando llegué a este pueblo y creo que he conseguido mis objetivos. Más que el reconocimiento a nivel de ego, es el reconocimiento a nivel de cariño. Que se me reconozca lo que hago, porque lo hago con mucho amor, mucha conciencia y pongo mucho de mí en cada cosa que hago. Recuerdo que el concejal de Cultura, Manuel Molina, me pidió el currículum sin darme explicaciones, solo me dijo que confiara el él como él siempre había confiado en mí. No me lo pensé dos veces. Al tiempo vino esto. Me quedé alucinada. Lo recogí con mucho pudor, pero muy agradecida en el sentido de que verdaderamente he intentado hacer todo lo que he podido con la cultura. Desde que empecé con la librería, todas las aportaciones que he hecho, todos los recitales poéticos… Ese reconocimiento fue maravilloso, toda la gente que hubo, ver a mi madre, que ya es una mujer con su edad. Eché mucho de menos a las personas que ya no estaban… Me he sentido muy querida en este pueblo. Yo también he querido mucho y me lo he trabajado para que me quieran. He intentado ser una persona sociable, respetuosa, serena, no me gusta la crítica. Para mí el reconocimiento fue un verdadero orgullo.

    P: El mundo que nos rodea ha cambiado, las cosas se complican, ¿cuál sería su reflexión sobre la situación actual que vivimos?

    R:  Siento que haya tanto miedo y que estemos tan condicionados. La sensación que tengo es que todo se nos ha ido de las manos, porque no le hemos puesto corazón y le hemos puesto mucha cabeza a todo. Estoy desvinculada por no sufrir. Creo que es injusto que se le de tanta importancia a las muertes de un lado y tan poca importancia a las muertes de otro. Porque las guerras son las mismas en todos los sitios, porque todos tenemos los mismos derechos, y porque verdaderamente creo que esto se está convirtiendo en una locura. Tengo temor. Creo que tenemos que cambiar mucho. Creo que viene una nueva era de conciencia, la gente se va a dar cuenta de que se tiene que dar una vuelta de tuerca, porque ahora mismo todo está convulso. Lo mismo es un acto de cobardía, pero a veces tengo que echar la mirada a otro lado, porque no quiero ver lo que veo.  He aprendido que es complicado luchar contra el sistema para cambiar el mundo, pero como no me rindo también he aprendido que puedo hacerme responsable de mi propio mundo y cambiar lo que no me guste. Esto beneficiará a mi entorno que es la parcela del mundo que está en mi mano mejorar.

    P: Desde hace muchos años es vecina de esta Villa, ¿cuál es su sentimiento hacia este pueblo?

    R: El pueblo ha conocido la parte más interesante de mí, mi madurez. Los Barrios me ha enseñado a transitar el camino de la madurez con la serenidad que lo he hecho. Porque aquí he encontrado paz.

  • Manuel Santana: “San Roque nació en procesión”

    Manuel Santana: “San Roque nació en procesión”

    Manuel Santana Santiago puede considerarse historia viva de la Semana Santa de San Roque. No nació en este municipio pero ha vivido gran parte de su vida aquí, desde su más tierna infancia. Hablar con él es hablar con la historia misma de San Roque.

    Historia, devoción y Semana Santa se entrelazan en una amena conversación con el periódico Sanrópolis que duró 45 minutos pero que podía haber transcurrido horas, de la cantidad de conocimiento que Santana alberga en su amueblada cabeza.

    Nos recibe en su domicilio situado en la calle Vallecillo Luján, de San Roque Casco, un calle que toda la vida se ha llamado “Calle La Plata”. Descubramos a una de las personas que más conocen y han vivido la Semana Santa sanroqueña.

    ¿Nos puede dar unas pinceladas sobre su vida para el que todavía no le conozca?

    Sí. Mire. Ahora cuento con 70 años. No soy sanroqueño, ni gaditano, ni tan siquiera andaluz. Soy extremeño. Nací en el año 1947 en Granja de Torrehermosa, en la provincia de Badajoz. Mi familia vino a San Roque porque a mi padre, militar, recién terminada la guerra le destinaron aquí. Mis padres son extremeños. Y en la familia somos cuatro hermanos y tres de nosotros nacimos en el mismo pueblo, en Granja de Torrehermosa, un pueblo muy pegado a Peñarroya-Pueblonuevo , conocido por ser un municipio cordobés en el que estaban las minas de carbón.  En Granja residía toda la jerarquía inglesa que llevaba las minas.

    ¿Nació en Granja de Torrehermosa pero se vino con muy pocos años a San Roque, no?

    Mi familia se desplazó a San Roque accidentalmente por el destino de mi padre. Mis padres ya vinieron en matrimonio a San Roque. Y tres de nosotros nacimos en Granja de Torrehermosa, a pesar de que mis padres ya vivían en San Roque porque mi madre quiso dar a luz “en el terruño”

    Al principio nos fuimos a vivir en la calle Málaga y posteriormente mis padres adquirieron una casa en la Calle Larga. Ahora vivo en la calle Vallecillo Luján, que siempre se ha llamado la Calle La Plata, donde vivían mis suegros.

    Y ya desde sus primeros años tuvo la vocación de seguir los pasos de su padre, ¿no?

    Sí. Yo soy militar. Ingresé en el Ejército cuando era muy joven. Es algo que ‘mamas’ desde pequeño y se convierte en una vocación. Yo creo que la carrera militar es muy sufrida. Yo en concreto ingresé en el Ejército como voluntario cuando tenía 16 años y pase a la situación de reserva activa a los 39.

    ¿Cómo vivió esos años?

    Quince compañeros de mi promoción fuimos destinados a Bilbao. De esos quince, quedamos vivos solo tres. En 1972 me casé con mi mujer, Fina Romero Almagro, que trabajó durante toda su vida como profesora.

    Y no se quedó en Bilbao, ¿no?

    No. De Bilbao me fui a Toledo y me pude reunir con mi mujer, que consiguió plaza en aquella ciudad. Yo hice una reclamación, ella pidió escuela en Toledo y se la dieron. De Toledo fui a San Fernando. Y en San Fernando no me quise quedar porque yo quería volver a San Roque. Finalmente, Fina volvió a San Roque, porque tenía su plaza guardada aquí y la familia se ha quedado aquí desde entonces. Tenemos dos hijos, Almudena, licenciada en Derecho, y José Manuel. Almudena está casada con Germán, y José Manuel lleva nueve años ‘danzando’ por el mundo, por diferentes países. Además tengo dos nietos Germán y Nicolás, el mayor de ellos con madera de continuar la saga de militares.

    Por lo que tenemos entendido, también su padre estuvo muy ligado a la Semana Santa

    También en esos años comenzaba el movimiento del apostolado castrense y alguno de sus miembros empiezan a interrogar al padre Caldelas sobre la Semana Santa, y le preguntan por qué está tan deslavazada, ya que cada año se organizaba de una manera distinta. Entonces se creó una sola Cofradía que aglutinaba todas las imágenes de la Parroquia Santa María La Coronada, donde nació la Semana Santa de San Roque como la conocemos hoy en día.

    Y usted entonces comenzó a vivir ya la Semana Santa de San Roque…

    Desde que yo era muy pequeñito, mi hermano y yo ya empezamos a salir en Semana Santa. De entonces me viene el ‘bichillo’ de ser ‘capillita’. Mi padre era capataz de la Virgen de los Dolores.

    ¿Qué situación se vivía en el Campo de Gibraltar en aquellos años?

    En el Campo de Gibraltar había más militares que ahora. Tenía una particularidad, que era cantón militar. Aquí estaba el Regimiento de Infantería Pavía 19. Éramos parte de la División 22 que se llamaba Guzmán el Bueno. En Algeciras residía el gobernador militar del Campo de Gibraltar. El gobernador militar era prácticamente un delegado del gobierno en la zona y era una autoridad muy especial.

    ¿Y cómo recuerda entonces la frontera con Gibraltar?

    Yo sí recuerdo de niño que la frontera estaba fluida y un gran número de campogibraltareños trabajaban en Gibraltar. ¿Y sabe una cosa? Toda la imaginería local procede de esa Plaza.

    Si hablamos de Santa María la Coronada, curiosamente en la provincia de Cádiz hay tres sedes parroquiales que tienen el mismo nombre: una se encuentra en Medina Sidonia, que es Santa María Coronada porque era del Ducado de Medina Sidonia y como el ducado era poseedor de Gibraltar, también estaba Santa María la Coronada de Gibraltar. El caso de San Roque es distinto. La población de San Roque huye de Gibraltar y también  llama Santa María la Coronada a su virgen. La virgen que reside en Gibraltar no se pudo coronar porque no la pudimos traer y se coronó a La Virgen de Los Remedios, que se entronizó como Santa  María la Coronada.

    Después de estar Gibraltar constituida, un prohombre de San Roque viene con la virgen con la Virgen de los Remedios en procesión y se entroniza. Esa virgen es del siglo XIII muy alto, casi el XIV. Al intentar restaurarla se le vieron las distintas pátinas que tiene y se descubrió que tenía un vestido puntillista hecho con gotas de oro. Es una preciosidad.

    ¿Cuáles fueron sus pasos para convertirse en el presidente del Consejo Local de Hermandades?

    Los pasos fueron muy simples. Éramos varios amigos devotos de la Virgen de la Soledad y todas la Semanas Santas nos reuníamos para formar cuadrillas de cargadores, que no costaleros, y aprovechamos esa circunstancia para hacerlo.

    En el año 1989 estaba haciendo las veces de presidente del Consejo Local ce HH. Y CC., porque no estaba oficialmente constituido el consejo, un compañero militar también, Rafael Perujo Solís, y no tenía secretario. Y él fue el que me dijo: “Me encuentro mal. ¿Por qué no te vienes a echar una mano?”. El padre Caldelas me acogió con muchísimo cariño.

    A raíz de eso, en el primer cabildo que hubo salió elegido otro factotum de la Semana Santa, Antonio Morilla García, con el que trabaje varios años como Secretario del Consejo.

    Posteriormente ,Antonio no se presentó a la reelección y yo que si lo hice y fui elegido presidente. Lo que yo no sabía es que no iban a ser solo los cuatro años que fijan los Estatutos del Consejo, sino que fueron la intemerata de años porque fueron varios mandatos, uno detrás de otro.

    ¿Cuándo dejó el cargo?

    Hacia el año 2002, por razones de enfermedad (me volví diabético) y por consejo médico pedí salir del consejo. Para ello hablé con el Consejo Diocesano de Cádiz y este órgano no puso problema en que abandonara el cargo.

    Pero no fue su último año como presidente, ¿no?

    Después de que yo me fuera, me sucedió Luis Rodríguez Rodríguez, que hizo dos mandatos magníficos y plenos de gran acierto. Terminado su segundo mandato, no quiso nadie presentarse y me pidió el Consejo de Cádiz y el Director Espiritual del Consejo Local el Padre Juan Pedro Varo que volviera a asumir la presidencia del Consejo por un año, a lo que accedí. Terminado el año comprometido, me sucedió Mercedes Caravaca, mi vicepresidenta, quien en sus mandatos realizó también una magnífica labor. Fue la primera mujer en desempeñar el cargo de presidente del Consejo Local de San Roque.

    Y usted ha tenido vinculación con varias hermandades

    Yo soy oriundo de La Soledad. Tengo que destacar que mi carácter militar va implícito en todo lo que hago. Un grupo de hermanos, Joaquín Núñez Núñez, mi vicepresidenta Monchi y Paco Rodríguez queríamos hacer un punto y aparte con el folclorismo que había en la Semana Santa de San Roque. Hace años ocurrían cosas tan curiosas como que las procesiones subían y bajaban y no estaba todo tan bien organizado como ahora.

    Su labor fue muy patente en la Cofradía del Huerto…

    Cogimos esta cofradía cuando no marchaba nada bien: no tenía patrimonio, carecía de organización, tenía problemas económicos y tenía problemas internos. Con Joaquín Núñez Núñez Tesorero del Consejo Local, Monchi Pérez Santillana, miembro también del Consejo Local empezamos a trabajar. Se consiguió realizar una labor bastante buena. Se compraron tronos y la Cofradía del Huerto empezó a crecer hasta constituir una magnífica Cofradía, a igual altura que el resto de las cofradías sanroqueñas.

