Categoría: Opinión

  • Peste porcina africana: qué sabemos y por qué preocupa tanto al sector ganadero

    Peste porcina africana: qué sabemos y por qué preocupa tanto al sector ganadero

    La peste porcina africana (PPA) es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta exclusivamente a cerdos domésticos y jabalíes. Está causada por un virus ADN de gran tamaño de la familia Asfarviridae, caracterizado por producir una letalidad que puede superar el 90 % en cerdos domésticos infectados.

    Cataluña ha confirmado recientemente varios casos en jabalíes hallados en zonas boscosas próximas a áreas periurbanas. Esta situación es especialmente preocupante porque el jabalí actúa como reservorio natural del virus, facilitando su persistencia en el medio ambiente y su posible salto a granjas situadas a pocos kilómetros.

    La transmisión del virus entre cerdos y jabalíes se produce principalmente por contacto directo entre animales infectados, por consumo de restos contaminados como carne contaminada o basura y por la picadura de determinadas garrapatas. Es importante subrayar que esta enfermedad no afecta directamente a las personas ni por contacto ni por consumo de carne y el riesgo es exclusivamente animal y económico, no sanitario.

    España es uno de los mayores productores de cerdo de Europa y uno de los mayores exportadores del mundo. Un brote de PPA puede suponer cierres de granjas y explotaciones, el sacrificio de animales, la reducción de las exportaciones a otros países de carne de cerdo o jamón y una amenaza directa para la economía de los pequeños ganaderos. El principal reto de esta enfermedad es controlar a la fauna silvestre, en este caso el jabalí, quien es el principal reservorio del virus, lo que obliga a las autoridades a  desplegar dispositivos de vigilancia y limitar los accesos a zonas naturales.

    ¿Qué se esta haciendo y qué puede hacer la ciudadanía?

    En general, las autoridades catalanas han puesto en marcha varias medidas como la restricción de acceso a zonas forestales (ya que, los visitantes pueden ahuyentar a los jabalíes y hacer que estos se acerquen más a explotaciones ganaderas), retirar cadáveres de jabalíes y vigilar muy de cerca las explotaciones ganaderas.

    Sin embargo, aunque esta enfermedad es aparentemente ajena a la población la ciudadanía puede desempeñar un papel crucial de cara a controlar la expansión. Algunas recomendaciones son: 

    • No manipular ni acercarse a jabalíes muertos o enfermos.

    • No dejar restos de comida en áreas naturales.

    • Informar al SEPRONA si se observa un animal fallecido (cerdo o jabalí)

    • Respetar las zonas restringidas y las rutas cerradas temporalmente, especialmente en zonas de Cataluña ya que, es muy poco probable que el virus consiga extenderse hasta el Campo de Gibraltar.

    La peste porcina africana no es solo un problema de granjas, es un fenómeno que involucra a la fauna, al medio ambiente y a uno de los sectores económicos más importantes de España. 

    Referencias:

    • [1] Dixon, L. K., Stahl, K., Jori, F., Vial, L., & Pfeiffer, D. U. (2020). African swine fever epidemiology and control. Annual Review of Animal Biosciences, 8, 221–246.

    • [2] European Food Safety Authority (EFSA). (2023). African swine fever: Latest scientific updates. EFSA Journal, 21(2), e07845.

    • [3] Sánchez-Vizcaíno, J. M., Mur, L., & Martínez-López, B. (2019). African swine fever: An epidemiological update. Transboundary and Emerging Diseases, 66(2), 552–566.

    • [4] World Organisation for Animal Health (WOAH). (2024). African Swine Fever (ASF) – Fact Sheet.

    • [5] Arias, M., de la Torre, A., & Gallardo, C. (2021). African swine fever: Lessons learned and remaining challenges. Virus Research, 287, 198099.

