Categoría: San Roque

  • José Mena: «El mundo es demasiado grande para tener que repetir destinos»

    José Mena: «El mundo es demasiado grande para tener que repetir destinos»

    José Mena es un joven sanroqueño que vive en Camboya, donde se dedica a la innovación social en el departamento de innovación de una ONG, diseñando soluciones diferentes a problemas difíciles de resolver.

    Estudio Ingeniería Técnica en Diseño Industrial entre la Politécnica de Sevilla y Valencia. Tras acabar la universidad, hizo un Máster en Diseño de Iluminación de Arquitectura en la escuela KTH en Estocolmo, Suecia. Pero fue más allá y en Sevilla, realizo un curso sobre Técnico en Iluminación de Espectáculos para poder realizar sus tesis. «Curiosamente me dedico a algo diferente, pero íntimamente relacionado. De lo que estoy seguro es que todo lo estudiado y vivido se complementa u me hace ser el profesional que hoy en día soy», asegura.

    Este sanroqueño cuenta que su decisión de marchar de San Roque la tomó en el momento en el que tuvo que dejar el municipio para estudiar en la universidad, «pero hay un hito destacable en mi vida que me ayudó a descubrir que esto era lo que realmente deseaba y necesitaba. Esto fue cuando con 17 años una beca del Estado me brindó la oportunidad e ir a Inglaterra a estudiar inglés durante un verano. Era la primera vez que viajaba al extranjero, con una familia local, además lo hacía solo y sin que dominar el idioma. Estar tan fuera de la zona de confort me hizo madurar, crecer y descubrir que más allá de lo que conocía había todo un mundo por descubrir y experimentar. Ya no había vuelta atrás, había que marchar de San Roque», sostiene.

    José asegura que la vida en Camboya es muy diferente. «Como en todo país en vías de desarrollo, la vida depende del dinero que tengas en el bolsillo y con suerte en el banco. Desde una vida cómoda, incluso lujosa, para una minoría, a una vida muy humilde rozando la línea de la pobreza para la mayoría. Así, como un porcentaje, no bajo, de personas sumergidas en la mayor de las miserias», indica.

    «Para que os hagáis una idea, -continúa- el gobierno no se preocupa por sus ciudadanos. No es obligatoria la educación por lo que muchos niños no van al colegio y trabajan. No hay seguridad social, ni asistencia médica de calidad y asequible. Mucha explotación sexual, donde el consumo de turismo sexual por señores solitario de nuestra parte del mundo es cada vez mas común. Un país lleno de posibilidades de desarrollo, situación de la que muchos países ya están sacando tajada«, señala.

    A pesar de todo, José cuenta que la gente de ese país es encantadora. «Llaman a Camboya el país de las sonrisas, y es que la gente, a pesar de tener muy poco, o nada, es feliz. Una cultura diferente, con tradiciones y costumbres muy lejanas de las sanroqueñas, pero de las que se puede aprender muchísimo», sostiene.

    Por otro lado, Camboya no es el único sitio en el que ha vivido. Desde los 18 años ha estado fuera de las fronteras del Campo de Gibraltar: primero Gales, Montreal, Auch, Malta, Sevilla, Valencia, Estocolmo, Nueva Deli, Madrid y ahora Camboya.

    Todo este recorrido ha hecho que la adaptación a nuevos lugares ya no sea un problema. «Adaptarse se ha convertido en una necesidad personal cada pocos años. Por lo que estoy viendo, no aguanto más de tres años en una ciudad. Este planeta es grande y creo que viajando y adaptándose al entorno se aprende más que en cualquier universidad», apunta. Con todo esto, José asegura que el mundo es demasiado grande para tener que repetir destino.

    «Mi hogar, mis raíces siempre estarán en San Roque, en Cádiz, en Andalucía y en España, pero volver no está en mis planes».

