Categoría: Opinión

  • Diez años para agrandar la leyenda

    Diez años para agrandar la leyenda

    Han pasado diez años de aquel 25 de febrero de 2014, diez años desde que la noticia de su muerte conmocionó al mundo de la cultura y a toda la sociedad española: miles de personas, anónimas y personalidades destacadas, desde el rey a las principales figuras de la música de este país, acudieron a su capilla ardiente en el Auditorio Nacional de Madrid.

    Han pasado diez años, pero a todos los efectos Paco de Lucía nunca se fue, nos sigue acompañando. Es así porque su testimonio artístico y su legado continúan teniendo una profunda influencia en la música, una influencia que no se quedó en el flamenco, sino que rompió las fronteras de los géneros musicales. Desde luego en el flamenco el eco de su voz es inmenso, pero siempre tuvo el reconocimiento internacional de otras músicas, de otros artistas, con los que entabló diálogo, como el jazz, el blues o el rock. Se han dicho muchas cosas de él: “leyenda”, “genio”, “revolucionario”,  “maestro”. Pero me quedo con la frase de Keith Richards, que creo que mejor define lo que significa Paco de Lucía para la cultura: “solo hay dos o tres guitarristas que se puedan considerar leyenda. Y por encima de todos ellos está Paco de Lucía”.

    En estos diez años su leyenda se ha agrandado aún más. Y pronto abrirá en Algeciras, en su tierra, el Centro de Interpretación Paco de Lucía, un proyecto en el que la Junta de Andalucía ha puesto todo su empeño para garantizar la difusión de su legado, acompañando en esa gran responsabilidad a su familia. También a través de la Fundación Paco de Lucía, a la que Andalucía se ha unido ingresando en el Patronato, una representación que tengo el honor de ostentar como consejero de Turismo, Cultura y Deporte. A una figura de su dimensión se le debía un homenaje a su altura y el Gobierno andaluz ha estado muy cerca de la familia para hacer realidad “Paco de Lucía Legacy” en Nueva York, con más de 30 artistas españoles, trasladando lo mejor de nuestro flamenco a una de las capitales mundiales de la cultura.

    Desde el inicio de su carrera, no hubo dudas de que estábamos ante un artista inigualable. Si hay una obra artística sobre cuya trascendencia exista unanimidad entre músicos y aficionados de todo el mundo esa es la de Paco de Lucía: escribió el flamenco, lo sintió y nos hizo sentirlo de manera única, lo hizo grande elevándolo a la categoría de ARTE, con mayúsculas, en una época en la que el flamenco era arrinconado como un arte menor. Quedaba mucho para que fuera incluido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad –así sucedió el 16 de noviembre de 2010-, pero figuras como él fueron determinantes para conseguir este más que justo reconocimiento.

    Pero desde el Gobierno andaluz queremos más y nos hemos marcado nuevos  hitos, que parten de la aprobación de la Ley del Flamenco en abril del año pasado y que tiene entre sus mandatos velar por su preservación y difusión. Y eso incluye reforzar su presencia en la educación para profundizar en su conocimiento, a través de la innovación, de la investigación y explorando sus posibilidades de transformación social. En eso Paco de Lucía fue también un maestro porque su guitarra siempre sonó desde el máximo respeto a las raíces sin dejar de buscar nuevos caminos, nuevos públicos y nuevos sonidos que han marcado profundamente el presente y el futuro del flamenco.

          Arturo Bernal Bergua
    Consejero de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía

  • La dimensión de la genialidad

    La dimensión de la genialidad

    La genialidad ni tiene ni puede ser medida. La dimensión de un genio es infinita, y a veces, por desgracia, solo se es consciente de esa magnitud cuando su poseedor se va de nuestro lado, pero hay otras ocasiones en las que esta realidad es conocida por todos.

    Es verdad que hace diez años que se paró el corazón del más grande genio de la guitarra de todos los tiempos, y al hacerlo también se helaron los de quienes tuvimos la ocasión de conocerlo personalmente y tratar con él como le gustaba, de tu a tu, pero lo mismo pasó con los que le conocían a través de su música. Y no me refiero solo a sus paisanos, a los algecireños, sino a gentes de todo el mundo.