  • Una amenaza que vuelve: qué es el virus del nilo y por qué los mosquitos estériles podrían ser la clave para controlarlo

    Una amenaza que vuelve: qué es el virus del nilo y por qué los mosquitos estériles podrían ser la clave para controlarlo

    Durante las últimas semanas, en La Línea de la Concepción se han activado alertas por la detección del Virus del Nilo Occidental (VNO) en aves o mosquitos, una situación que ya vivimos en otras zonas de la comarca el pasado verano. En este artículo analizamos qué es este virus, cómo se transmite y qué estrategias existen para controlar su expansión, incluidas las nuevas técnicas con mosquitos estériles que están comenzando a aplicarse en España.

    ¿Cuál es el origen del VNO y cómo se transmite?  

    El Virus del Nilo Occidental es un flavivirus originario de África y Asia, aunque actualmente está distribuido por todos los continentes, incluida Europa. Se transmite principalmente a través de mosquitos del género Culex, al que pertenece el mosquito común presente de forma habitual en casi toda España. El mecanismo de transmisión sigue un patrón bien establecido:

    Las aves migratorias actúan como reservorio natural. Algunas llegan infectadas tras sus rutas migratorias. Los mosquitos pican a estas aves infectadas, adquiriendo el virus. Los mosquitos infectados pueden picar a otros animales, como humanos, caballos o cerdos.

    Los mamíferos, incluido el ser humano, se consideran huéspedes terminales, lo que significa que aunque pueden enfermar, no suelen tener una carga viral suficiente como para infectar a otros mosquitos. Por tanto, el ciclo natural se mantiene entre aves y mosquitos. El cambio climático también está alterando este equilibrio ya que, el aumento de temperaturas favorece la permanencia de aves en zonas templadas y prolonga la temporada de actividad de los mosquitos, lo que incrementa las oportunidades de transmisión.

    ¿Cuales son sus síntomas y riesgos?

    En la mayoría de los casos, la infección por VNO es asintomática o provoca síntomas similares a los de una gripe: fiebre, dolores musculares, cansancio, dolor de cabeza o vómitos. Sin embargo, en personas de edad avanzada o inmunodeprimidas puede evolucionar hacia formas más graves, como meningitis o encefalitis. Aunque estos casos son minoritarios, representan la mayor preocupación sanitaria.  

    ¿Existe alguna estrategia para erradicar el virus?

    No existe una estrategia definitiva para erradicar el VNO, ya que se mantiene en la fauna silvestre (aves), lo que dificulta su control. Las autoridades municipales y autonómicas realizan vigilancia entomológica y ornitológica para detectar la presencia de mosquitos y aves infectadas. Cuando se identifica un foco, se activan las alertas y se aplican medidas de control.

    Una herramienta habitual son los tratamientos larvicidas con Bacillus thuringiensis israelensis (Bti), una bacteria que elimina larvas de mosquito. Aunque es relativamente selectiva, su impacto es limitado en entornos amplios y no basta por sí sola para frenar la circulación del virus.

    Mosquitos macho estériles: una estrategia prometedora y respetuosa con el medio ambiente

    Una alternativa cada vez más considerada es la liberación de mosquitos macho estériles (Sterile Insect Technique, SIT), un método ya probado en regiones como la Comunidad Valenciana para controlar el mosquito tigre.

    Los machos se esterilizan mediante radiación ionizante y se liberan en grandes cantidades en la zona afectada. Como los machos no pican, no representan riesgo sanitario. Al aparearse con hembras salvajes, los huevos resultantes no se desarrollan, reduciendo progresivamente la población local de mosquitos.

    Este método puede lograr reducciones superiores al 80% en áreas controladas, y presenta ventajas importantes ya que, no introduce insecticidas en el medio, no afecta a otros insectos beneficiosos y es un método focalizado, sostenible y ecológico.

    Aplicado de forma continuada, podría convertirse en una herramienta clave para reducir la probabilidad de transmisión del VNO en municipios de alto riesgo.