    «Eso sí, me encanta poder decir que soy de pueblo y mucho más de un pueblo de Andalucía. Me quedo con la gente de San Roque. Señoras con ARTE, gente que disfruta el sol y la ‘fresca’. La gente que cuenta chistes y cantan por carnavales, que llevan santos sin pisar una iglesia, la gente y cantan por carnavales, que llevan santos sin pisar una iglesia, la gente humilde, luchadora y, sobre todo, la gente que sonría ante la vida. Y si he de ser más concreto, he de decir que lo que más me gusta de mi pueblo y lo que más extraño son mis personas favoritas, mi madre y mi hermano», señala.

    «A San Roque le deseo que siga tan bonita y especial como siempre, que se mezcle con sus vecinos del mundo, que viaje con orgullo por el mundo y aprenda de él, a la vez que enseña a los demás a brillar con esa luz tan bonita del sur de Andalucía«, concluye.

     

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  • Inma Trujillo: «Soy muy feliz, me siento como si llevara toda la vida con mi familia ‘Au Pair’

    Inma Trujillo: «Soy muy feliz, me siento como si llevara toda la vida con mi familia ‘Au Pair’

    Inma Trujillo es una joven de Pueblo Nuevo de Guadiaro que, una vez concluidos sus estudios de Bachillerato, decidió que el inglés era primordial para su futuro. Esta chica, de la cosecha de 1997, logró una oportunidad como Au Pair en Irlanda, y tras casi tres meses de aventura, transmite una radiante felicidad por lo positivo de la experiencia.

    Esta entrevista de Sanroqueños por el mundo llega desde el Valle del Guadiaro. Habitante de Pueblo Nuevo, Inma concluyó sus estudios de Bachillerato este año en San Roque, y fue cuando decidió mirar por Internet oportunidades lejos de nuestro país. Su objetivo: aprender el idioma, lo cual considera más sencillo si se realiza en un país nativo. Su oportunidad -y felicidad-, llegó gracias a una familia que vive en el pequeño pueblo irlandés de Kilkenny. Un matrimonio, una niña de dos años y un bebé de siete meses… y ahora Inma, forman una familia que rebosa alegría.

    ¿Por qué decides que quieres irte de España?

    La decisión llegó tras terminar Bachillerato. Me supuso un gran esfuerzo poder aprobarlo, por lo que en el siguiente paso me apetecía aprender inglés. Soy de las que piensan que es mejor y más económico aprenderlo en el país nativo, y no en una academia, por lo que probé suerte echando candidaturas como ‘Au Pair’ en Inglaterra e Irlanda. Contactó conmigo una familia irlandesa, y desde el 1 de septiembre, soy uno más de ellos.

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    ¿Después de casi tres meses en Irlanda, qué tal está siendo la adaptación?

    La verdad, estoy muy feliz. A pesar de que se trata de un cambio muy grande, y que hay días más tristes, me han acogido como una de la familia y me siento muy integrada. Es como si llevara con ellos toda la vida. Estoy en Kilkenny, un pequeño pueblo de Irlanda, y cuido de una niña de dos ‘añitos’ y un bebé de siete meses. Son adorables, ¡no quiero ni pensar en cuando tenga que irme!

    ¿Cómo es tu día a día en Irlanda?

    Me levanto a las 7:30 de la mañana, y en el momento que los padres se van a trabajar empieza mi jornada. Tras el desayuno de los ‘peques’, lo hago yo e intento que el bebé duerma un rato. A media mañana, si el tiempo acompaña, damos un paseo por el pueblo y si no es así, ¡a darle a la imaginación en casa! Antes del almuerzo, tomamos un snack, y ya una vez les doy de almorzar, intento que echen una siesta. ¡Aunque hay días que es imposible! Antes de que lleguen los padres, tomamos otro snack, y en el momento en que llega el fin de la jornada laboral de los padres, me quedo con ellos hablando o marcho a mi habitación.

    «Mi familia, y los niños que cuido, son adorables. ¡No quiero ni pensar en cuando tenga que irme!!

    Al margen de las obligaciones como Au Pair, ¿En qué empleas el tiempo libre?