    ¿Por qué se caracteriza la Semana Santa de San Roque?

    En esta Semana Santa es muy fuerte el empuje de la mujer. San Roque tiene la peculiaridad de ser la primera ciudad de España donde se formó la primera cuadrilla de mujeres cargadoras .

    Por otra parte San Roque no tiene costal. Los tronos llevan varales. San Roque, por la orografía que tiene, es un ‘destrozacuellos’. Y por ello, aquí, para cargar los pasos, se cogió la costumbre de Málaga. En ese sentido, el folklor sanroqueño es más malagueño que gaditano.

    También hay que destacar que la Semana Santa requiere en San Roque más de 500 personas para sacar una procesión Magna. Hay pocas ciudades en España que tengan la historia de la Procesión Magna de San Roque. Una de ellas es Teruel, en la que procesionan igual número de pasos.

    Los pasos aquí son Huerto con su virgen, el Medinaceli, con su virgen, el Nazareno con su virgen, La Caña con su virgen, el Calvario (trono de misterio), Buenamuerte con su virgen, Angustia (paso de misterio), y el Santo entierro con  su virgen. Son la friolera de 14 tronos los que salen y entran un Viernes Santo.

    Una gran cantidad de pasos, realmente y una gran cantidad de persona participando en el cortejo procesional

    Antiguamente, hace muchos años se hacían dislocaciones y los tronos se recogían y salían de la Parroquia y la Capilla de la Visitación. Hoy los catorce tronos salen de un tempo y vuelven al mismo templo. Y lo que es también increíble es que la procesión llegue a la 1 de la madrugada al templo y que el Sábado Santo, a las 13 horas ya no quede en la iglesia nada de la Semana Santa. Para esa hora, las cofradías y hermandades han desarmado todos los tronos, han limpiado, han puesto los bancos… Una gente que vale mucho. Y son personas que para ser costaleros pagan con  su esfuerzo y de su bolsillo un dinero bastante sustancioso. Y, por último, ver la cantidad de niños con su carita de ilusión no tiene precio. El número de personas participante es muy alto, solo de cargadores y cargadoras participan más de 550 personas.

    Recientemente, en la presentación del Cartel de la Semana Santa de este año tuvo un reconocimiento especial, ¿cómo vivió ese momento?

    Me siento muy orgulloso del crecimiento exponencial que ha tenido la Semana Santa en San Roque a lo largo de los años. Este año, como coincidió que la Cofradía de la Oración del Huerto iba a ser uno de los pilares del cartel, nos llamaron a José Barrero, Claudio Lara y a mí para reconocer nuestro trabajo durante estos años. A los tres nos hicieron ‘un poquito de pupa’ con este homenaje (sonríe).

    Seguimos hablando de Semana Santa, ¿qué papeles ha desempeñado a lo largo de su vida?

    En Semana Santa he sido penitente, costalero y presidente. Con la cofradía de la Oración del Huerto quisieron que yo fuera Hermano Mayor pero rechacé el ofrecimiento por motivos personales.

    ¿Cómo vive ahora la Semana Santa?

    La Semana Santa me gusta verla en mis rincones. Procuro vivir la Semana Santa con intensidad porque es mi pasión.

    ¿Cuál es el mejor día para usted?

    Para ver la Semana Santa, la Magna. Para sentirla, en cualquiera de las salidas procesionales y en los lugares que cada uno considera mejores. Par mí, un momento muy bonito para ver la Semana Santa es ver la salida, el esfuerzo de los costaleros para sacar los pasos. Como conoces lo que cuesta, aprecias el esfuerzo que están haciendo.

    También disfruto con la bajada y la subida de rampa.

    Y uno de los momentos más emocionantes es estar dentro del templo antes de la salida procesional. Cuando todas las risas se acaban. En ese momento se puede ver a hombres y mujeres que no son practicantes asiduos pero que luego se recogen en su fe. Estos son los momentos que más me gustan de la Semana Santa.

    Y es que la Semana Santa está muy enraizada en la historia de San Roque

    Ciertamente. San Roque nació en procesión. Las imágenes de San Roque se trajeron como se pudieron traer cuando España perdió Gibraltar. Una de las imágenes salió de Gibraltar montadas en un burro, el San Juan, que va en el calvario… Y el Nazareno, que es la más venerada de las imágenes sanroqueñas, vino porque se lo robamos a los ingleses.

    Se pidió permiso para hacer una rogativa con el Nazareno a los campos de Benalife. Cuando éste llegó a los mismos, el mariscal de campo que estaba aquí interpuso la  fuerza española y el Nazareno volvió a ser nuestro. Desde entonces no ha vuelto a salir de San Roque.

    Y la historia sigue…

    En el año 1955, intentaron llevárselo para hacer una exposición monográfica sobre Gibraltar y fletaron un camión para llevarlo a Madrid. Del camión solo quedaron los restos. No quedaron gomas, no quedó motor, ni cabina… Y curiosamente el que dio el grito fue Demófilo Pérez, que era masón que gritó: “Se llevan nuestro Nazareno” Y aquí está.

    Usted tiene un gran conocimiento sobre la pérdida de Gibraltar, ¿no?

    El 1 de noviembre de 1700 muere Carlos II de España y dando cumplimiento a su testamento le sucede en el trono su sobrino carnal, Felipe V. Sin embargo Inglaterra, las Provincias Unidas de los Países Bajos y el Sacro Imperio Romano Germánico eran contrarios a la aspiración de un Borbón como Felipe al trono de España, ya que esto proporcionaría al Rey de Francia un poderoso aliado para continuar con su hegemonía europea; en su lugar, eran partidarios de la continuación de la casa de Austria en el trono español, de la mano del Archiduque Carlos (también sobrino del difunto rey, pero no carnal). Así, en 1702 estalla la Guerra de Sucesión Española entre los ya citados detractores de los Borbones y sus partidarios.

    En Gibraltar, por ejemplo, hay al menos diez sitios que son topónimos por lo que significan: Entre ellos, La Línea, que era una línea de contravalación militar; el Campamento, que es donde se encontraba el campamento militar.

    En la Guerra de Sucesión española, los dos bandos peleaban por una corona para España, sea de la casa de Austria o borbónica.

    ¿Y qué pasó entonces con Gibraltar?

    El general Hulk cuando toma Gibraltar de manos del coronel Salinas, que se rinde no a la corona inglesa, sino al representante de la corona de los Austria. Pero éste al enarbolar la bandera no enarbola la española, sino la Unión Jack inglesa.

    El 4 de agosto de 1704 tuvo lugar la toma de Gibraltar. Hay en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de San Roque un hueco grabado precioso de Ortega Bru que se llama ‘El Éxodo’ , que representa la salida de Gibraltar delos gibraltareños que no quisieron someterse al yugo inglés. Y en el Tratado de Utretch que se firma posteriormente en 1713 la soberanía de Gibraltar pasa a Inglaterra a perpetuidad, pero siempre que esté bajo el gobierno de Inglaterra.

    ¿Qué supone este tratado?

    Esto supone que si los gibraltareños se quieren ir, Gibraltar tiene que volver a la soberanía española. Desde entonces, se crean tres núcleos poblacionales: Los Barrios, las Algeciras (que no se llamaba Algeciras en ese momento) y San Roque. La iglesia de San Roque tiene unos dinteles de ladrillo visto. Esa era la puerta a la antigua capilla dedicada al Santo Roque. Esa capilla es ahora el sagrario de la iglesia. Antes de la toma de Gibraltar los habitantes del Peñón venían a la Plaza de Armas a hacer rogativas, se traían las imágenes en procesión desde Gibraltar cuando había pestes. Porque Gibraltar, como puerto marítimo, era muy proclive a la presencia de ratas que venían en los barcos transmitiendo enfermedades como la peste. Los gibraltareños venían a San Roque el 16 de agosto a vivir la fiesta del Santo Roque.

    ¿Por qué tras la toma de Gibraltar se exiliaron sus habitantes en San Roque?

    Cuando los gibraltareños pierden Gibraltar y les se les da la opción de ser ciudadanos ingleses o españoles, la mayoría se exilia. Y se marchan a donde conocen, a la falda de la montaña y se instalan aquí. La población de la ciudad se instala en la barriada de la Paz en  una huerta que se llamaba huerta Varela, que era un regidor de Gibraltar. Y alrededor de esta zona se empiezan a asentar hasta que en 1721 los reyes les conceden una carta poblacional y la declaran la Muy noble y más leal ciudad de San Roque, donde reside la de Gibraltar. Desde entonces han pasado 314 años.

  • María Rodríguez: “He criado tres hijos sin padre y nueve nietos sin madre”

    María Rodríguez: “He criado tres hijos sin padre y nueve nietos sin madre”

    Conversar con una mujer de 104 años es hablar con la misma vida. Es hablar de recuerdos, de la Guerra Civil y de copla. Es hablar de criar hijos, de no dejar nunca de trabajar y de no perder tampoco jamás las ganas de salir a la calle y ver el sol. También es llorar por las personas que has conocido y ya no están entre nosotros. Historia viva de Los Barrios.

    Un sol tras otro, tras otro y tras otro. Así más de un siglo. María Rodríguez Sánchez nació un 24 de enero de 1913, día de Nuestra Señora de la Paz, y es la persona más anciana en Los Barrios en estos momentos. Si se consultan las hemerotecas el 24 de enero de 1913 fue viernes. El sol apareció a las 07:32 y se marchó a las 17:23 horas. La Luna, llena como estaba ese día, despuntó a las 17:52 y se puso a las 08:59 horas. La temperatura máxima a la sombra fue de 9,2º y la mínima de 6,1º. Día cubierto, el sol brilló 2 horas con una humedad del 100%.

    Menos de un año antes, en la noche del 14 al 15 de abril de 1912, había naufragado el trasatlántico más famoso de la historia: el Titanic.

    ¿Y por qué contamos todo esto? Pues porque 104 años son muchos años, quedan muy lejos en el tiempo y dan para mucho.

    Para tanto como para haber sacado adelante a tres hijos estando viuda y de hacerse cargo de toda la descendencia de su única hija, nueve niños y niñas. Estamos hablando de una persona que ha visto pasar por delante de sus ojos todo el desarrollo social y urbanístico de la Villa de Los Barrios, que ha experimentado un crecimiento impensable hace poco más de cien años.

    María Rodríguez recuerda que cuando era niña “en el pueblo había tres casas, la nuestra, la de María Mena y otra casa. Tres casas y lo demás eran chocillas”.

    Entrevistar a una persona tan anciana es un auténtico reto para un periodista. Es como querer sacarse una licenciatura estudiando un solo día. Es imposible. Hay tanto que saber, tanto qué preguntar… Lo mejor es, como siempre, comenzar por el principio. Su generosa familia nos ha podido transmitir en unas pocas palabras cómo ha sido su vida hasta este momento.

    Conocida como ‘María Matacabras’, María Rodríguez Sánchez nació en 1913, aunque por error está inscrita en 1914. Se casó con Eduardo Guerrero en 1931, padre de sus tres hijos, el cual tuvo que partir a la guerra. Lo hirieron en Pozo Blanco, adonde se fue con su hijo Miguel a verlo.

    María Rodríguez nació en la Morisca, y se crió allí. Después, de joven, llegó al pueblo de Los Barrios y vivía en la calle Gibraltar (ahora llamada Cervantes). Empezó a trabajar a los nueve años, haciendo recados para señoras del pueblo y limpiando, y más tarde ejercería de matutera, haciendo viajes a Portugal, Gibraltar y Jerez, tratando con tabaco, café y telas. Algunos de estos viajes los realizaba con sus amigas y compañeras Pepa y María la del Carbón. Se fue a Bilbao a trabajar, y un año a Candanchú, por el año 1971, y sobre los noventa lo dejó, tras lo cual, empezó a desempeñar estas labores en una tienda.

    Enviudó a la edad de 42 años, y con esa dura situación vital, tuvo que continuar trabajando para alimentar a sus tres hijos. Fue una vida llena de dificultades. En 1980 muere su única hija, Pepa, a la edad de 47 años, que tenía nueve hijos, las más pequeñas con cinco años, de los cuales, ella se hizo cargo, trabajando en la tienda mencionada antes, que se encontraba justo debajo de su casa del Palmarillo, donde residió hasta hace dos años.