    Un futuro con más enfermedades transmitidas por mosquitos

    Aunque el uso de mosquitos estériles puede controlar brotes puntuales, la verdadera solución a largo plazo requerirá más investigación, incluida la creación de una vacuna para los grupos de riesgo.
    El calentamiento global está ampliando las áreas donde los mosquitos pueden sobrevivir y reproducirse, lo que hace probable que enfermedades como el VNO, el dengue o el chikunguña se vuelvan más frecuentes en zonas templadas como el sur de Europa.

    En regiones en vías de desarrollo, donde estas enfermedades son endémicas, la falta de recursos y el escaso interés comercial han impedido avances rápidos en vacunas o tratamientos. Sin embargo, con su expansión hacia Europa, crecerá la presión para desarrollar nuevas herramientas de prevención y control.

    Comprender cómo se transmite el VNO y adoptar estrategias modernas, como la liberación de mosquitos estériles, es esencial para prepararnos ante un escenario epidemiológico que cambiará profundamente en las próximas décadas.

    Referencias:
    [1] Chancey, C., Grinev, A., Volkova, E., & Rios, M. (2015). The global ecology and epidemiology of West Nile virus. BioMed Research International, 2015, 376230.
    [2] Petersen, L. R., Brault, A. C., & Nasci, R. S. (2013). West Nile virus: Review of the literature. JAMA, 310(3), 308–315
    [3] Bellini, R., Medici, A., Puggioli, A., et al. (2023). Sterile insect technique against mosquitoes: Science, application and future perspectives. Insects, 14(1), 56.
    [4] European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC). (2024). West Nile virus infection: Epidemiological update. ECDC.

  • Brotes de gripe aviar: riesgos reales para la salud, efecto en el bolsillo y qué podemos esperar

    Brotes de gripe aviar: riesgos reales para la salud, efecto en el bolsillo y qué podemos esperar

    Desde comienzos de noviembre, España (al igual que buena parte de Europa y otras regiones del mundo) enfrenta nuevos brotes de gripe aviar que han obligado a aplicar confinamientos y sacrificios preventivos en explotaciones avícolas. Estas medidas, necesarias para frenar la expansión del virus, están repercutiendo directamente en el bolsillo de los consumidores, especialmente por el notable aumento en el precio de los huevos, uno de los alimentos más básicos de nuestra cesta de la compra. En este artículo analizamos la situación actual y aclaramos algunos conceptos clave para comprender mejor este fenómeno.

    La gripe aviar (H5N1) es una enfermedad vírica que afecta a numerosas especies de aves, aunque resulta especialmente letal en aves de corral. El foco principal de infección suele encontrarse en aves migratorias, que actúan como reservorio natural del virus y lo introducen en zonas de producción intensiva.

    ¿Es lo mismo la gripe A que la gripe aviar?

    Están relacionadas, pero no son lo mismo. La “gripe A” engloba a los virus de influenza A, un grupo amplio que incluye cepas que afectan a humanos (como H1N1), a otros mamíferos (como ocurrió con la gripe porcina) y también a aves. Dentro de ese grupo se encuentra el H5N1, responsable de la gripe aviar.

    En condiciones normales, este virus infecta principalmente a aves migratorias y aves de corral. Los contagios en humanos son muy poco frecuentes y suelen limitarse a trabajadores que están en contacto estrecho con animales infectados. Además, es excepcional que una persona contagiada pueda transmitir el virus a otra.

    Esto se debe a que la gripe aviar está muy bien adaptada a las aves y tiene grandes dificultades para infectar células humanas. Para que el virus pueda dar ese salto, deben producirse mutaciones muy específicas. Los virus de ARN, como la influenza, acumulan mutaciones con facilidad al no tener mecanismos de corrección. Sin embargo, incluso si surge una mutación que permite al virus entrar en células humanas, lo habitual es que no pueda replicarse de manera eficiente, lo que limita enormemente la propagación entre personas. Otra vía posible de adaptación es la recombinación entre una cepa humana y una aviar, aunque este fenómeno es poco frecuente.