    Y ahí fue cuando Francisco Sánchez Gomes, Paco de Lucía, el niño de la portuguesa, pasó de ser un genio a convertirse en una leyenda. Y las leyendas nunca mueren, como tampoco lo hacen los recuerdos, las vivencias, los sentimientos. Todo ello permanece imperecedero por y para siempre, y es así como queremos seguir haciéndolo.

    El 25 de febrero de 2014 marcó un antes y un después en la historia de Algeciras. Diez años sin Paco son muchos años, especialmente para su familia, para la que desde la que fue su tierra natal y en la que reposa para siempre, tal y como fue deseo, solo podemos tener palabras de agradecimiento por tanto compromiso como siguen demostrando con la ciudad que vio nacer al genio el 21 de diciembre de 1947. Junto a ellos, y como escribió el maestro, solo queremos caminar para poner en valor cada día un poco más, si cabe, el legado, la memoria y el recuerdo de quien elevó la guitarra flamenca al Olimpo de la cultura.

    Ahora, nuestra obligación es dar todos los pasos que hagan falta para que el legado de Paco de Lucía no solo sea seña de identidad inequívoca de Algeciras, sino para que las generaciones venideras tengan plena constancia de quien fue un músico excepcional, una maravillosa personal, el más internacional de los algecireños, en definitiva, uno de esos seres que son irrepetibles, por mucho tiempo que pase. Por ello, de manera inminente, podremos disfrutar de su esencia en cada rincón del Centro de Interpretación que lleva su nombre, y que estamos seguros se convertirá en lugar de visita obligada para todos quienes le admiraron, y lo siguen haciendo.

    El escritor noruego Knut Hamsun dijo en una ocasión que el genio es un rayo cuyo trueno se prolonga durante siglos. Y no puedo estar más de acuerdo con esta sentencia, porque así era, es y será siempre Paco de Lucía. Por los siglos de los siglos.

                            José Ignacio Landaluce Calleja. Alcalde de Algeciras.

  • Una nueva oportunidad para el Campo de Gibraltar

    El Campo de Gibraltar, de nuevo en un lugar estratégico. En esta ocasión de los importantes cambios que vive el sector industrial, en plena transición energética en busca de una mayor sostenibilidad sin perder la rentabilidad. Cambios que generan nuevas oportunidades.

    Con esta situación, la cooperación entre lo público y privado se antoja clave para el futuro de la industria. Las instituciones como impulso y no como lastre. Es la principal conclusión del I Foro Industrial celebrado por 8Directo, que podrán leer en las próximas páginas.

    Una de las oportunidades que se presenta y que el Campo de Gibraltar no puede desechar es la del empleo, siendo como es una de las zonas más castigadas por el paro y siendo la creación de puestos de trabajo parte de la solución a muchos de sus problemas. La formación para cubrir esa demanda de la industria tiene que ser una prioridad.

    Colaboración entre todos para el empleo, para el desarrollo de la comarca y para mejorar la relación de la industria con el medioambiente. El cambio climático es una realidad a abordar desde todos los frentes

    Estos son solo algunos de los temas que recoge este tercer periódico especial de 8Directo que, a lo largo de sus 48 páginas, trata las preocupaciones del sector, sus fortalezas, las empresas, la investigación, las nuevas ideas, los retos y los proyectos. Este medio de comunicación sigue con su filosofía de ser no solo un referente, sino también útil a toda sociedad campogibraltareña, desde todos los ámbitos, para que nuestra comarca sea un lugar aún mejor.

    [articles:610810]

     

  • Una nueva oportunidad para el Campo de Gibraltar

    Una nueva oportunidad para el Campo de Gibraltar

    El Campo de Gibraltar, de nuevo en un lugar estratégico. En esta ocasión de los importantes cambios que vive el sector industrial, en plena transición energética en busca de una mayor sostenibilidad sin perder la rentabilidad. Cambios que generan nuevas oportunidades.