    Ahora vive con su nieta María Vicenta en Santa Rosa. Y aunque no sabemos la cantidad de descendientes que suma entre sus nietos, bisnietos y tataranietos, que han nacido a lo largo de sus 104 años de vida, sí sabemos que es muy querida y conocida por sus vecinos, y que todavía es capaz de cantar y leer.

    Todo lo dicho hasta ahora es poco comparado con lo que esta mujer pasó durante su larga vida. Prueba de ello es que hace dos años, la entrevistaron para aparecer en un documental que relataba la vida de las matuteras, el cual se grabó en zonas como Algeciras, Tarifa o la Calle de la Plata, y este se estrenó en Sevilla, lo cual fue algo remarcable, y asegura que guarda un buen recuerdo de esa experiencia.

    Algunos de los manteles de croché que adornan la iglesia del pueblo están tejidos de sus propias manos. Otra de las anécdotas que se suman a su larga lista de historias que ha vivido esta gran mujer, es cuando, durante la Guerra Civil, escondió en su establo la imagen de un busto que los rojos querían quemar, aún con el riesgo que conllevaba este tipo de acciones, mas lo consiguió.

    Como estas, son muchas, las cosas que pueden contar 104 años de historia que esta mujer lleva a sus espaldas, sin pesarle en la sonrisa que todavía es capaz de mostrar. Es todo un ejemplo de superación, esfuerzo y amor por la familia.

    Hasta aquí un breve resumen de los 104 primaveras que ha vivido ya María Rodríguez Sánchez. Cuando entramos en su casa de Santa Rosa nos llama la atención la vitalidad y el desparpajo de esta gran mujer centenaria.

    Tiene un lema en su vida y lo repite siempre que encuentra una oportunidad: “He criado tres hijos sin padre y nueve nietos sin madre”. Lo primero que nos llama la atención y que queremos saber es cuál es su secreto para vivir tantos años.

    Su nieta nos lo dice: nosotros. Su familia, una familia unida y unos cuidados con amor son el combustible de María. A pesar de esto, sus familiares reconocen que, día tras día, esta mujer centenaria tiene que lidiar con algunos “problemillas” de salud: “Está operada de cataratas, un riñón ya no le funciona, tiene dificultades para escuchar y a veces se le olvidan las cosas”. Sus nietas también recuerdan que son muy metódicas a la hora de suministrarle la medicación: “le damos, entre otras cosas, una aspirina para que circule bien la sangre”.

    Pero sin embargo, tiene una memoria para algunas cosas alucinante. En medio de la conversación, que no entrevista, porque lo que vivimos con María Rodríguez no fue una entrevista al uso, la mujer más anciana de Los Barrios entona una copla. Después de escucharla cantar, hemos encontrado la letra de la canción.

    Se trata de la copla Tani. “Tani” una copla de 1948 que también ha sido versionada por artistas como El Príncipe Gitano, Joselito, Manolo Escobar o Carlos Cano.

    Le preguntamos a María por su infancia y esto es lo que nos dice: “Iba a la escuela. Después de aprender a leer y escribir me puse ya a trabajar. Almorzaba y luego iba ‘ancá’ la maestra, le hacía las labores del hogar a una maestra y luego a otra. He trabajado mucho en mi vida. Nunca he dejado de trabajar”.

    Posteriormente, se casó con 19 ó 20 años. Un matrimonio que duró poco desafortunadamente, porque su marido Eduardo Guerrero Lobato, murió repentinamente de una angina de pecho.

    María Rodríguez revive ese momento con una especial emoción: “Estuvimos juntos hasta que se murió con una angina de pecho. Le dio una angina en el campo y lo trajeron muerto. Con lo sano que estaba, le entró una cosa en el pecho y se murió”. Y le dejó al cuidado de su única hija. Una hija que también se murió al cabo de los años y dejó nueve niños.

    De lo que no le gusta hablar a la mujer centenaria es de la Guerra Civil. Mira para otro lado y exhala un suspiro cuando se menciona la guerra. Su marido Eduardo fue a la guerra y combatió en Córdoba.

    Lo que sí recuerda es que por fortuna no pasó hambre: “No pasamos hambre al menos. Mi madre tenía la almazaba. Tenía el cortijo arrendado pero no pasamos hambre. Pasamos mucho miedo, pero no hambre. En el campo, viviendo con mi madre teníamos de todo. Mi madre amasaba el pan e íbamos a los molinos a moler el grano”.

    Durante esos años también María fue célebre por haber salvado al Cristo de Medinaceli: “El cristo de Medinaceli lo salvé yo. Los ‘rojos’ lo llevaban para tirarlo y lo metí en una especie de bolso y fui para el cortijo de mi madre a La Morisca y lo metí bajo la cama de mi madre. En el pueblo decían: El santo se ha perdío; el santo se ha perdío. Pero no se había perdido. Lo había salvado yo”. Esta imagen ahora se conserva en una vitrina en el Patio Don Emilio.

    María también recuerda con nostalgia su etapa como matutera: “He trabajado siempre mucho. Iba a Gibraltar a por cosas y después lo llevaba en coche a Alcalá de los Gazules y de allí me iba andando a Jerez. Iba a Jerez ‘cargaíta’ de cosas de contrabando”. Además de esta actividad, María trabajó, según sus palabras, en el Gobierno Militar en Algeciras, y llevando la tienda de ropa antes mencionada, que vendía cosas “de Portugal y de Ceuta”.

    El pasado 28 de febrero, el Día de Andalucía, en el Hotel Montera Plaza se otorgaron los premios y las distinciones a los ciudadanos más destacados en Los Barrios y María Rodríguez tuvo un reconocimiento especial. En concreto, el pleno ratificó su distinción por “toda una vida de trabajo y sacrificio; actualmente es la mujer más anciana del municipio con 103 años”.

    Y lo que no se sabía es que no tenía 103 años, sino 104. Cuando la familia acudió a verificar su partida de nacimiento, ya que habían perdido su carné nacional de identidad, se dieron cuenta de que no había nacido en agosto del 14, sino en enero del 13 y fue una gran alegría para todos. Su partida de nacimiento no se encontraba disponible en el año 1914… ¡porque estaba guardada en el año 1913!.

    Terminamos la entrevista. Son las 13 horas del viernes 24 de marzo y María Rodríguez ya piensa en el momento de jugar a “la lotería” el domingo con su familia y seguir cantando y sonriendo como lo ha hecho los últimos 104 años.

  • José Chamizo: “En Los Barrios me siento yo mismo”

    José Chamizo: “En Los Barrios me siento yo mismo”

    Después de varios meses intentando concertar una entrevista con José Chamizo, por fin conseguimos encontrar un hueco en su apretadísima agenda para hablar con una de las personas más ilustres y conocidas de Los Barrios.

    Nos citamos en el Centro Documental José Luis Cano de Algeciras en donde tiene lugar la presentación de su último libro, “Dos de dos teatro”, que engloba dos magníficas obras de teatro. La primera es un monólogo titulado “Lucía y otras vidas probables” del que es autor José Chamizo en solitario. La segunda se titula “Móviles” escrita por José Chamizo de la Rubia y Juan Carlos Galiana Auchel.

    En este marco, entre los muros de uno de los edificios más modernos de Algeciras, comenzamos a conocer un poco más de la vida de esta genial persona, que ha sido cocinero antes que fraile y que ha hecho de casi todo en su vida… Y lo que le queda por hacer, ya que José Chamizo de la Rubia nunca deja de aprender y, es más, siempre necesita estar aprendiendo cosas nuevas, como nos confesará posteriormente en la entrevista.

    José Chamizo tiene con una cultura y un conocimiento inabarcables y cuenta en su haber con decenas de reconocimientos públicos pero, sin embargo, en las distancias cortas es cercano y accesible y es una persona de la que se puede hablar cualquier tipo de tema.

    Nacido el 16 de agosto de 1949 en la Villa de Los Barrios, José Chamizo cursó los estudios primarios en el municipio barreño y posteriormente comenzó el Bachillerato en Ronda para continuarlo en Algeciras.

    Con 29 años fue ordenado sacerdote en Los Barrios por el obispo Dorado Soto y fue destinado a la Parroquia de Nuestra Señora de la Palma de Algeciras. Posteriormente fue trasladado como párroco a la Estación de San Roque-Taraguilla-Miraflores.

    En esta etapa como párroco, José Chamizo empezó a conocer y a involucrarse a fondo en el problema de la drogodependencia en el Campo de Gibraltar. De hecho, su lucha contra la lacra de la droga en la comarca hizo que en 1993 compareciera en el Parlamento Europeo en la materia de la lucha contra la droga.

    Este camino que siguió Chamizo hizo que posteriormente fuera designado Defensor del Pueblo Andaluz en el periodo 1996-2013. Por este cargo es por el que seguramente más se conozca a José Chamizo. Durante estos años desarrolló una intensa labor de protección y defensa de los colectivos más favorecidos.

    En los últimos años, desde 2013, además de encabezar la publicación de varias obras literarias, José Chamizo de la Rubia se ha volcado en la organización Voluntarios por Otro Mundo, con sede en Sevilla, que, entre otras acciones atiende a colectivos o personas con problemas de adicciones o ayuda a los menores, de manera especial a los extutelados por la Administración.

    Sin más dilación, reproducimos los más de veinte minutos de conversación que pudimos “robar” a este ilustrísimo barreño.

    ¿Cómo fue su infancia en Los Barrios?

    La mía fue una infancia muy de pueblo. Yo iba al colegio del pueblo y con 7 u 8 años tuve el trauma de que me mandaron a estudiar a Ronda, al colegio Salesiano. Allí en la localidad malagueña estuve estudiando hasta los 15 años. Después volví otra vez al Campo de Gibraltar, cursé el Bachillerato en Algeciras y luego ya me desplacé a Ceuta a para hacer Magisterio.

    Y ya en tercero de Magisterio decidí meterme al seminario…

    ¿Cómo surgió en usted la vocación religiosa?

    Eso nunca se sabe. Yo creo que siempre la he tenido. Lo que sí tenía claro yo es que no quería entrar a una orden religiosa desde pequeño. Eso lo intuía yo y yo pienso que era más listo de chico que ahora (se ríe). Sí, de pequeño yo creo que era más inteligente. Esperé a tener 17 o 18 años y entontes es cuando tomé la decisión de ingresar en la Iglesia.

    Yo creo que la vocación nace desde que era pequeño. Pero otro tema es tomar la decisión de meterme a cura. Hay gente que tiene vocación pero su decisión va en otra dirección.

    ¿Usted pasó por varias parroquias?

    Cuando tomé la decisión estuve estudiando en Cádiz, allí estudié Teología y Filosofía en Sevilla y de Sevilla me mandaron a Roma a estudiar. Estudié en Roma. Hice curso en Francia… Y cuando terminé yo me vine porque tenía la posibilidad de haberme quedado en Italia.

    No me quedé en Roma porque me dio miedo cuando conocí todo el auge de las Brigadas Rojas, los asesinatos… Y ahí tomé la decisión de volver a España.

    Una vez en España, me mandaron como en prácticas. Y yo decía “mucha licenciatura, pero era menos en la parroquia que el sacristán.

    Me mandaron a la parroquia de Ntra. Sra. de la Palma en Algeciras, en donde lo pasé muy bien e hicimos muchos amigos. Hicimos muchas cosas culturales con Juan José Téllez, con Juan Gómez Macías, con el pobre Pepe Guerra que ya ha fallecido… Con mucha gente, como Antonio Marín, que también murió.

    De Algeciras me destinaron a la Estación de San Roque / Taraguilla, y desde ahí salgo para Defensor del Pueblo. En definitiva, he estado en dos parroquias.

    ¿Cómo surgió la posibilidad de ser Defensor del Pueblo Andaluz?

    Ya era muy conocido antes de ser Defensor aquí y fuera de España, en el extranjero incluso. Date cuenta que de toda la movilización de Taraguilla y de la Estación y de Miraflores también se hizo eco toda la prensa europea, el Independence (Inglaterra) publicó un reportaje a mi modo de ver lamentable sobre la problemática de la zona…

    La BBC también hizo un reportaje… Y sobre todo, en donde más conocían el movimiento era en Alemania. La televisión pública alemana hizo muchísimos reportajes y a partir de ahí siguieron su camino todos los periódicos. Una cosa llevó a la otra y el presidente Manuel Chaves me propuso ser Defensor del Pueblo. Al principio sin acuerdo político y luego ya hubo consenso.