    En definitiva, la gripe aviar es principalmente un problema del sector agroalimentario por su alta mortalidad en aves, mientras que su impacto en la salud humana sigue siendo bajo. El riesgo de una epidemia humana existe, pero es muy reducido.

    En los últimos días, el confinamiento y sacrificio de aves para contener los brotes están afectando directamente a la oferta, lo que ha impulsado el precio de los huevos más de un 30%. Aunque estas medidas buscan contener la propagación desde aves silvestres hacia las de corral, la incertidumbre y la especulación en la cadena de distribución están amplificando el impacto económico.

    Una epidemia que avanza por oleadas

    Los expertos señalan que la gripe aviar evoluciona en “oleadas estacionales” vinculadas a la migración de aves. Este patrón explica que, cada cierto tiempo, surjan brotes simultáneos en distintos países europeos. Aunque los sistemas de vigilancia han mejorado considerablemente desde 2020, el virus continúa expandiéndose debido a su elevada capacidad de persistir en el medio ambiente y a la densidad de las explotaciones avícolas.

    En España, la situación actual no apunta a un desabastecimiento generalizado, pero sí a una tendencia ascendente en los precios mientras los brotes sigan activos y se mantengan los sacrificios preventivos. A este escenario se suma la preocupación de organizaciones de consumidores por posibles prácticas especulativas, un riesgo habitual cuando se generan tensiones entre oferta y demanda.

    En conclusión, la gripe aviar sigue siendo una amenaza relevante para el sector avícola, pero no para la salud humana en términos de contagio masivo. España afronta ahora el reto de gestionar eficazmente los brotes en las granjas para proteger la producción, mitigar el impacto económico y evitar alarmas innecesarias. Si los brotes remiten en las próximas semanas (como suele ocurrir cuando cesan los movimientos migratorios) es probable que los precios de los huevos se estabilicen progresivamente. Hasta entonces, conviene mantener la calma y confiar en los sistemas de control que han demostrado ser eficaces en la Unión Europea.

    Referencias
    1. CDC. (2023). Highly Pathogenic Avian Influenza (H5N1): Current situation and risk assessment. Centers for Disease Control and Prevention.
    2. World Organisation for Animal Health. (2024). Avian influenza: Overview and global situation report. WOAH.
    3. European Food Safety Authority (EFSA). (2023). Avian influenza overview: November 2022 – February 2023. EFSA Journal, 21(3), e07899.
    4. Peiris, J. S. M., de Jong, M. D., & Guan, Y. (2007). Avian influenza virus (H5N1): a threat to human health. Clinical Microbiology Reviews, 20(2), 243–267.
  • Melatonina: entre la alarma mediática y la evidencia científica

    Melatonina: entre la alarma mediática y la evidencia científica

    En los últimos días, varios medios de comunicación han alertado sobre una supuesta relación entre el consumo de melatonina y un mayor riesgo de problemas cardíacos. Sin embargo, estas afirmaciones han generado más confusión que certezas, ya que el estudio en el que se basan dichos titulares no ha sido publicado en ninguna revista científica ni revisado por pares, lo que impide considerarlo una fuente válida de evidencia.

    La importancia de la revisión científica

    Para que un estudio tenga validez dentro de la comunidad científica, debe ser publicado en una revista reconocida y pasar por un proceso de revisión por pares, donde otros investigadores evalúan la calidad metodológica, el análisis estadístico y la interpretación de los resultados. En este caso, el artículo mencionado en los medios no cumple con esos criterios, por lo que sus conclusiones deben tomarse con extrema precaución.

    Correlación no es causalidad

    Uno de los errores más comunes en la interpretación de datos científicos es confundir correlación con causalidad. En el estudio difundido, se observó que los pacientes que tomaban melatonina presentaban una mayor incidencia de eventos cardíacos. Sin embargo, eso no significa que la melatonina sea la causa de esos problemas.