    Con esta situación, la cooperación entre lo público y privado se antoja clave para el futuro de la industria. Las instituciones como impulso y no como lastre. Es la principal conclusión del I Foro Industrial celebrado por 8Directo, que podrán leer en este enlace y en las páginas del Especial Industria

    Una de las oportunidades que se presenta y que el Campo de Gibraltar no puede desechar es la del empleo, siendo como es una de las zonas más castigadas por el paro y siendo la creación de puestos de trabajo parte de la solución a muchos de sus problemas. La formación para cubrir esa demanda de la industria tiene que ser una prioridad.

    Colaboración entre todos para el empleo, para el desarrollo de la comarca y para mejorar la relación de la industria con el medioambiente. El cambio climático es una realidad a abordar desde todos los frentes.

    Estos son solo algunos de los temas que recogemos en el periódico especial de 8Directo que, a lo largo de sus 48 páginas, trata las preocupaciones del sector, sus fortalezas, las empresas, la investigación, las nuevas ideas, los retos y los proyectos. Este medio de comunicación sigue con su filosofía de ser no solo un referente, sino también útil a toda sociedad campogibraltareña, desde todos los ámbitos, para que nuestra comarca sea un lugar aún mejor.

    [articles:610810]

     

  • Un pacto por la comarca

    Elecciones nacionales. Una vez más suenan promesas de cambio, de mejoras, de soluciones a los problemas de siempre. Las leemos y oímos a diario de boca de representantes de todos los partidos políticos, especialmente de las dos grandes formaciones que, durante décadas, han gobernado sin dar lo que ahora proponen, y han hecho oposición arrojando al contrario problemas que algún día fueron suyos. Es una práctica habitual y cansina, que despegan al ciudadano de la política. Pero nunca es tarde para cambiar las cosas y la democracia siempre da una nueva oportunidad. Proponemos un pacto

    Un gran pacto por el Campo de Gibraltar. Desde estas líneas pedimos a los representantes políticos de nuestra comarca que, gobierne quien gobierne España después de las elecciones del 23J, reivindiquen y luchen por las soluciones, al menos, a las grandes cuestiones que preocupan a los campogibraltareños. Que lo hagan con la misma fuerza si el partido en el Gobierno es el suyo o el contrario. Es anteponer los intereses de nuestros municipios a los intereses personales y partidistas. Unidad cerrada frente a lo que no se debe negociar ni demorar más. 

    Hay cuatro grandes cuestiones, a las que podemos sumar todas las que se quiera si es por el bien de los ciudadanos de los ocho municipios de la comarca, que deberían entrar en ese pacto. Las mejoras en infraestructuras ferroviarias y de carreteras, con el tan demandado desarrollo ferroviario para mercancías y pasajeros, y la actualización de la A-7 de los accidentes y las retenciones cuando no de los muertos.  El empleo, con inversiones, medidas y formación para dejar de ser, la nuestra, una de las comarcas con más paro de todo el país. La Zona de Especial Singularidad, como medio para compensar la falta de funcionarios públicos en distintos ámbitos como la seguridad, la justicia, y la sanidad. Y Gibraltar, no como problema de banderas ni de soberanía, sino como solución para crear una zona de prosperidad compartida ante la oportunidad que brinda un mal como es el Brexit.

    Lo dicho, a estos se pueden sumar tantos temas como se quiera, porque siempre será más fácil alcanzar cualquier propósito desde la unidad que desde la confrontación. Porque será más útil una voz uniforme y contundente para reclamar soluciones a los grandes problemas que otra legislatura en la que impere el "y tú más", o el "y tú menos", o el "y tú no lo hiciste antes", o cambiar un martillo pilón de la reivindicación por otro, y unas excusas por otras. 