    ¿Qué dificultades afrontó como Defensor del Pueblo?

    Era una pelea continua. Son 17 años que no se pueden sintetizar tan rápido. Lo primero fue hacer visible la institución, que no era muy conocida en esa época. Había que hacer visibles a todas las personas que estaban perdiendo derechos. Y en tercer lugar, dentro de estas personas, dar voz a los colectivos más vulnerables.

    ¿Qué balance hace de aquellos años?

    Yo, honestamente, desde mi conciencia, creo que fue un buen trabajo. No sólo mío, sino de los adjuntos y especialmente del equipo de la oficina.

    Cambiando un poco de tema. Hace poco salió un reportaje (‘Yo trafico’ en Cuatro) sobre la droga en el Estrecho de Gibraltar. ¿Qué opina de la visión que se dio del Campo de Gibraltar?

    No veo la tele. Pero sí puedo hablar de mi visión sobre este tema. Yo tengo una visión bastante contrastada de este problema. Por una parte hay un problemática social que es el narcotráfico que lo hay en muy pocos sitios en España y por otra parte, el movimiento asociativo sobre la droga tampoco lo hay en ningún otro lugar.

    Esta tierra tiene muchos problemas pero también movimientos asociativos de todo tipo, que es capaz de abordar los problemas. Yo conozco las dos posturas, la negativa y la positiva. A veces se nombra el Campo de Gibraltar y la gente se queda en el tópico. Pero mira, hace poco en el instituto de un pueblo de Jaén me abordó una chica y me contó que los mejores años de su vida como profesora los pasó en Algeciras. Y esto mismo me ha pasado en Granada, y en más sitios. La gente cuando se queda aquí, se engancha a esta tierra.

    Ha sido un hombre polifacético. ¿Nunca deja de aprender?

    Es que yo lo necesito. Necesito estar aprendiendo constantemente. Ahora estoy leyendo cosas de los nuevos ámbitos filosóficos, todo lo que es pensamiento abstracto y filosófico me atrae mucho. Todo lo que es teatro, poesía, novela menos pero también. Todo ese campo del arte, exposiciones me interesa… Siempre necesito leer o informarme.

    ¿Cuántos libros tiene publicados?

    Unos ocho o diez, tampoco muchos. Y los que vendrán ahora. Ahora dentro de poco viene otro de ‘Ama a ras de suelo’, que es una recopilación de relatos. Ese todavía no se ha presentado. Hay dos o tres obras de teatro pendientes.

    El ritmo de creación me lo va marcando mi conciencia, mi cuerpo… y mi inspiración, aunque siempre trabajando. Luego tengo otro libro de Ensayo, que se publicó en Espasa Calpe, que se llama “Quién ha dicho que vivir sea fácil”. Todavía me lo siguen pidiendo y se vende mucho de segunda mano.

    Usted ha tenido muchos reconocimientos a lo largo de su carrera, ¿cuál ha sido el que más le ha emocionado?

    El de Doctor Honoris Causa de la Universidad Olavide de Sevilla. Me llegó mucho porque era la consecuencia de una época en la que yo lo pasé muy mal mediando en un encierro de inmigrantes que pudo haber salido mejor y no salió mejor todavía por la obstinación de algunos. Por eso me emocionó especialmente. Lo cual no quiere decir que no te emocione ser el hijo predilecto de tu pueblo, de San Roque, de la provincia de Cádiz o del Campo de Gibraltar. Este me emocionó por el contexto y porque la persona que más se movió, que era Rosario Valpuesto, la rectora, ha muerto y lo sentí mucho.

    Cuando vuelve a Los Barrios, ¿nota el calor de la gente?

    La gente conmigo es muy amable y cariñosa. Me imagino que habrá gente que no me pueda ver, pero la mayoría de la gente es muy cariñosa. La gente en general se alegra de que me vaya bien. Me siento muy identificado con Los Barrios. Siempre he dicho que soy de Los Barrios.

    Por desgracia, pasa poco tiempo en Los Barrios, ¿no?

    Por Los Barrios en concreto, sí. Pero sí que visito el Campo de Gibraltar. En mi asociación, Voluntarios por Otro Mundo, tenemos un piso en Algeciras y otro en Jerez. Y la sede la tenemos allí. Y tengo que estar allí porque estamos haciendo intervenciones en distintos barrios con nuestros voluntarios.

    Otro de los temas con el que se le ha relacionado últimamente es con el partido político Andalucía X Sí…

    Les dije a ellos que contaran conmigo pero yo no estoy en ninguna asociación. Quiero aprovechar esta entrevista para destacarlo. Ahora mismo no estoy por optar por una asociación. Así como asesoro a Podemos o a Izquierda Unida o a quien me pregunte, a ellos también les asesoro pero ahora no me quiero integrar en un partido político.

    ¿Cómo ve actualmente el nacionalismo andaluz?

    Yo creo que el nacionalismo andaluz es necesario, que ha sufrido una pérdida importante de la que es responsable el propio Partido Andalucista, que no supo mantener su independencia y se alió en momentos concretos con quien no debía. Pero creo que los nuevos movimientos que están surgiendo en torno al andalucismo andaluz, creo que podrán dar algún fruto diferente. Para esto es necesario tener muy claras las cosas y saber que el objetivo central de Andalucía no es estar con componendas de unos y otros.

    ¿Se siente muy andaluz?

    Sí, me siento muy andaluz tanto en la forma de ser como en la forma de pensar pero eso no quiere decir que esté en ningún partido. Siempre haré lo que haga falta por Andalucía. Mi trabajo más importante es con los colectivos más vulnerables y también lo hago por el bien de Andalucía. He tenido posibilidades de irme a otro sitio pero siempre digo que en Andalucía, al igual que en Los Barrios es donde me siento yo mismo.

    ¿Qué tiene Los Barrios y el Campo de Gibraltar para que sea tan atractivo?

    A mí me pasa que la tierra me tira mucho. Es algo telúrico.

    Por cerrar el círculo, ¿qué libro está presentando ahora?

    Se llama ‘Dos de dos Teatro’. Lo he escrito a medias con Juan Carlos Galiana. Este libro está muy vinculado con el anterior de relatos, el de ‘Vidas probables’. La protagonista es una trabajadora social. Las trabajadores sociales en España todavía no son muy comunes en el libro del arte y habría que introducirlas mucho más. Y luego la otra historia del libro es una obra que he escrito a medias con Galiana, sobre la repercusión de los teléfonos móviles en la gente. Se llama ‘Móviles’.

    Con muchas preguntas en la cabeza y sin ánimo de querer robar más tiempo a José Chamizo de la Rubia, apagamos la grabadora y nos quedamos a la espera de escucharle hablar en la presentación de su último libro y con el deseo de volverle a ver muy pronto otra vez por Los Barrios, recorriendo nuestras calles.

  • Eva Ledesma: “En las fotos de nuestras vacaciones no verás a ningún niño triste”

    Eva Ledesma: “En las fotos de nuestras vacaciones no verás a ningún niño triste”

    Eva Ledesma es la presidenta del Proyecto Por Una Sonrisa, que tiene su sede en la calle Segura de Palmones. Eva y su marido David eran unos padres normales que no tenían ningún problema especial hasta que a su hijo Emilio le detectaron un tumor. Ahí su vida cambió radicalmente. Fue un punto de inflexión, ya que pasaban largas jornadas en el hospital de Granada, entre otros, tras las numerosas e incontables operaciones que tenía que sufrir su hijo en su dura batalla por la vida.

    La enfermedad de su hijo les abrió los ojos a un problema que no se suele reflejar en los medios de comunicación. Los gastos fueron innumerables e incluso se vieron obligados a abandonar varios puestos de trabajo, ya que ninguna empresa puede tolerar que un empleado suyo se ausente largas jornadas de trabajo.

    Después de que David López publicara un libro de poesía, tuvieron claro que los beneficios de la publicación se iban a destinar a un fin benéfico. Y allí nació Por Una Sonrisa, trabajan porque los niños con cáncer y sus familias tengan un motivo para sonreír a pesar del grave problema que pone en peligro su vida.

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    ¿Por qué el Proyecto Por Una Sonrisa está en Palmones?

    A mi marido y a mí, Palmones nos transmite una sensación de “ya estoy en casa”. Me da mucha tranquilidad. Me siento muy a gusto y me da igual no haber nacido aquí. En Palmones me siento como en casa. Me gusta mucho la entrada a la aldea, el paseo… Además, nos vinimos a vivir a Palmones por Emilio. A nuestro hijo le encantaba la playa.

    ¿Cómo empezó el Proyecto Por Una Sonrisa?

    Me gustaría comenzar a hablar por el principio de todo. Imagina unos padres que tienen a su primer hijo, que viven bien y que piensan que ya lo tienen todo. Pues bien, a los cinco meses le detectan un tumor a nuestro hijo. Ahí fue la primera vez que yo me vi en una planta de oncología, en la que tampoco te decían bien dónde estabas. Todo sucede muy rápido.eva-ledesma-9-copy

    ¿Cómo fueron esos primeros momentos?

    Lo llevamos muy mal. Hay momentos en los que no entiendes nada. Ahora sí que estamos más hechos al cáncer infantil, pero hace años no era tan mediático. Además, yo no conocía ningún caso. Realmente yo pienso que el cerebro humano no está hecho para ver a un niño sufrir de esa forma. Lo pasamos mal sobre todo en Sevilla, en donde “todo lo malo” estaba concentrado en una planta.

    No hay aquí, digamos, una zona especializada en el cáncer. Es un tema muy complejo. El Hospital de la Comarca no cuenta con capacidad para poder abastecer para las enfermedades pediátricas. Y por eso a los pacientes los derivan a varios hospitales: Málaga, Cádiz, Granada, Jerez y Sevilla.

    ¿Qué pasos seguisteis con vuestro hijo?

    Te van contando las cosas con cuentagotas. Primero le operan del tumor que le detectaron, te van contando las cosas con cuentagotas y te vas adaptando. Recibimos mucha ayuda por parte de la asociación Andex de Sevilla.

    Posteriormente, van pasando los años, Emilio va siguiendo su tratamiento y va pasando el tiempo. Recibía el tratamiento, luego salía del hospital y luego a los dos años, ¡bum!, otra recaída. La cosa es que estuvimos nueve años luchando contra el cáncer.

    ¿Cómo vivía vuestro hijo el paso por el hospital?

    Él era feliz pero con los adultos. Po ejemplo, cuando estaba en Granada, a él le gustaban mucho los payasos. Y había médicos que se disfrazaban de payasos y amenizaban las estancias de los niños en el hospital. Se volvía loco con la doctora Dorotea e incluso se caracterizaba él de payaso.

    Era una locura, porque a veces igual nos daban el alta el lunes pero como hasta el martes no venía la doctora Dorotea, nos quedábamos un día más. Emilio se caracterizaba, se hacía el mismo disfraz, iba por el pasillo y a él le encantaba que los demás niños le vieran así.eva-ledesma-7-copy

    Vuestra lucha contra el cáncer duró 9 años. ¿Cómo fue el final?

    Resulta que un día nuestro hijo empeora. Todo fue muy rápido y fallece. Nos vimos en un hospital nuevo, porque lo tenían en Granada, que acabábamos de llegar de unas vacaciones y nos trasladaron rápidamente en helicóptero al hospital de Cádiz y allí finalmente fallece.

    Cuando pasa todo, llevamos a casa y en ese momento tenemos que pensar en una vida en el que él ya no está. El ser padre de un niño enfermo no es, no eres igual que el resto de los padres, te limita muchísimo porque la sociedad no lo ve igual, aunque la gente te transmita mucha lástima.

    ¿Cómo os cambió la vida con la enfermedad?

    La vida nos cambió totalmente con la enfermedad. Yo trabajaba en una peluquería, luego en una guardería… Te pegas muchos meses en el hospital Virgen de las Nieves en Granada y es difícil de llevar una vida normal con un trabajo convencional. Al final casi te ves obligado a dejar tu trabajo porque te conviertes en dependiente de la enfermedad de tu hijo.

    ¿Cómo lo superasteis?