    Como ejemplo, se ha descrito que las personas fumadoras tienden a tener menos lesiones de rodilla. Esto no implica que el tabaco proteja las articulaciones, sino que el sedentarismo (más frecuente entre fumadores) reduce el desgaste físico. Del mismo modo, quienes recurren a la melatonina suelen hacerlo por padecer insomnio u otros trastornos del sueño, condiciones que por sí mismas se asocian con un mayor riesgo cardiovascular.

    Qué se sabe realmente sobre la seguridad de la melatonina

    La melatonina es una hormona natural producida por la glándula pineal que regula los ritmos circadianos, es decir, nuestros ciclos de sueño y vigilia. Numerosos estudios, como el publicado por Andersen et al. (2016) en Clinical Drug Investigation, concluyen que la melatonina es segura en humanos incluso a dosis relativamente altas y durante periodos prolongados, siempre que se use adecuadamente y bajo supervisión médica.

    Sin embargo, un consumo excesivo o prolongado sin control podría alterar la producción natural de la hormona, haciendo que el organismo se “acomode” y reduzca su propia síntesis. Además, la evidencia sugiere que no debe considerarse un somnífero de uso crónico, sino una ayuda temporal para restablecer el ritmo biológico, especialmente en casos de jet lag o cambios de turno laboral.

    Alternativas naturales y recomendaciones

    Para las personas que buscan mejorar su calidad del sueño de forma más sostenida, existen alternativas como el triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina y la melatonina, presente en alimentos como los plátanos, los frutos secos o la avena. Su suplementación, cuando está indicada, puede ayudar a regular el estado anímico y el descanso sin los posibles efectos secundarios asociados a la administración directa de melatonina.

    En resumen

    No hay pruebas sólidas que vinculen el consumo moderado de melatonina con problemas cardíacos. La alarma generada por algunos titulares responde más a una interpretación precipitada que a una evidencia científica real. Como en toda intervención sobre la salud, la clave está en la información contrastada y el uso responsable: consultar con un profesional antes de iniciar cualquier suplementación y desconfiar de los titulares que no vengan respaldados por publicaciones revisadas y verificables.

    Referencias:

    1. Brzezinski, A. (1997). Melatonin in humans. New England Journal of Medicine, 336(3), 186–195.

    2. Andersen, L. P. H., Gögenur, I., Rosenberg, J., & Reiter, R. J. (2016). The safety of melatonin in humans. Clinical Drug Investigation, 36(3), 169–175.

    3. Ferracioli-Oda, E., Qawasmi, A., & Bloch, M. H. (2013). Meta-analysis: Melatonin for the treatment of primary sleep disorders. PLoS ONE, 8(5), e63773.

  • Kintsugi o DANA

    Kintsugi o DANA

    Cuenta en “El tigre y la guitarra” David López Canales, como Yoichiro Yamada amaneció muerto en un banco de la Plaza de Oriente en Madrid en agosto de 2006. Este joven japonés había venido a España respondiendo a un impulso inevitable, un flechazo devastador que anuló todos sus planes previos, tras ver unos videos de nuestro paisano Paco de Lucía tocando la guitarra. El sueño de ser guitarrista acabó por quijotizar al fallido samurai, que acabó en la indigencia más solitaria sus días. Hoy, que también nos falta el maestro, podemos recordar esta trágica fascinación entre dos aguas, entre dos mundos, en las cuerdas doradas que pulsaban los dedos del genio como los hilos de oro del arte japonés de la reparación. 

    El Kintsugi se asenta en una idea sencilla. Los objetos, como las personas, recorren sus vidas acumulando fracturas, cicatrices. El valor de cada pieza, de cada ser humano, aumenta en función de las veces en que se ha sobrevivido al impacto devastador de los sucesos que les ha tocado experimentar. Según el método tradicional nipón, el proceso restaurativo culmina cuando se comparte, cuando se muestra al otro tras reconstruir los jirones del desgarro, de manera que se renace desde lo roto, desde el dolor al que te sobrepones. 