    No sabemos qué va a ocurrir el 23J y qué signos tendrá el próximo Gobierno de la nación. Lo que sí es seguro es que sea PP o PSOE, y sean quienes sean los socios de gobierno, el Campo de Gibraltar el día después va a tener las mismas necesidades, los mismos problemas, algunos endémicos ya, y va necesitar soluciones sin dilación para unos ciudadanos 

     

  • Jornada de reflexión, también para los candidatos

    Jornada de reflexión, también para los candidatos

    Sábado víspera de elecciones municipales. Jornada de reflexión para los ciudadanos, que tras el bombardeo de propuestas y mensajes deben decidir el voto que servirá para elegir a los gobernantes más cercanos. Pero también es una jornada de reflexión, o debería serlo, para los candidatos a los distintos ayuntamientos, esos que serán alcaldes, concejales u oposición. Porque en sus manos van a tener, los próximos cuatro años, un material sensible: nuestros municipios. 

    Ellos se encargarán de decidir en qué se invierte buena parte de nuestros impuestos, de hacer del lugar en el que vivimos un sitio más atractivo, cómodo, limpio y seguro, de buscar soluciones a los problemas que nos tocan más de cerca, de trabajar en proyectos e ideas para mejorar la vida de los vecinos, de luchar para el municipio sea atendido por otras administraciones, sea la que sea y del signo que sea. A un municipio no solo se le gobierna, se le tiene que querer y mimar. 

    Los candidatos que forman parte de todas las listas deberían reflexionar sobre ello, cuestionarse a sí mismos y contestarse si realmente quieren y pueden hacerlo. De lo contrario, están en el lugar equivocado, sobran en la ecuación democrática. Porque un ayuntamiento no puede ser jamás un lugar en el que alimentar las ambiciones, de ningún tipo, ni los egos. Ser político, y más a nivel local, tiene que ser un acto de solidaridad, hay que estar dispuesto a trabajar mucho y de buena fe por todos los ciudadanos. 

    Los municipios del Campo de Gibraltar, y por lo tanto la comarca como conjunto, necesitan políticos que quieran a su ciudad de verdad, que se identifiquen con ella de verdad, que les duela, que sean capaces de anteponer el bien común a los intereses partidistas y personales. Nuestras ocho localidades, lo sabemos todos, tienen muchos retos y problemas que afrontar, precisamente por eso necesitan los mejores alcaldes y concejales y la mejor oposición, personas convencidas y con altura de miras política para que dentro de cuatro años, cuando acabe la legislatura que comenzará próximamente, vivamos en un lugar mejor. 

    Sábado. Jornada de reflexión. Reflexionar para que el voto sea el que realmente necesitamos y necesita nuestra ciudad. Reflexionar también esos que, además de votar, han decidido poner sus nombres en una papeleta. Cada votación es un momento clave, una bifurcación en el camino. ¿Hacia dónde elegimos ir? Esperemos acierto a los electores, que en su conjunto serán soberanos, y sobre todo acierto, o al menos trabajo, a los elegidos. Que hable el pueblo y que escuchen los gobernantes. Democracia se llama. 

  • La levantera

    La levantera

    Hace unos días me convertí oficialmente en ciudadana británica después de 9 años residiendo en Londres como confirmación que una ya no es de ningún lado. Solo los que han vivido durante mucho tiempo en otro país conocen esa sensación de sentirse fuera de lugar tanto en su casa como en la ajena. 

    Supongo que uno tiene que volver a crearse una identidad a partir de un rebujillo de costumbres propias y prestadas hasta que admite que ahora tiene que vivir con el corazón dividido.

    Quien ha leído alguna de mis historias dice reconocer en ellas la nostalgia de quien está lejos y el amor por la tierra. A veces creo que me buscan demasiado en los relatos ficticios, pero es cierto que esos retales son mucho más que una bandera o un himno.

    La tierra resuena cuando me da coraje que hagan aberraciones con la cocina española; cuando hablo de levantera, aunque no sepan a qué me refiero, cuando dejo que la ironía se cuele entre mis frases o suena el tres por cuatro cuando llega febrero al calendario. También es la tierra que duele cuando admito que no vuelvo porque hay otras esencias que no cambian por mucho que pase el tiempo. Y entre el té y la copita de vino van volando los años junto con las historias que invento de vez en cuando.

    Si quieres conocerlas, las iré compartiendo en este rinconcito donde siempre sopla el levante para que nunca se me olvide que hay que ser un poco majareta para construir la vida que uno de verdad quiere vivir.