    En ese año en el que tu hijo ya no está te das cuenta de que hay un proceso. Hay una búsqueda interior. Nosotros buscábamos apoyo en otros padres que hubiesen pasado por lo mismo. Buscamos aquí un grupo en Algeciras y creamos otro grupo en Granada. Íbamos todos los meses. Hablar con otros padres nos hacía encontrar el sentido.

    Y en estas sesiones surgió la idea de crear Por Una Sonrisa, ¿no?

    En una de las reuniones había una de las actividades que decía: “¿Qué te gustaría hacer con tu hijo?”. Y nuestra respuesta era: ir a la playa. Y ahí nació Por Una Sonrisa, La idea de hacer algo por los familiares de los niños del cáncer.

    Mi marido había escrito un libro y se nos ocurrió destinar el dinero obtenido con el libro en organizar unas vacaciones. En el fondo, Emilio en donde más disfrutaba era en los hoteles. Por eso se nos ocurrió conseguir fondos para que alguna familia pudiera irse de vacaciones y desconectar de su gran problema. Al principio era en un apartamento. Durante una semana alquilamos un apartamento… y como vendimos tantos libros, al final elegimos un hotel.

    ¿Cuándo se organizan estas vacaciones?

    Siempre son en la última semana de junio. Su cumpleaños era el 21 de junio y por eso elegimos siempre esa fecha. Cuando al miembro de una familia se le diagnostica cáncer, piensan que la vida se ha acabado. Por eso, queremos que ese mal trago lo lleven de la mejor manera posible.

    ¿Tuvo éxito la idea?

    Hicimos las primeras vacaciones sin objetivos de crear una asociación. A los pocos días, el equipo médico de Granada nos mandó una carta, en la que destacaba las mejoras, primero a nivel de analítica y luego su estado había cambiado tanto que habían subido las defensas, no habían tenido ingresos…

    Por eso nos pidieron que siguiéramos, por favor, organizando las vacaciones, aunque fuera en una tienda de campaña. Ahí es donde decimos crear una Asociación.eva-ledesma-3-copy

    ¿Cuáles eran los valores fundamentales de la Asociación?

    Nuestra idea es hacer lo que hacíamos con Emilio, disfrazarnos, hacer juegos, etc. Promover la importancia de estar juntos.

    A raíz de ahí, todo se hace público, a todo el mundo le llamaba la atención, se empieza a hablar del cáncer infantil en la zona, cosa que costaba antes mucho trabajo. Los medios de comunicación siempre eluden esa palabra.

    Y fue una idea feliz…

    Sí. En las fotos de las vacaciones no verás a un niño triste. Y eso no lo pueden fingir. Y son niños en pleno tratamiento. En plena quimio o saliendo de la quimio pero en tratamiento.

    Poco a poco vamos haciendo más cosas. Un ejemplo es la ludoteca de Jerez. La mayoría son niños del Campo de Gibraltar. Los niños salen de aquí, van a una analítica y luego se tienen que quedar en un pasillo. Y así con la ludoteca, se divierten en esas horas que tienen que estar allí por fuerza.

    ¿Cuántos socios tenéis en Por Una Sonrisa?

    Cero socios. Solo voluntarios. En el Hospital de Jerez, por ejemplo, tenemos entre 10 y 12 voluntarios bastante jóvenes y casi todos de allí. Y aquí en Palmones unas voluntarias que no son tan jóvenes pero son muy activas. Están para todo. Da igual que tengan que coger el coche a las 8 de la mañana e irse a la otra punta, lo que sea siempre están disponibles.

    Y también tenemos voluntarios abiertos para cuando hacemos eventos grandes. Llamamos para cuando hay una carrera, o algo así. No es que no admitamos socios. Asociación es un nombre que le tienes que poner, pero en el fondo es un proyecto.

    Para mí era muy importante tener voluntarios, a mí me daba la oportunidad de ir a tomar el café y que mi hijo no estuviese solo. Yo quería que en los hospitales la figura del voluntario joven estuviera presente.

    Ahora estamos luchando por un espacio por los adolescentes y los jóvenes, que también son edades muy duras. Al niño lo ves desde otra perspectiva.eva-ledesma-1-copy

    ¿Es distinta la atención a niños o a adolescentes?

    Hay muchas actividades para los niños, pero luego los adolescentes y los jóvenes están más dejados. Por ley, a partir de los 15 años, si se te diagnostica un cáncer ya pasas a ser tratado como adulto. Imagínate, estar en una sala en donde estás rodeado de personas mayores con esa edad. Por eso ahora lo que queremos es volcarnos con los adolescentes y los jóvenes.

    Estamos pidiendo y reclamando un espacio más digno para ellos. Y en el Hospital de Jerez ya nos han dado el sí.

    ¿Cuál es la fuente de ingresos del Proyecto Por Una Sonrisa?

    De todo, desde vender pulseras, galletas, libros, camisetas, organizar carreras… Este fin de semana ha habido un partido de fútbol, y allí vendimos pulseritas.

    Te cuento, por ejemplo, el caso de un grupo de moteros que organizaron un evento y vendieron camisetas y las vendieron. En esta acción solidaria ingresaron 600 euros. Pues a ellos les parecía poco.

    Yo les expliqué que una semana con dos adultos y dos niños (cuatro personas) entre el hotel y dos salidas sale a unos 600 euros. Es una semana. Todo suma, hasta 20 euros que te da para echarle gasolina a la furgoneta.

    ¿Tiene éxito el proyecto de vacaciones solidarias?

    Este año han participado un total de 140 personas, de unas 30 familias. Siempre las organizamos en el Hotel Guadacorte. Siempre, vengan de donde vengan las familias. Este año han venido hasta de Galicia, del hospital de Vigo.

    El primer año vinieron de Granada, porque mi hijo estaba entonces en Granada, luego vinieron del Campo de Gibraltar y Granada.

    Y ya el tercer año, en un congreso contaron en los hospitales los beneficios de nuestro proyecto. A partir de ahí nos empiezan a mandar los niños de Huelva, Almería, Jaén… los mismos equipos médicos van difundiendo el mensaje. Los mismos médicos y oncólogos nos mandan niños de Madrid, de Almería, que yo muchas veces he dicho, cómo viene un niño de tan lejos.

    ¿En qué consisten la “semana mágica”?

    Le regalamos unas vacaciones de una semana. Y nos preguntan “¿cuánto tengo que pagar?”. Nada. ¿Y esto cómo va? Pues nada, te vienes aquí, y te traes una maleta. Hay una serie de cosas que te tienes que traer en la maleta, por ejemplo una ropa blanca, porque hacemos la noche blanca. Nos gusta pensar que la noche anterior todo el mundo está haciendo lo mismo a la vez y está metiendo las mismas cosas en la maleta.

    ¿Cómo es la convivencia en estas vacaciones?

    Llegan las familias al hotel y todo el mundo comparte lo mismo, todo el mundo se identifica. Hay una sensación de que todos somos iguales. Hay niños que están saliendo del cáncer, niños a los que se les acaba de detectar y niños que están dentro del tratamiento. Las familias se miran en el espejo de los demás.

    Sabemos de historias que han acabado mal, pero ¿conoces finales felices?

    Niños que salen, salen muchos. De hecho, son poquitos los niños que se quedan en el camino. Por ejemplo, en nuestro caso, con Emilio sabíamos que su caso era muy grave desde el principio.

    Pero por fortuna, muchos niños lo superan. Hay más niños que han fallecido en accidente de tráfico que niños que han muerto de cáncer.

    ¿Encuentras mucha satisfacción en lo que haces?

    Sí. Mira, por ejemplo, en un fin de año me llamaron por teléfono y lo cojo. La mujer que me llama me explica, mira soy la abuela de tal niño. “Te llamo porque todos los años nos reunimos en fin de año y comemos siempre todos los años con el vídeo de las vacaciones y queríamos que lo supieras y también hablar contigo”. Lo que hacemos nos llena mucho, la verdad.

    He visto que hasta el programa de ‘Viajando con Chester’ de Risto Mejide se ha acordado de vosotros

    En el programa de Risto Mejide hicieron un estudio sobre asociaciones en el Campo de Gibraltar y miraron a quién le podían hacer una de las donaciones y se acordaron de nosotros.

    Cada año ponemos en la web los agradecimientos: por ejemplo, la Venta El Frenazo, todos los años colaboran. Ellos invitan un día a los niños a comer.

    ¿Quién más les ayuda?

    Podría destacar a muchos, por ejemplo el Restaurante Las Olas, los chavales de la actividad del kayak, que pertenecen a la empresa Velair Adventures Estrecho. Este año iban todos heridos porque hacía una levantera impresionante pero querían que los niños fueran montados en kayak. Entonces tenían que aguantar los kayak, llevárselos con los niños y salieron todos con las piernas destrozadas.

    También El Porrúo, o Javier el pintor, que cogió una semana, costeó todos los gastos en el hotel porque quería enseñarles a los niños sus pinturas. El último día se vendieron los cuadros a diez euros y pudimos conseguir 1.500 euros, porque había gente en el hotel que compraba los cuadros.

    ¿Cuáles son las personas fundamentales para usted?

    Mi marido y mis hijos, que tienen ocho y cinco años. Mi marido David López Picazo fue el creador del libro y sin él esto no habría podido seguir adelante. Y mis hijos, por ejemplo, son los mejores embajadores del proyecto. David se siente muy orgulloso de lo que hacemos y no quiere otras vacaciones, quiere las vacaciones con los niños en el hotel.

    Y también me gustaría destacar la ayuda de todos los voluntarios y además de Ivana García Ros y mi familia la ayuda de Auxi López. Todos los que formamos Por Una Sonrisa somos un gran equipo.

  • Yelman Bustamante: “Si buscas lo bueno de la gente, eso es lo que al final te encuentras»

    Yelman Bustamante: “Si buscas lo bueno de la gente, eso es lo que al final te encuentras»

    Hace cuatro años llegó procedente de la parroquia de El Saladillo en Algeciras y ya se ha hecho un hueco en el corazón de los barreños. Todos los vecinos le conocen y a muchos les transmite su sabiduría y les da consejos de vida. Pero desde la humildad, desde una visión personal que mezcla lo humano y lo divino. Estamos hablando del párroco de la Iglesia de San Isidro Labrador de Los Barrios, Yelman Francisco Bustamante Solórzano, de 45 años y que nación en Nicaragua. ¿Cómo llegó un nicaragüense a dirigir la parroquia de Los Barrios? En esta entrevista están todas las respuestas.

    ¿Dónde nació?

    Nací en Nicaragua, vengo de una familia numerosa, de 11 hermanos. Tuve una infancia bonita, como la de muchos niños, en la que todo iba muy bien, pero tuvimos la desgracia de perder a mi padre y a uno de mis hermanos en fechas distintas, en el mismo año y en accidentes trágicos.

    Sin embargo, gracias a Dios, mi madre nos pudo sacar adelante a todos, fue entonces cuando mi hermano mayor, tuvo que asumir el papel de padre.

    Por lo demás, hemos sido una familia como todas, con personas muy diferentes entre sí. Una familia es como una mano, si te fijas en los dedos de tu mano, todos tienen un tamaño distinto, pero siguen perteneciendo a la misma mano. No tengo una familia perfecta pero sí feliz, nos queremos, nos respetamos, y mi madre sigue siendo hasta ahora la que nos une.

    En este contexto, ¿Cuándo le vino la fe?

    Mi familia es de práctica religiosa, especialmente mi mamá. Si los pilares fundamentales de una familia son el padre y la madre, en la mía fueron mis padres quienes inculcaron los valores religiosos en cada uno de sus hijos. Porque no es el catequista ni el sacerdote el que te transmite la fe, son los padres; el catequista y el sacerdote son apoyo de lo que en casa se recibe.

    Los progenitores son los primeros evangelizadores de sus hijos. Mis padres nos llevaban a misa, a catequesis, y a celebrar los sacramentos. En mi familia la fe se ha vivido de una forma muy especial.

    Mira que mi madre tuvo motivos para renegar de la fe, pues cuando en algunas familias sucede alguna tragedia, lo más fácil es echarle la culpa a Dios, pero ella y sus hijos no lo hicimos. La fe nos ayudó a sobrellevar el dolor y el duelo. En la adversidad, la fe es la que te sostiene.

    Los progenitores son los primeros evangelizadores de sus hijos

    ¿Cuál fue su camino sacerdotal?