    Por suerte, hago muchas cosas. Los padres preparan actividades de ocio, visitamos a familiares de ellos, y también tengo buena amistad con dos hermanos del padre de mi familia Au Pair, son jóvenes y hemos congeniado bien. Visité también Irlanda del Norte, viajar es una de las cosas que más me atraen y creo que siempre que tengamos oportunidad, debemos hacerlo sin pensarlo.

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    Apenas llevas tres meses en Irlanda, pero… ¿qué tal el idioma?

    La verdad, bastante mejor de lo que esperaba. Mi nivel de inglés antes de llegar aquí no era muy bueno, y estoy muy satisfecha de cómo me está yendo con el idioma y la adaptación. Si hace unos meses me dicen que estaría en Irlanda y que iba a aprender tanto, no me lo creería.

    Estar fuera hace valorar más las cosas que hay en casa, ¿qué echas más de menos?

    Por supuesto que estar lejos de la familia y las amigas es difícil. Todos los días se echa de menos y, salir por primera vez de casa y tener que ver a mis padres por la pantalla… pero bueno yo estoy muy feliz, pues he caído en un lugar maravilloso en el que me han hecho sentir como en casa desde el primer día. Es algo clave: la familia que te toque. Y la mía es ideal.

    ireUn cambio grande de vivir fuera de España, concretamente en las Islas Británicas, es la gastronomía ¿Qué tal lo llevas?

    ¡Ay! La verdad que no te haces una idea el cambio tan grande. Mi alimentación aquí se basa en comer mucho pollo: con pasta, con arroz, en sándwich. ¡Echo mucho de menos un bocadillo de jamón con aceite de oliva!

    ¿Qué le dirías a los jóvenes que se plantean salir de España en busca de cultivarse como persona?

    Que no se lo piensen. Es una experiencia única. Aquí, en Irlanda, la gente es maravillosa. Personalmente, desde que estoy en este país, a parte de mejorar el idioma he evolucionado mucho como persona, así que por supuesto que recomiendo probar suerte con una experiencia como esta.

    ¿Tras finalizar tu Au Pair en Irlanda, qué tienes pensado hacer?

    ¡Me da pena pensar que se acabe! Pero bueno, estoy hasta junio, y una vez termine pues regresaré a España a estudiar. No tengo muy claro qué quiero hacer aún, aunque me gusta el modulo superior de marketing y publicidad. Pero ya te digo, prefiero no pensar aún en eso, y vivir el día a día, disfrutar el momento.

    «Es una experiencia única, quiero vivir el día a día… y disfrutar del momento. He aprendido mucho para llevar tan poco tiempo»

  • Manolo Melero: «Espero que la situación laboral mejore y pueda volver a mi tierra»

    Manolo Melero: «Espero que la situación laboral mejore y pueda volver a mi tierra»

    Manolo Melero García, algecireño de 26 años, se ha criado desde bien pequeño en San Roque, primero en Campamento y posteriormente en la zona del Albarracín. Tras finalizar la carrera de Ingeniería Técnica de Obras Públicas, decidió, como tantos otros jóvenes, buscar suerte en el extranjero.

    Y esa suerte la encontró en Cracovia (Polonia), donde lleva aproximadamente tres años viviendo. Comenzó con una beca Erasmus, gracias a la cual encontró trabajo, y ahora se siente un ciudadanos más de este país, pero no olvida sus raíces en nuestro pueblo.

    ¿Qué te ha llevado a vivir en Cracovia?

    Hay dos motivos principales por los que decidí venir. En primer lugar, porque en España ahora mismo es difícil encontrar un trabajo, mientras que aquí en Polonia hay mucha oferta de trabajo, sobre todo en las grandes ciudades como Cracovia o Varsovia. Actualmente estoy trabajando en Heineken como analista financiero, que aunque no es el sector que yo he estudiado, me sirve para adquirir experiencia y aprender cosas nuevas. La otra razón por la que decidí probar suerte aquí es mi novia, Klaudia, a la que conocí durante mi Erasmus.

    ¿Cómo llevas el idioma?

    El polaco es un idioma muy difícil. Más o menos lo entiendo, pero hablarlo es otra cosa… eso de pronunciar una palabra con cuatro consonantes seguidas no es nada fácil.

    ¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir fuera de casa?

    Lo mejor de vivir fuera de casa es que conoces nuevas culturas, nueva gente y sobre todo, aprendes a desenvolverte por ti mismo. Y lo peor, es estar separado de mi familia.

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    ¿Echas de menos San Roque? ¿Qué es lo que más echas de menos?

    Echo mucho de menos San Roque, especialmente el buen tiempo y la comida de allí. Pero lo que más echo de menos es la familia y amigos. Nunca había estado tanto tiempo separado de ellos y ahora es cuando más me doy cuenta de lo mucho que los necesito. Afortunadamente tengo aquí a mi novia, que siempre me ayuda siempre que lo necesito.

    ¿Te planteas volver?

    En un futuro no muy lejano me gustaría volver a España, no sé si a San Roque, pero sí a algún lugar desde el que pueda visitar San Roque a menudo. Espero que la situación laboral mejore en España y pueda volver a mi tierra.

    ¿Qué le dirías a todos aquellos jóvenes que les resulta difícil encontrar una oportunidad en su pueblo e incluso en el resto de España?

    A los jóvenes que están esperando una oportunidad que no les llega en España les diría que no tengan miedo y que prueben suerte en otro país. Como he comentado antes, yo nunca me hubiese imaginado que ahora mismo estaría trabajando en algún lugar fuera de España.  Al principio es difícil, pero con el tiempo te das cuenta que el esfuerzo ha merecido la pena.

  • Juan C. Collado: «Las oportunidades que tengo en Varsovia no las tendría en España»

    Juan C. Collado: «Las oportunidades que tengo en Varsovia no las tendría en España»

    Juan Carlos Collado es un chico de 24 años de San Roque Casco. Es graduado en Administración y Dirección de Empresas y desde octubre de 2015 vive y trabaja en Varsovia (Polonia).

    Antes de terminar sus estudios, estuvo trabajando como socorrista, monitor de fitness y de natación. Al terminar la carrera le concedieron una beca para trabajar en el departamento de marketing de una empresa en Polonia. En estos momentos trabaja para la multinacional Wincor Nixdorf como soporte técnico informático (en inglés se llama helpdesk).

    ¿Has vivido antes en otros países?

    jccollado3Sí, me concedieron una beca para estudiar en Macerata (Italia) durante un año, así que no es mi primera experiencia en el exterior.

    Actualmente resides en Polonia. ¿Qué te ha llevado a vivir allí?

    Principalmente estoy aquí por motivos laborales. Las oportunidades laborales, que en mi ejemplo, tengo en Varsovia, no las tendría en España.

     ¿Cómo llevas el idioma?

    Llevo relativamente poco en el país y el polaco no es una lengua sencilla de aprender. No he aprendido mucho aún, solo lo básico. Pero con el tiempo y algunas clases supongo que podré aprender algo más. Aun así, al hablar inglés, no he tenido problemas para poder vivir y encontrar empleo en el país.

    ¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir fuera de casa?

    Lo mejor para mí es la experiencia, en todos los sentidos, que te da vivir en otro país. Me refiero a la cultura, la gente, las ciudades, la gastronomía… todo es completamente diferente y cada día te hace vivir y aprender nuevas cosas, ayudándote a crecer como persona. Lo peor, obviamente estar separado de tu familia y amigos, esa soledad que puedes sentir en ciertos momentos al iniciar este tipo de aventuras.

    ¿Echas de menos San Roque?

    jccollado2Por supuesto, han sido más de 20 años de vida en San Roque, atrás se queda toda mi familia y mis amigos cercanos. No tenerlos cerca, a veces se hace duro. Cuando estas tanto tiempo fuera de casa es cuando de verdad valoras lo que tienes.

    ¿Te planteas volver?

    Sinceramente, en un futuro cercano no me veo volviendo a San Roque, pero nunca se sabe dónde estaré en unos años.

    ¿Qué le dirías a todos aquellos jóvenes que les resulta difícil encontrar una oportunidad en su pueblo e incluso en el resto de España?