    Para saber más sobre Alba García Marcos y sus publicaciones, búscala en www.lasletrasdealba.es y en sus redes sociales: Instagram, Twitter, Facebook, y Amazon.

  • El vacío que tanto duele

    El vacío que tanto duele

    Un artículo de Guillermo Ortega, periodista.

    Me entero de que ha fallecido Bernardo Martín y mi primera reacción, lógica, es quedarme de piedra. Pero muy pronto me asaltan los recuerdos, los impulsos que llegan a mi memoria y que se van multiplicando conforme pasan los minutos. Las decenas de llamadas telefónicas de antaño para que valorara tal o cual cosa, los saludos amistosos tras una victoria de nuestro Algeciras, las miradas de consuelo cuando perdía, los abrazos de alegría cuando tocó ascender, los de rabia y tristeza cuando salió cruz y bajamos.

    No podría decir que Bernardo y yo fuimos amigos en el más estricto sentido de la palabra, pero creo que sí se creó entre nosotros una complicidad que para mí fue muy gratificante. Es lo que nos permitió licencias como que yo no publicara del tirón alguna declaración suya en caliente sobre tal o cual árbitro (“te llamo en una hora, Bernardo, y ya hablamos con más calma”) o que él se indignara ante la mera posibilidad de que mi primo Juanjo, algecireño residente en Sevilla, pasara por taquilla para pagar un partido del Algeciras en Écija. “Ni hablar, tu primo está invitado”, zanjó.

    No puedo disociar a Bernardo de mi etapa en Europa Sur, ni a su recuerdo con el de compañeros entrañables que tuve en aquel periódico: Javier Navas, Carlos Pérez, Rubén Almagro, Antonio García, José Manuel Serrano, Manuel Quintero, Quino Lopez, David Cervera, David Lendínez, Francis Mena… Si me olvido de alguno, que por favor me perdone. Hace más de veinte años de todo eso, hace más de veinte años de demasiadas cosas, maldita sea.

    Todos forman parte de mi vida y ahora me siento como una mandarina a la que le acaban de arrancar un par de gajos. Me da que a ellos también, estoy seguro de que estarán tristes, como lo estoy yo, porque cuando las personas que han significado algo en tu vida se marchan para siempre, te dejan ese vacío del que tanto se ha hablado pero del que, por mucho que se hable y se asimile, siempre duele.

    Como les dolerá, seguro, a Diego Castañeda, a Juan Hidalgo, a Salvador Triano, a Domingo Garcia Campillo y a otros que compartieron labores de dirección en mi equipo de siempre. Y que es mi equipo lo digo con orgullo porque, aunque a veces criticara con dureza su juego, porque entendí que era mi deber profesional, siempre lo he llevado y lo llevaré en mi corazón. Creo que eso Bernardo lo entendió, o me siento mejor pensando que sí. Ya nada importa, de todos modos.

    No sé qué decir en estos casos, no me sale hablar del más allá, de que en el paraíso se encontrará con éste y el otro, que hoy el Algeciras está más cerca del cielo, que pitos y flautas. Me limitaré a manifestar que lo siento, que lo siento mucho, que estoy compungido y que hasta se me han humedecido los ojos porque yo a Bernardo lo apreciaba un montón, y saber que nunca más podré hablar con él, del Algeciras o de lo que sea, cierra una puerta delante de mis narices. Es un portazo atronador.

    No creo que él me escuche, pero que alguien sepa, por lo menos, que hoy brindaré por él. Con un gintonic, que era lo que le gustaba, o con una copa de coñac, que en Granada se ha metido el frío y apetece, pero en cualquier caso por un tipo hecho a sí mismo, sin formación pero con una inteligencia natural deslumbrante, trabajador, honesto, hospitalario, generoso y sincero. Mi mayor abrazo para los suyos, para su familia, que esos sí que le echarán de menos. Hasta siempre, Bernardo. Hasta siempre, presidente. Y gracias por todo.

  • Opinión | Gibraltar: La necesaria cooperación conjunta

    Opinión | Gibraltar: La necesaria cooperación conjunta

    Manuel Gutiérrez Luna.