    El contacto con la parroquia y la comunidad.  De niño decía que quería ser sacerdote y jugaba a celebrar misa.

    Hay dos sacerdotes diocesanos que marcaron mi vida muy positivamente, Leonel Navas y Alfonso Alvarado, dos sacerdotes muy queridos en el pueblo; su testimonio de vida era una promoción vocacional; eran muy dados a la labor social y a estar con la gente. Se trata de un pueblo llamado San José de los Remates, en Boaco, Nicaragua. Aquí estuvimos viviendo hasta que nos fuimos a la ciudad. En verdad, nunca perdimos el contacto con nuestro pueblo y volver a él es volver a las raíces de mi vida.

    yelman3Entonces, ¿las enseñanzas de sus padres le quedaron grabadas?

    En mi familia ya se había sembrado en mí lo que se tiene que sembrar. Y desde esta experiencia familiar y personal, yo aconsejo a los padres que tienen a sus hijos en catequesis, que siembren ahora para cosechar más tarde. Y me gustaría recordar aquí una frase que leí y que me encanta: “El sembrador no está preocupado por la cosecha si conoce la semilla que sembró”. En mi familia, la semilla que se ha sembrado en cada uno de nosotros es la semilla de la fe.

    Esa semilla tarde o temprano da fruto. Aunque en un momento de la juventud se olvide, al final brota con mucha fuerza.

    ¿Cómo es que acabó viniendo a España?

    Después del seminario empezó mi caminar. Entré a una congregación religiosa y he tenido la oportunidad de vivir en varios países, como México, Costa Rica, El Salvador y luego se me dio la oportunidad de venir aquí por invitación. Vine en principio por dos años, a la parroquia Nuestra Señora de La Palma para colaborar en la pastoral de inmigrantes en Algeciras; pero la necesidad de asistir a la Barriada de El Saladillo, cambiaron el plan inicial.  Así me fui metiendo en la pastoral de aquella barriada y cuando fui a despedirme del obispo anterior y me dijo: “quédate”. Y aquí sigo después de doce años.

    Me quedé porque la labor pastoral de un sacerdote siempre va a ser la misma aquí o en la China, porque las necesidades de las personas siempre son las mismas. Lo único que cambia es la cultura. Pero luego la pequeñez y la debilidad del hombre es la misma en todo sitio.

    “El sembrador no está preocupado por la cosecha si conoce la semilla que sembró”

    El Saladillo tiene fama de peligroso, ¿es así?

    Como en todas partes, hay gente buena y gente no tan buena; no todo el mundo es malo. Creo firmemente que cuando vas a un lugar buscando lo bueno de la gente, eso es lo que te encuentras. En el Saladillo yo me encontré lo bueno.

    Recuerdo que una vez que me visitó el obispo anterior, Don Antonio Ceballos, y le dije que me había encontrado en el Saladillo un tesoro, o la perla preciosa de la que habla el evangelio.

    Si una barriada tiene fama de ser mala, y vas con prejuicios te puedes llevar bonitas sorpresas, Yo me llevé la sorpresa, y me encontré gente muy buena. Y en la labor pastoral social, me sentí realizado como persona y como sacerdote.

    Del Saladillo pasó a Los Barrios, ¿cómo le acogieron en esta parroquia?

    Acabo de cumplir ya cuatro años de estar en Los Barrios. Yo venía con una actitud muy positiva y es cierto que siempre que llegas a una parroquia nueva hay expectativas, tanto de la feligresía como del párroco.

    Tengo que reconocer que no fue un comienzo muy bueno, y por un motivo: A veces esperamos que el sacerdote entrante sea una copia del saliente. Y esperar eso es muy normal, porque los fieles se acostumbran a la forma de ser del párroco,  y es posible que  eso mismo le pasaría a la gente de la parroquia que yo había dejado, el párroco que llegaba no podía ser Yelman.

    Dentro de la labor pastoral, el párroco tiene que formar a los feligreses para que sigan a Cristo. Porque te digo una cosa: el día que yo me vaya de esta parroquia, me dolería mucho escuchar  que no se acoje al nuevo sacerdote porque no es como Yelman.

    La gente se acostumbra a uno, pero tenemos que estar abiertos al que venga. Los sacerdotes estamos de paso y cada uno hace su labor pastoral con criterios diocesanos, pero también criterio personal.

    Yo agradezco a la gente que me ha aceptado tal y como soy. No soy perfecto y lo sé. También sé que el pueblo de Dios es muy exigente y que, a la hora de juzgar, juzga lo humano, exigiendo que éste sea casi que “divino”. Con todo y eso que considero que en este pueblo he sido bien acogido. La gente se ha ido adaptando a mí y yo a ellos.

    yelman2¿Cómo se vive la religiosidad en Los Barrios?

    En Los Barrios están los que sí vienen a la parroquia todo el año y a los que se les ve solo en momentos puntuales: bautizos, primeras comuniones y funerales.

    Quiero destacar el trabajo de las Hermandades, a quienes muchos critican desde fuera sin saber lo que hacen durante el resto del año dentro de la parroquia, siempre están preparando actividades, colaborando en la parroquia; algunos como catequistas, en liturgia, en el coro y apoyando a Cáritas cuando se les convoca. Como párroco no tengo queja de ninguna Junta de Gobierno de las Hermandades ni de ningún otro grupo parroquial, con todos y desde la riqueza de la diversidad, pero en unidad, se puede sacar adelante y dar vida a la comunidad.

    Pero sí es verdad que se tendría que buscar la forma de trabajar más con una porción de devotos que aparecen una vez al año. Lo ideal sería vivir la fe en torno a la comunidad todo el año. No se puede desvincular a la hermandad de la parroquia, no se podemos ir por separado…

    Antes la gente acudía menos al psicólogo porque iban más al cura. Ahora van más al psicólogo y menos al cura

    En su día a día ¿tiene contacto directo con mucha gente?

    ¿Cuánto llevamos concertando esta entrevista? (me pregunta). Siempre tengo cosas que hacer. A veces pensamos que el cura lo único que tiene que hacer es celebrar misas, bodas, bautizos, comuniones y entierros. Y hay mucho más que hacer, pero no se ve.

    Hacemos más que rezar. A veces puede ser que tú tengas más tiempo para rezar que yo. Y especialmente en este tiempo tengo la agenda llena. Pero atender a tanta gente me hace sentir útil.

    En mi opinión, antes la gente acudía menos al psicólogo porque iban más al cura. Ahora van más al psicólogo y menos al cura. Ahora igual tengo que decirle a una persona, cuando le atiendo para ayudarle a resolver sus problemas que lo que le pasa no es espiritual, sino psicológico. Cuando yo he llegado hasta donde tenía que llegar en los consejos espirituales, les mando a un psicólogo.

    Hemos perdido esa práctica de desahogarnos. Vivimos en un mundo tan materialista, tan consumista, que sacamos muy poco de nosotros mismos. La gente no sana su dolor, su resentimiento, sus odios y sus rencores. Y si no los sacan de su corazón, van destruyéndose a sí mismos y destruyen a la gente de su alrededor.

    yelman4

    ¿Qué opina de que la gente se case por lo civil?

    Yo aplaudo a las parejas que se casan por lo civil pudiendo haberse casado por la Iglesia. Y me explico. Yo creo que hay que ser coherentes en la vida: Si una persona no es creyente, si no es practicante, si tiene una mala experiencia con la Iglesia y raja de ella, o con algún párroco en concreto. Seguramente va a ser igual de feliz. No se debe “utilizar” a la Iglesia, porque la boda queda más bonita, de hecho, algunos me piden el menor tiempo posible en la ceremonia. Y es muy triste escuchar eso, pues creo que es el día más lindo en la vida de una pareja y ha de vivirse desde la fe y con intensidad… Pero si te casas nada más porque queda más vistoso, eso signo de superficialidad,  y de lo que no se dan cuenta es que si esa relación no funciona, se quedan casados por la Iglesia para toda la vida.

    No hace mucho vino aquí un muchacho con una nueva pareja, que quería casarse por la Iglesia pero que ya se había casado antes. Mucha gente no sabe que te quedas casado para siempre a no ser que te den la nulidad del primer matrimonio.

    Cuando me entrevisto con parejas que vienen para casarse, luego pienso: “a ver si llegan estos a algo”. Una vez en la sacristía el novio le pisó el velo a la novia y la novia casi le pega. Y me dije:  ¡vamos a ver cómo le va a este prójimo!.

    Hay muchas bodas civiles, pero también muchas por la iglesia. Un concejal un día me lo decía, hemos tenido 4 bodas civiles y yo dije, “pues yo ninguna”.

    Mi momento preferido del año es la Navidad, la fiesta cristiana del nacimiento de Dios

    Para usted, ¿cuál es el momento más especial del año?

    La Navidad, la fiesta cristiana del nacimiento de Dios. No lo que encierra la Navidad, que es un consumismo desbordado, sino el sentido cristiano de la Navidad. Y luego también la vigilia Pascual. No se puede ver la Navidad sin orientación a la vigilia pascual.

    Yo vivo con mucha intensidad la noche de Navidad y la vigilia pascual. El Nacimiento y la Resurrección. No tanto la muerte, porque creo que el cristiano tiene que orientarse a la resurrección.

    Por último, me gustaría preguntarle ¿lleva muchas navidades fuera de casa? ¿Ha podido volver a Nicaragua?

    Llevo yo unos cuantos años sin pasar una Navidad en casa. Todavía no he podido ir. Será cuando Dios quiera y el bolsillo me lo permita. Hay gente que piensa que los estipendios y los cepillos de las parroquias son para el cura. Pero esto no es así. Cuando puedo viajar, viajo. Echo de menos la tierra, aunque yo también estoy muy a gusto aquí. Cariño y amistad no me falta, ni tampoco un plato de comida en una mesa.

  • ‘El Porrúo’: “Sueño con arrastrar un avión”

    ‘El Porrúo’: “Sueño con arrastrar un avión”

    Juan Carlos Heredia, de 43 años y más conocido como ‘El Porrúo’, no puede ni quiere dejar de causar admiración. Mide 1,92 metros de altura y pesa 168 kilos en estos momentos aunque se puede plantar en más de 170 kilos en las temporadas de competición. Su envergadura no es lo más sorprendente.

    El campeón de España de ‘strongman’ es capaz de arrastrar durante varios metros de un camión de 35.000 kilogramos y sueña con poder arrastrar un avión aunque todavía la empresa que gestiona los aeropuertos españoles, AENA no se lo ha permitido.

    Pero detrás de estas medidas y las hechuras que tiene, con unos bíceps que llegan a medir hasta 62 centímetros, ‘El Porrúo’ es una persona tranquila, afable, con un muy buen sentido del humor y unido a Palmones y sobre todo a su mujer Mónica y a la hija de ambos, que ahora tiene siete añitos y estudia en el colegio Casa de la Virgen.

    Nos citamos en el Templo del Porrúo, que es el gimnasio que regenta en la aldea marinera de Palmones y que se encuentra situado justo al lado de las instalaciones de Juventud Palmones C.F. De hecho, desde su gimnasio se puede acceder al campo de fútbol del Juventud. Nos llama tanto la atención su imponente aspecto, que lo primero que le preguntamos es la típica pregunta que le hace todo el mundo.

    Pregunta. ¿Cuál es tu menú diario?

    El Porrúo-3Respuesta. Esto casi siempre me lo preguntan porque me ven tan grande… Dependiendo de la fase de la temporada en la que esté me decanto por un menú u otro. Si estoy en fase de competición, tengo que quemar muchas calorías y por lo tanto comer grandes cantidades de comida.

    Mi dieta principal son los hidratos de carbono, que los obtengo del arroz, y las proteínas que las saco de la ternera. A mí la ternera siempre me da mucha fuerza. Tomo aproximadamente un kilo de ternera diario en competición y tomaré un kilo y algo de arroz todos los días.

    Para mí, un desayuno normal sería un bollo integral y una tortilla francesa de unos seis huevos. Además, me tomo un batido que está compuesto la mitad por proteínas y la otra mitad por hidratos de carbono. Y no me olvido de tomar tampoco un complejo vitamínico.