    Que no lo duden y salgan del país. Hoy en día con un mínimo de formación no es difícil encontrar oportunidades en otros países. Siempre hay que sacrificar algo para lograr los objetivos que uno mismo se marca en la vida. Y sobre todo, que no tengan miedo a lo desconocido, todos los que hemos salido a probar suerte en el exterior salimos de la misma forma, tarde o temprano te llega la recompensa al esfuerzo.

  • Mª Carmen y Diego Andrades: «De San Roque echamos de menos hasta las cuestas»

    Mª Carmen y Diego Andrades: «De San Roque echamos de menos hasta las cuestas»

    María del Carmen Andrades Calle, de 51 años, y Diego Andrades Calle, de 55, son dos hermanos de San Roque que emigraron a Francia cuando todavía eran unos niños. Llevan 49 años viviendo en el país galo, concretamente en Chateaudun, un pueblo situado a 130 km al sur de París.

    ¿Por qué emigrasteis a Francia?

    Nos trajeron con dos años y medio (María del Carmen) y seis años (Diego). Nuestro padre vino con un contrato de trabajo de una multinacional en 1966, y nosotros llegamos al año siguiente. Aceptó ese contrato en Francia porque conocía este país, ya que había trabajado aquí de forma temporal en la agricultura.

    ¿Qué es lo mejor y lo peor de vivir allí?

    andrades001Lo mejor, las oportunidades que nos ofrecía el país, sobre todo por la seguridad de empleo y la educación escolar. Lo peor, aprender dos idiomas a la vez y tener que dejar a la familia en España. También la diferencia monetaria que existía entonces entre la peseta y el franco. Pero, sobre todo, los motes que nos ponían los niños y la diferencia cultural que había en la época. En España nos convertimos en franceses y aquí éramos «los españoles».

    ¿Echáis de menos San Roque?

    Por supuesto que sí, muchísimo. Especialmente la familia, la playa, el ambiente que existe en el pueblo, los paseos por la Alameda, el agua de la fuente María España, ¡e incluso las cuestas!

    ¿Os planteáis volver?

    María del Carmen: La verdad es que no. Mis hijos nacieron en Francia, están estudiando una carrera universitaria y quiero vivir cerca de ellos.

    Diego: Quién sabe, todo puede ocurrir en la vida.

    ¿Qué le diríais a todos aquellos jóvenes que les resultan muy difícil encontrar una oportunidad en su pueblo o ciudad ?

    Que salgan del país y que se arriesguen. Hoy en día, los jóvenes tienen un mínimo de formación. Además, pueden circular por los países europeos libremente, cosa que antes no sucedía. Si no encuentran una oportunidad en su pueblo, que no duden en salir a la aventura, visitar y vivir en otra tierra, que no está tan mal,  y siendo joven un idioma se aprende rápido. Cuando quieres algo, tienes que darte los medios para obtenerlo. Todo es duro en la vida, y nada se obtiene sin sacrificio. Si no buscas trabajo, el trabajo no vendrá a ti. Cuando vives lejos de tu tierra, al volver, cada instante y cada detalle del pueblo se convierte en algo especial.

  • Juan José Cuenca: «Llevo el nombre de San Roque allá donde voy»

    Juan José Cuenca: «Llevo el nombre de San Roque allá donde voy»

    Juan José Cuenca Mendoza, de 36 años, es el hijo del ilustre torero de San Roque, Tobalo Vargas. Pero además de por ello, es reconocido por una trayectoria académica y profesional impecable.

    Juan CuencaCon una  doble licenciatura (Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos; e Ingeniería Técnica de Obras Públicas), Juan José Cuenca es el primer protagonista de esta nueva sección, Sanroqueños por el mundo, en la que repasaremos la trayectoria de aquellos vecinos de nuestro municipio que, por uno u otro motivo, han buscado suerte lejos de las calles de San Roque.

    Actualmente, Juan José Cuenca es responsable de producción en Bouygues Travaux Public, una constructora francesa que opera a nivel internacional. Desde Londres, donde trabajará durante los dos próximos años, nos cuenta cómo le han ido las cosas desde que abandonó su pueblo natal.