    Mucho se está comentando estos días en torno a lo sucedido con la colisión de dos buques en aguas del Estrecho y del vertido, aunque ya parece controlado, del OS 35.

    Se han hecho declaraciones de políticos en torno a la pertenencia a España de las aguas donde ha ocurrido el accidente.

    Pero lejos de entrar en polémica sobre la actuación concreta de las Autoridades del Peñón en este concreto caso, lo cierto es que, Gibraltar se encuentra ubicado frente a las costas y la Bahía de Algeciras, por lo que, los problemas que acaecen a diario, incumben -lejos de entrar en temas como la soberanía-, solucionarlos de la mejor manera posible.

    España y Reino Unido, dentro de las negociaciones post brexit en relación aGibraltar, tienen la obligación de solucionar éste y otros muchos problemas que generan la vecindad con Gibraltar. Y es que, hay que recordar que junto a las normas que rigen en materia de aguas, existen otro tipo de situaciones que obligan a que haya un diálogo directo para solventar cuestiones de importancia. Me estoy refiriendo a asuntos medio-ambientales, represión del tráfico de drogas -delincuentes que huyen a Gibraltar al ser perseguidos por Fuerzas de Seguridad españolas-, el tratar de evadir fiscalmente capitales, inmigración ilegal y otros cualesquiera que exigen o bien la resolución conjunta o bien una cooperación para su resolución. Y ello, en la mayoría de las ocasiones lo ha de ser de forma rápida, sin mayores aspavientos, y por supuesto, y en estos casos, obviando cuantopueda resultar espinoso en aquellas cuestiones que puedan afectar a las reclamacionestradicionales de España.

    Y pienso es cuanto ha sucedido en el caso de la colisión de buques y consiguiente vertido. 

    Las manifestaciones fiables aparecidas en diversos medios, dan fe de cuanto ha ocurrido tras dicho accidente: Comunicación por parte de la Capitanía Marítima de Gibraltar a la de la APBA, y cooperación mutua para solucionar lo importante, que lo constituía la extracción del fuel y el menor daño posible al medio ambiente que afectaba a las aguas de la Bahía.

    Considero un ejemplo de solidaridad que debe fomentarse para afrontar esas otras situaciones que, como decía, se suelen dar con mayor frecuencia. No se puede -por mucho que quiera hacerse política-, olvidarse que Gibraltar es un vecino muy próximo, y que al igual que existe un teléfono rojo entre las Capitanías Marítimas del Peñón y Algeciras, ha de existir otro para la resolución de cuantas cuestiones hayan de resolverse y que afecten a ambas partes.

  • Un castigo inmerecido 

    Un castigo inmerecido 

    José Ignacio Landaluce Calleja, alcalde de Algeciras

    Parece que al Gobierno de España no les vale solo con tenernos marginados en el tema del tren, no solo no dándonos lo que es justo, sino incluso complicándonos lo poco que ya teníamos; ni les vale con no fomentar la creación de empleo, ni con no aplicar el Plan Especial para el Campo de Gibraltar, ni con maltratar de manera continuada a la joya de la corona, nuestro puerto, ni con negarnos el pan y la sal como zona de especial singularidad, y así, por desgracia, podríamos continuar.

    No contentos con todo ello, se descuelgan ahora con el disparate de abrir en Algeciras un centro de estancia temporal de inmigrantes (CETI), intentando disfrazar esa insensatez con el ropaje de la mentira. Y por ahí sí que no vamos a pasar.

    Un CETI es un establecimiento oficial del que los inmigrantes irregulares que lleguen a las costas de Andalucía Occidental podrán entrar y salir libremente mientras se soluciona cada situación personal, sin límite de tiempo. Ojo, que lo de las costas nos lo dicen desde el propio Ministerio en la carta que consuma este despropósito, aunque luego señalen que se daría cobertura también a los ucranianos que huyen de la invasión rusa. Mentira.

    Como mentira, y de las grandes, es que la apertura de este centro generaría empleo para la gente de Algeciras. Más quisiéramos que fuese así, pero la Ley no permite que se contrate a trabajadores en base a su lugar de nacimiento o de residencia.