    P. ¿De dónde viene el nombre de El Porrúo?

    R. ‘El Porrúo’ es un mote. Yo de pequeño ya aspiraba a ser muy grandote. Ya mi madre me echó al mundo con un peso de 5,800 kg. Y ya de pequeñito me llamaban Porrúo porque era muy grande, tenía las manos muy grandes. Yo creo que era una forma más suave de llamarme ceporro y me llamaron Porrúo.

    P. ¿Cómo fue tu niñez? ¿Fue feliz o tuviste algún problema?

    R. Yo nací en La Línea y me he criado en La Línea. Mi niñez fue como la de cualquier otro niño. Eso sí, he sido más grande de lo normal. Debido a mi altura, opté por el baloncesto y estuve jugando aquí en el CBL, después en Algeciras, en provinciales y finalmente me fichó el equipo de Los Barrios. Fuimos los que ascendimos entonces a la Liga LEB y eso sería en la temporada 97-98.

    P. ¿Cómo pasaste de jugar al baloncesto a dedicarte a levantar pesas?

    R. Ese año dejé el baloncesto. En Los Barrios ficharon a un fichaje bueno en mi posición y luego ya me dediqué a las pesas, que siempre han sido mi afición. Yo ya pesaba 115 kilos sin hacer pesas y en menos de un año me puse en más de 150 kilos. Las pesas las asimilé bastante bien.

    El Porrúo-5P. ¿Cómo empezaste a meterte en el mundillo de las competiciones de fuerza?

    R. Yo siempre he sido un tío muy competitivo en todos los aspectos, tanto en el nivel deportivo como en los negocios. Vi lo que eran las competiciones de fuerza y el primer año que competí en Press-Banca conseguí el título de España en Press-Banca y press-banca resistencia y conseguí marcar un récord que aún sigue vigente, que son 265 kilos en Press Banca Raw.

    P. ¿Y de ahí al Strongman?

    R. Esta competición se me hacía un poco corta. Siempre había visto en la televisión cuando llegaba la señal de los canales alemanes como la RTL y la DSF y la Eurosport y me quedaba maravillado con las competiciones del Strongman, el hombre más fuerte del mundo. Yo me miraba y veía mi físico bastante parecido al de ellos. Fue difícil al principio porque lo que había era mucho desconocimiento de ese deporte aquí en España. Empecé a investigar y el primer año que competí, como no tenía los materiales adecuados, quedé segundo, sin practicar. El año segundo, me tomé la revancha, me hice con el material y conseguí ser el hombre más fuerte de España.

    P. ¿Durante cuánto tiempo has sido el hombre más fuerte de España?

    R. Actualmente lo sigo siendo. Desde 2013, el campeonato del hombre más fuerte de España no se realiza. Se hace una liga, pero lo que es el título homologado no. El último que se quedó con el título homologado fui yo. Hombre, hay gente fuerte en España pero se puede decir que el título homologado sigue siendo mío.

    El Porrúo-11P. ¿Has realizado muchas exhibiciones de fuerza?

    R. Los logros más importantes para mí han sido conseguir por primera vez el título de el hombre más fuerte de España, que lo veía entonces como muy lejano y ganarlo me dio prestigio y me hizo muchísima ilusión. Ya después empecé a competir a nivel internacional. Eso fue un paso muy grande. Era un deporte muy pequeño en España y competíamos con Bélgica, con Holanda y otros países en los que ya estaba consolidado y ya llevaban una tradición increíble como deporte. Había un paso muy grande. Mi mejor marca fue quedar cuarto en un campeonato del mundo, y me quedo con eso porque venir de no ser conocido y quedar cuarto fue un gran logro para mí.

    P. ¿Tiene alguna comparación el Strongman con el deporte vasco de levantamiento de piedras?

    R. A los ‘harrijasotzailes’ o levantadores de piedras vascos los conozco personalmente. Ellos me invitaron a una exhibición en Basauri (Vizcaya). Ellos levantaban piedras y yo realizaba una exhibición de Strongman. Los dos son deportes de fuerza y cada uno en lo suyo es muy bueno. Ellos lo tratan ya como una tradición. Son hombres muy técnicos aunque luego los sacas de su ámbito y no se manejan igual de bien. Los vascos manejan la piedra pura y dura. Eso sí, ambos nos sorprendimos mutuamente del deporte y de la habilidad del otro. Pero me quedo con que son gente muy agradable y muy hospitalaria y me lo pasé muy bien.

    El Porrúo-1P. ¿Qué es lo más bestia que has hecho?

    R. Mi marca de arrastre fue arrastrar una Eurogrúa que son 35.000 kilos o 35 toneladas. Hoy por hoy es el mayor arrastre que se ha hecho en España. Ahora estamos tratando y me han puesto muchos impedimentos de la empresa que gestiona los aeropuertos españoles, AENA, para arrastrar un avión. Yo con eso ya me retiro. La verdad es que siempre he querido arrastrar eso. Visualmente arrastrar 40.000 kilos es una auténtica pasada. Pero con las ganas que tengo lo arrastro sí o sí. Mi sueño siempre ha sido arrastrar un avión. He estado haciendo gestiones en Canarias pero me he encontrado con la oposición de AENA. Eso sí, seguiré intentándolo.

    P. Además de exhibiciones de fuerza también te hemos visto en cine y televisión. ¿No es así?

    R. Sí. Yo lo veo como un medio de promoción para mi trabajo. Tú puedes ser muy fuerte, tú puedes ser el mejor pero si estás metido en una cueva no te conoce nadie. Gracias a eso tengo dos sponsors, obtengo beneficios y me gano la vida. Si salgo en El Hormiguero de Antena 3 todo el mundo ve la marca que patrocino y está impresa en la camiseta, si salgo en Juan y Medio también. Eso es lo que quieren los patrocinadores, que la marca sea visible.

    Hoy por hoy, este es un deporte que no tiene ayudas de ninguna clase y si llegan patrocinadores, bienvenidos sean. He abierto abanico en estos campos por aparecer en los medios de comunicación masivos.

    P. ¿Nos puedes decir en qué programas has aparecido?

    R. Estoy trabajando con Pablo Motos en el Hormiguero, él me llama de vez en cuando y me dice, “Porrúo, vamos a hacer esto o lo otro”. He hecho 12 programas con Juan y Medio en Menuda Noche en Sevilla, he estado con Buenafuente tres veces, con Paz Padilla, me he recorrido casi todos los platós.

    P. ¿Y en películas?

    R. A nivel de películas, en Torrente 4. Me pasó una cosa muy curiosa y es que la Paramount Pictures se fijó en mí para promocionar la película Hércules en España. Hércules tenía que hacer sus famosos 12 trabajos y me pusieron en la puerta para hacer distintas exhibiciones de fuerza. Estuvo bien, que vengan de la Paramount a Palmones, la verdad es que está genial.

    P. ¿Del mundo de la representación, qué es lo que más te ha llenado?

    R. He tenido la oportunidad de hacer teatro. Hice una gira por toda Europa con la productora llamada La Casa de la Fuerza, con Angélica Liddell. la mejor productora a nivel español. Nos llegaron a dar un premio. Esta obra de teatro era una forma de explicar la fuerza de la mujer, con el maltrato físico y psíquico que se le hace. Yo salía diez minutos al final de la obra. La verdad es que trabajar con Angélica Liddell fue todo un privilegio.

    El Porrúo-4P. Cambiando de tema, tu gimnasio es tu templo. ¿Cómo empezó todo?

    R. El gimnasio lleva abierto desde 2001. Estas son instalaciones cedidas por el Ayuntamiento, el local es municipal. Trabajo con los chavales de toda la zona y los intento educar deportivamente en todos los aspectos. Me adapto a todo lo que quieran. No pretendo que todos los chavales que vienen al gimnasio sean Porrúo, cada uno tiene una idea de la fuerza que quiere desarrollar o se entrena por un motivo distinto. Me adapto a todo, incluso a clases de mujeres. Para que un negocio funcione tiene que adaptarse a todas las especialidades.

    P. ¿Era tu sueño abrir este gimnasio?

    R. La verdad es que sí. He tenido ofertas de todo tipo, e incluso para hacer una película de miedo y yo sería el malo de la película. Pero eso suponía irme a Barcelona dos meses y dejar el gimnasio desatendido. Lo que tengo claro que mi futuro y mi negocio es mi gimnasio. El resto de trabajos o las ofertas de interpretación las utilizo como si fueran ‘bolos’ o apariciones, que te ayudan en tu trabajo porque hoy por hoy hay que hacer de todo. Pero no puedo dejar todo por intentar ser un actor y dejar esto porque puede salir mal, y quemar mi imagen demasiado pronto.

    Además, mucha de la gente que viene a Palmones a mi gimnasio es para verme y ver cómo entreno y si no estoy presente, cuando lleve cuatro o cinco días y no me vea, el cliente va a decir: “Para qué me he venido de Algeciras, si tengo otro gimnasio más cerca de casa”. Vienen porque estoy yo aquí.

    P. ¿Qué es lo mejor de vivir en Palmones?

    R Yo puedo hablar más de Palmones porque trabajo aquí y vivo en Guadacorte. Palmones es un pueblo es muy familiar, nos conocemos todos y aquí nunca he tenido ningún problema. Llevo 21 años viviendo en Palmones, fíjate tú. Además, cuando organizo un evento, el Ayuntamiento de Los Barrios se vuelca. De los Barrios y de Palmones se me llena la boca cada vez que hablo. Quizá se pueden molestar un poco los de La Línea porque siempre que voy fuera ‘vendo’ Los Barrios y Palmones. Sí que es cierto que nací en La Línea, pero me siento barreño y palmoneño. Voy a muerte con Palmones y Los Barrios.

    El Porrúo-6P. Ya vamos acabando, ¿cómo te encuentras de salud? ¿Crees que este estilo de vida te puede afectar?

    R. Por ahora, gracias a Dios, me encuentro perfectamente. Ponerme así no me ha costado trabajo. A partir de 170 me puede producir problemas a nivel articular. Pero ahora mismo no puedo parar porque tengo muchos compromisos y muchas competiciones y estoy aguantando. Cuando llegue a los 50, aflojaré. Ahora todavía estoy apretando todo lo que puedo. Esto es como un oficio.

    P. ¿Cómo te gustaría terminar la entrevista?

    R. Me gustaría decir que la mitad de todo lo que he conseguido se lo tengo que agradecer a mi mujer, Mónica, que es el pilar de mi vida. Sin una mujer que me apoyara, no habría llegado ni a la mitad de lo que he llegado. Ella y mi niña de siete años son la alegría de mi vida.

  • Hugo López: «Soy profesional del baloncesto gracias a Los Barrios»

    Hugo López: «Soy profesional del baloncesto gracias a Los Barrios»

    Hugo López ha vuelto un verano más a la Villa de Los Barrios, el lugar en donde se formó como profesional, y desde donde se marchó para volar muy alto, a la Liga ACB, y esta misma temporada ha sido denominado mejor entrenador de la liga de Canadá, en donde ha ganado la liga un equipo que nunca había sido campeón.

    Aquí está la galería de fotos del Campus Hugo López en Los Barrios

    Este vallisoletano vuelve cada verano a la Villa de Los Barrios para desarrollar su campus de baloncesto, que esta temporada cumple su séptima edición. En este caso, discurrió del pasado 25 al 29 de julio.

    Hugo López es un enamorado del baloncesto. Su pasión. Su vida. Lo demostró en su etapa en Los Barrios. El eterno segundo entrenador de Los Barrios, con aspiraciones y posibilidades a primer entrenador, que tuvo que esperar a estar lejos del Campo de Gibraltar para afrontar su etapa como primer entrenador.

    12A Los Barrios llegó tras dos años consecutivos en la Liga NCAA, concretamente desde Pensilvania. Paco Olmos había dejado Los Barrios para irse a Menorca primero y Valencia después Su ayudante entonces, Feliz Alonso, dio el salto a primer entrenador, y llegó el turno de Hugo López como ayudante. Ahí comenzó una larga trayectoria.

    En Los Barrios estuvo desde la temporada 2002/03 hasta la 2008/09. Fue ayudante de Félix Alonso y el recientemente malogrado Quino Salvo, si bien, la mayor dimensión como profesional se forjó en la temporada coincidente con Mochón Fernández, ahora entrenador del Obradoiro en ACB.