    ¿A qué edad saliste de casa?

    Siempre he tenido una inquietud por viajar, conocer nuevos lugares y culturas. Con 18 años me marché un verano a EEUU a visitar la zona de los grandes lagos. Posteriormente, realicé mis estudios en Algeciras, La Rochelle (Francia) y Madrid. Tras finalizar la ingeniería, accedí por medio de unas prácticas, a mi empresa actual en Burdeos (Francia), donde comenzó mi carrera profesional.

    ¿En qué países has trabajado?

    2013 11 08A nivel profesional, me considero muy afortunado, ya que he tenido la oportunidad de participar en proyectos de gran envergadura a nivel internacional. He construido dos centrales nucleares, una en Francia y otra en Finlandia. También puentes en Francia, Suiza y Costa de Marfil, y túneles en Holanda y Sudáfrica, así como un puerto en Aqaba (Jordania) y actualmente construyo un hospital en la capital de Reino Unido. Son obras que suelen durar entre 10 y 24 meses, de manera que estoy continuamente viajando.

    ¿Echas de menos San Roque?

    Mi juventud la he pasado en San Roque, toda mi familia más directa vive aquí, de forma que tengo un vínculo carnal y sentimental hacia mi pueblo bastante arraigado. Cuando se está fuera de casa, durante mucho tiempo, es muy importante no perder tu propia identidad y saber de dónde se viene, de modo que llevo el nombre de mi pueblo, San Roque,  por todas partes a donde voy.

    Actualmente estás en Londres. ¿Qué te ha llevado allí? ¿En qué proyectos estás involucrado ahora?

    Desde septiembre de 2015 y durante los dos próximos años estaré en Londres, construyendo el nuevo Hospital Universitario (UCLH), con la particularidad que empleará la “Proton Beam Therapy”, una técnica pionera en Reino Unido para combatir el cáncer, sobre todo en niños de corta edad. Es un proyecto muy interesante y técnico, en el que estoy bastante involucrado e ilusionado por lo que va significar en un futuro próximo para la cura de esta enfermedad.

    VGE - Janvier 2014

    ¿Qué papel ha jugado tu familia en tu formación, tanto personal como profesional?

    Tanto mi padre como mi madre, desde muy pequeño han sabido inculcarme los valores básicos de la vida, como son el respeto hacia los demás, el esfuerzo y sacrificio necesario para llegar a donde se quiere. Son dos personas muy importantes en mi vida, gracias a su apoyo y cariño, estoy en lugar actual.

    ¿Sigues la actualidad del municipio? ¿Cómo ves la situación social, económica, política de San Roque?

    A día de hoy, con los medios tecnológicos que disponemos es muy sencillo estar informado de la actualidad de nuestra tierra. Intento leer los periódicos a diario y suelo llamar a casa muy a menudo. Me entristecen bastante los niveles de desempleo actuales, la cantidad de cabezas de familias obligados a salir del municipio en busca de trabajo y sobre todo nuestros jóvenes, sin ilusión y con pocas perspectivas de futuro. Si alguno me lee, les animaría a seguir preparándose, que piensen lo que verdaderamente quieren hacer en sus vidas y luchen por ello, aunque deban salir fuera de España, encontraran la satisfacción de sentirse realizados y siempre podrán volver a casa.

    ¿Sueles venir por el pueblo?

    Intento venir para las fiestas importantes, es cuando se pasa más tiempo con la familia y amigos. Afortunadamente, Londres está relativamente cerca, considerando que tenemos justo al lado Gibraltar.

    ¿Qué es lo mejor y lo peor de estar fuera de casa?

    Es necesario conocer lugares, vivencias y culturas diferentes, para poder tener un criterio objetivo y un orden de magnitud, que te permite valorar verdaderamente lo que se tiene. De manera, que cuando conoces a la soledad, más valor le das a la familia y amigos. Al mismo tiempo, salí de casa por vocación, me considero un apasionado de mi profesión, lo cual me motiva y me da fuerzas para continuar por este camino.