    Nosotros invertimos en seguridad y políticas sociales, y otros quieren obligarnos a fomentar todo lo contrario. Es absolutamente demencial.

    Hablamos de una superficie de 17.000 metros cuadrados, o lo que es lo mismo, casi dos campos de fútbol, superando y en mucho a los dos únicos CETIs que funcionan en España, y que están en Ceuta y Melilla. Esa parcela, el antiguo Cuartel de Transmisiones, está ubicada en la calle Reyes Católicos, en la unión de los barrios de Pescadores con El Saladillo, en plena zona sur de la ciudad, en un sector en el que llevamos más de cuatro años trabajando de la mano de la Estrategia ERACIS de la Junta de Andalucía, y de un plan municipal de intervención para áreas desfavorecidas, invirtiendo en este tiempo casi cuatro millones de euros.

    Pues bien: el informe de los técnicos de la Delegación de Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento en relación a la apertura de este centro concluye textualmente que “establecer un centro de estas características sería retroceder más de diez años, ya que a esa zona se le sumaría una población inmigrante flotante en una situación grave de exclusión social. Sería tirar por tierra todo el trabajo, esfuerzo, dinero de todas las Administraciones, entidades y la ciudadanía en general y en particular el trabajo realizado por la ciudad de Algeciras para conseguir que el Plan Local sea un plan integral y contundente e impedir que la zona sur vuelva a depreciarse, máxime cuando en esta ciudad existen numerosas entidades que trabajan con la población inmigrante, habiendo alcanzado con un gran esfuerzo un nivel de convivencia óptimo que puede verse afectado por el aumento masivo de esta población”. Poco más se puede decir.

    Pero otro informe técnico, en este caso de Urbanismo, señala que “la implantación de un centro con las características expuestas en el escrito remitido por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones impediría resolver las deficiencias existentes en la zona, sin considerar el manifiesto incumplimiento de las determinaciones del plan general de ordenación urbana vigente”. Más de lo mismo.

    Y encima, nos dicen que si no nos gusta esta parcela, le demos otra donde creamos conveniente. Y mi respuesta es clara: ni nos gusta este emplazamiento, ni le vamos a facilitar otro. El Ayuntamiento ha cedido gratuitamente parte de sus mejores terrenos para construir colegios, el conservatorio, el nuevo centro de apoyo a la creación de empleo, más centros de salud, la Ciudad de la Justicia o para ampliar la Comandancia de la Guardia Civil, pero jamás mientras continúe trabajando este equipo de Gobierno, el patrimonio de los algecireños servirá para crear problemas, y de los serios, al conjunto de la ciudadanía.

    Algeciras es una ciudad con un corazón tan grande como grandes son los algecireños, y así se demuestra a diario, pero no vamos a consentir que en lugar de soluciones desde Madrid nos sigan llegando problemas, y graves. En nuestro término municipal tenemos la prisión de Botafuegos, el Centro de Inserción Social, el Centro de Menores Infractores “La Marchenilla”, y se está construyendo el que será Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) más moderno y social de toda Europa. Sinceramente creo que el cupo ya está más que cubierto, y que hay muchos otros territorios, sin señalar a ninguno, que pueden albergar el CETI en cuestión, puesto que no cuentan con los otros establecimientos que sí están en nuestro municipio.

    Y claro que vamos a seguir prestando ayuda a todos los que le necesiten, vengan de donde vengan, aunque alguien cargado de odio y de sinrazón pueda decir que estamos actuando desde prismas racistas o xenófobos, y eso sí que es una falacia. Más de 6.000 familias reciben apoyo económico y material de este Ayuntamiento a través de los servicios sociales y de las ONG´s, y a nadie se le pregunta cuál es su nacionalidad.

    Le pido al Gobierno de España que no tensione más a los algecireños. EL CETI es una terrible noticia para la ciudad, que no se merece ni éste ni ninguno de los otros castigos a los que nos está sometiendo. Y que nadie se confunda: este no es un tema político, sino un problema social.