    El nivel de exigencia del gallego era extremo, y entonces apareció la mejor versión de Hugo López. Gran ayudante. Profesional, meticuloso, se ganó el respeto de la profesión, hasta que el punto de su salida de Los Barrios, cuando dio el salto a ACB como ayudante de Pablo Laso en el Lagun ARO CBC de San Sebastián.

    Seguidamente, también de la mano de Pablo Laso acabó en el Real Madrid como segundo entrenador, donde hizo una labor excepcional, hasta que los avatares de los despachos en verano le obligaron a salir del club, y emprendió la brillante etapa en Canadá esta misma temporada que acaba de terminar, de la que nos habla en la siguiente entrevista.

    Pregunta: ¿Cómo es volver cada año a Los Barrios, la que fue su casa?

    Respuesta: Para mí muy bonito. Trabajamos en un campus de tecnificación que llevamos realizando desde hace siete años. Yo salí de Los Barrios en la temporada 2008/09, y ya hicimos la primera edición. Siempre digo que tengo que devolver a los Barrios lo que me ha dado, y soy profesional gracias a los siete años en Los Barrios.

    En Los Barrios me formé trabajando con la cantera y el primer equipo, y ahora he visto el resultado. De hecho hay muchos chicos que están ahora sumados en el campus. Se trata de pasarlo bien, trabajando y no desconectar desde que termina la liga en mayo hasta septiembre u octubre que vuelve a comenzar.

    P- Imagino que hablamos de generaciones…

    R. Hay un nivel de captación importante, y hay jugadores pequeños que quieren seguir jugando al baloncesto. Estoy viendo jóvenes crecer a los que yo he visto cómo les crece la barba. Les va bien en los estudios, y en poco van a la universidad. No sólo yo cumplo años, sino ellos también, lo que es fantástico por la madurez que supone.

    P. ¿Cuáles son las actividades que realizan?

    R. Los chicos los tenemos agrupados en jugadores minibasket, infantiles y junior. En minibasket trabajan en el San Rafael, con mucho tiempo de balón en las manos. A los niños les gusta meter canastas, disfrutando con el balón, aprendiendo la técnica individual.

    En el Samuel Aguilar mejoramos pequeños detalles y táctica individual. Pero todo con mucha diversión, porque debe servir para pasar buenos momentos.

    hugointeriorP. ¿Cuántos niños disfrutan de este campus?

    R. Tenemos 50 niños, que es nuestro límite por el número de canastas. Hemos tenido alguna baja por estudios y alguna lesión, pero estamos en el máximo que podemos admitir. Comenzamos a las diez de la mañana, hasta la una y media. Tres horas y media en las que trabajamos de sobra todos los conceptos que queremos abordar. Para eso tenemos cinco monitores y yo estoy de apoyo con todos, porque todos quieren que esté un rato con ellos. Serie personas en total,

    P. ¿Cómo ve el baloncesto de la comarca? ¿Podemos volver a ver un equipo profesional?

    R. Yo creo que a nivel de categorías de formación se está haciendo un excelente trabajo, como en sitios de La Línea o Algeciras. A nivel profesional pienso que es otra cuestión por temas económicos y números de jugadores.

    Hace muchos años cuando salí de aquí, y se acabó el baloncesto a nivel profesional, pensé que el camino era que el Campo de Gibraltar y sus alrededores, donde gusta mucho el baloncesto, se uniese desde todos los pueblos de la comarca, en donde de verdad hay potencial de sobra. La fuerza de todos puede hacer un gran club de baloncesto.

    P. ¿Qué tal la andadura en Canadá y cuáles son los retos de futuro próximo?

    R. La verdad es que fue un reto salir de España de nuevo, en este caso a América del Norte. Tras mi etapa en EEUU ha sido fantástico, donde se he sido capaz de ser nombrado el mejor entrenador del país, en una liga de desarrollo, cerca de la NBA, campeón de liga con un equipo que nunca lo había sido. Es posible que vuelva el año próximo, aunque hay dos ofertas en España y otras dos en el extranjero.

    Me querían en Canadá y me fui, y es verdad que me gustaría volver a España, pero no descarto la posibilidad de volver a Canadá de nuevo.

  • Gely Ariza: «Los niños saharauis que acogemos mejoran mucho su calidad de vida»

    Gely Ariza: «Los niños saharauis que acogemos mejoran mucho su calidad de vida»

    Ayer se celebró el Día Mundial del Refugiado y la mayoría de la gente mira hacia conflictos candentes hoy en día como el de Siria. Pero una vez que los informativos dan la noticia de este éxodo de miles y miles de personas, que han perdido sus casas, nos olvidamos de que también hay refugiados crónicos, como es el caso de los refugiados saharauis.

    Para defender la causa de estos refugiados se constituyó en 1997 la Federación Andaluza de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, como resultado del acuerdo unánime de todas las asociaciones de amistad con el Pueblo Saharaui de las ocho provincias andaluzas.

    Y desde 2011, su presidenta es una vecina de Los Barrios que reside muy cerca de la Plaza de la Iglesia. Ángeles Ariza, aunque prefiere que la llamen Gely, nos abrió ayer de par en par las puertas de su casa para que conociéramos más a fondo la labor de la Federación que ella preside.

    la-foto-2¿Cuántas asociaciones componen FANDAS?

    Fandas está compuesto por las asociaciones solidarias con el pueblo saharaui de toda Andalucía, en las ocho provincias. En Cádiz hay 23 asociaciones. Las 23 asociaciones están unidas en una Federación en Cádiz. Todas ellas son de amistad con el pueblo saharaui. Dos son los proyectos clave, el de la Caravana Solidaria para el envío de camiones, material sanitario o alimentos y el de Vacaciones en Paz. Además de exigir como todos ese referéndum que no llega.

    ¿En Los Barrios hay alguna asociación de apoyo a los saharuis?

    Sí, se llama Nisma y ha surgido recientemente. No obstante, ya había aquí antes un esfuerzo muy importante con el pueblo saharaui. Los Barrios siempre ha estado muy volcado con este pueblo.

    ¿Nota este apoyo al pueblo del Sáhara en Los Barrios?

    Sí, está surgiendo de forma bastante ilusionada. Es gente que ya están por la segunda generación de niños saharauis, de hecho, aquí hay una población saharaui fija. El Ayuntamiento está hermanado con una población saharaui, que es la población de Gelta, dentro de lo que son los campos de refugiados. Se han hecho proyectos, ha habido una cantidad de visitas institucionales a los campos de refugiados, etc.

    la-foto-6¿Cuál es su labor en la Federación?

    Soy la presidenta de FANDAS desde el año 2011 y en las últimas elecciones he vuelto a tener el apoyo de los compañeros. Nuestro trabajo radica en  coordinar todos los esfuerzos y proyectos de cooperación con el Pueblo Saharaui y la meta que vuelvan a su país. El motor es sin duda el programa Vacaciones en Paz. Premio al Voluntariado 2008 y un orgullo  coordinarlo desde el año 2000 en Andalucía.

    ¿En qué consiste este programa?

    Se trata de que los niños saharauis, que viven en el desierto, puedan pasar en España un verano con más comodidades, recibiendo una asistencia médica adecuada, mejor nutrición, etc. Este año son alrededor de 1300 niños y niñas pero hemos tenido años de 3.000 niños. Lo coordino a nivel de España, pero me centro en Andalucía, a donde llega el 25% de los niños saharauis. El año pasado nos concedieron el premio al voluntariado de la Junta de Andalucía, que ya disfrutamos en 2008.

    la-foto-1-(1)¿Qué motivos os hicieron merecedores de este premio?

    El premio al voluntariado 2015 lo recibimos por el trabajo que hacemos pero específicamente por un proyecto muy bonito por el que pedimos una subvención al Parlamento de Andalucía y se ha llevado a cabo con personal de Los Barrios.

    ¿En qué consistió el proyecto?

    El proyecto ha consistido en hacer en los campos de refugiados una fábrica de macarrones. Nos pidieron un producto familiar para los saharauis y se nos ocurrieron los macarrones. Nos pusimos en contacto con la Pizzería Vesubio, de aquí de Los Barrios y hubo un trabajador, Alfonso Sarmiento, que se ofreció a coordinar la labor. Posteriormente, viajamos a los campamentos hasta que hemos dejado la factoría hecha y, como colofón, nos dieron el premio al voluntariado 2015.

    la-foto-3¿Cuál es la satisfacción más importante de recibir este premio?

    La satisfacción más grande es saber que para los saharauis no pasa desapercibido y estamos realizando algo útil para su día a día.

    ¿Qué tradición de cooperación hay con el pueblo saharaui?

    Con los refugiados saharauis tenemos más sensibilidad porque se mantiene una relación histórica y de familiaridad. Cuando hablamos de niños saharauis, siempre la gente te sabe decir un familiar que acogió a algún niño del Sáhara. Siempre hay alguien que te dice: “mi primo tiene un niño saharaui” y te da datos.

    Esa relación no es nueva. Llevan 40 años porque han seguido una estrategia de apoyo político. En el año 1975 había gente que tenía el carné de identidad español, que lo tuvo que quemar, romper o esconder y desde entonces vive en unas tiendas de campaña. Y es muy difícil así seguir apostando por la paz.

    la-foto-2-(1)¿Cuál es la raíz del problema?

    El enemigo y vecino a la vez es Marruecos. Pero los conflictos son así. Aquí estamos para poner parches. Muchas veces dicen que me repito mucho. Dicen, “qué bien, otras vacaciones en paz”, pero no. En el fondo, es un fracaso por no haber una solución política. Nosotros este año hemos colaborado en el Parlamento de Andalucía, pero hacen falta otro tipo de soluciones políticas al más alto nivel. Naciones Unidas tiene marcado lo que hay que hacer, un referéndum, pero este no llega.

    ¿En qué situación está ahora el pueblo saharaui?

    La situación ahora mismo es la de Alto el Fuego. Viven en las tres peores condiciones. Parte del pueblo saharaui vive como refugiados, otra parte la que vive en el territorio ocupado y otra, la población que vive diseminada por el mundo. Y cuando vamos a recoger a estos niños refugiados, tenemos la garantía de que los niños van a tener una revisión médica, van a engancharse con una familia que les puede brindar el material escolar para todo el año, unas llamadas de cariño y de ánimo, algo de ropa y la seguridad de que va a tener un reconocimiento médico. Estos no son niños de abandono o de orfanato. Tienen una familia detrás que quiere que progresen en la vida y mejoren sus condiciones de vida.

    ¿Los niños acogidos se encuentran problemas con el idioma?

    Ellos hablan español. El Sáhara fue una colonia española. Ellos mantienen el español como lengua. Es curioso porque la gente de mi edad cantamos Nino Bravo y nos hemos criado con los mismos libros de texto de Santillana. Eso sí, de un tiempo a esta parte el dominio del francés nos ha ido quitando espacio.

    También hay niños que vienen con su lengua materna, que es el hassaní. Pero en la segunda semana ya se comunican perfectamente. El castellano es una lengua muy familiar y conocida.

    la-foto-5¿Existe un choque cultural en los niños de acogida?

    Tenemos que tener la tranquilidad y la paciencia lógica de entender la situación. Son niños que tienen otra cultura y hay cuestiones que siempre nos van a sorprender. Por ejemplo, hay niños que nunca han bajado por una escalera, porque no hay escaleras en donde viven y la primera vez que lo hacen es por las escaleras del avión. A lo mejor, tampoco han tenido nunca una ducha. Les llaman la atención cosas como los monomandos de las duchas que tenemos ahora, los carritos del supermercado, que ellos no conocen, etc. Pero también es un aprendizaje vital para la familia que acoge a un niño saharaui. Es alguien que cuenta cómo vive, cómo es su forma de rezo, de alimentarse… el beneficio es mutuo.

    ¿Cuántos niños se esperan este verano en Los Barrios?

    A Los Barrios desde el 94 llegan los niños saharauis.  Este verano tendremos cinco niños. Además, como ya he dicho anteriormente, hay una población saharaui asentada en el municipio. Por ejemplo, una niña ya adulta  que fue, y volvió  varias veces y ahora vive en Los Barrios con su marido saharaui y sus hijos. Enfrente de la estación de San Roque hay un restaurante, que se llama El Guardavías, que está regentado por una chica saharaui, Sabah y así  nos encontramos amigos y amigas saharauis en muchos pueblos de Andalucía. Los conocimos niños y se hicieron adultos. Y queremos que acabe.