    Hace un año Valencia fue sajada hasta los tuétanos. No es posible ni acercarnos a la intemperie de quien vio, inadvertidamente, a su familia salir esa mañana a cumplir con sus rutinas por última vez. Todas las personas que fueron abandonadas a la furia del barro y la asfixia de la devastación de lo imposible, implosionaron las vidas de sus familias, de sus conocidos, de todos nosotros, incluidos sus dirigentes, nadie escapa de esta herida. Para quienes hemos perdido ya a nuestros padres, a algún amigo, a gente con la que solíamos coincidir en desvelos, en un contexto de posibilidad de la muerte, -al fin y al cabo para morirse solo hace falta estar vivo-, confrontar estos duelos requieren siempre de la necesidad de tomar una distancia, de desprendernos del hábito de la compañía, de los abrazos, hasta de los desencuentros, e ir, poco a poco colocando recuerdos, avanzando sin remedio, procurando hacer visibles los destellos de vida que nos vamos regalando, cada quien a su modo y en su intimidad. 

    Cuesta mucho imaginar qué habría sido de nosotros si en esos primeros meses, en ese primer año, casi a diario, nos hubiéramos tenido que enfrentar al rostro, a las declaraciones, a las mentiras y a los silencios de quien hubiera podido evitar y no atendió a sus responsabilidades, por acción o por omisión, precipitando esa pérdida de quien amábamos y que nos arrasó para siempre. Aún peor, ser testigos dolientes de la deshumanización absoluta de quien sabedor de la evidencia de estos comportamientos miserables apoya, sostiene, dilata el tiempo de la negación, como si fuera posible que cayendo las hojas del calendario se pudiera olvidar todo lo que sucedió aquel 29 de octubre de 2024. La verdadera Depresión Aislada en Niveles Altos está todavía ejerciendo sus funciones en diversos cargos públicos, la DANA sigue activa y tienen nombres propios que todos conocemos, no se puede, no se puede ser decente y esconderlos, no es cristiano, no es humano.

    Igual que aquel guitarrista flamenco de la tierra del sol naciente que nunca amaneció, los seres humanos que perdieron a alguien querido en Valencia siguen abrazando la locura de sobrevivir al grito inagotable de su desgarro. Como sociedad civilizada les debemos a todos ellos, vivos y muertos, una reparación desde el acompañamiento, desde el no cuestionar las certezas de los errores personales sobradamente acreditados, desde el no justificar la vergüenza de no estar allí donde uno eligió y se comprometió a estar para salvaguardar los intereses de una comunidad. Tejer hilos dorados que muestren los recorridos de todas aquellas vidas robadas por el abandono de sus responsables es una obligación que debemos asumir todos sin fisuras. 

    La única enseñanza del Kintsugi reside en el recordatorio – del Latín “re-dordis”, volver a pasar por el corazón -, de que solo al abrazar nuestros errores como parte esencial de nuestra historia encontraremos la fortaleza para seguir adelante. 

  • Editorial/ Empatía industrial

    Editorial/ Empatía industrial

    La celebración del III Foro 8Directo Industria dejó interesantes análisis y propuestas (podrán leerlas en las siguientes páginas) sobre el sector industrial y la economía circular. Durante el debate constructivo sonó en varias ocasiones un concepto que, aparentemente, poco tiene de valor técnico: 'empatía'.

    Representantes de empresas usaron esta palabra en un momento en el que solicitaban colaboración de las instituciones públicas, y estas también hablaron de empatía ante las dificultades que plantean resolver ciertas exigencias de la industria. Ponerse en el lugar del otro es un buen punto de partida para alcanzar acuerdos y avanzar en objetivos que requieren la participación de distintos agentes.

    Los medios de comunicación también formamos parte de ese conjunto. Precisamente, los Foros 8Directo nacieron con la vocación de ser un espacio de encuentro y entendimiento entre los actores que, desde sus posiciones, contribuyen a mejorar el Campo de Gibraltar. Bajo ese mismo espíritu se publican los Periódicos Especiales, que con este número alcanzan ya una década de ediciones.

    Este Especial Industria, el tercero, vuelve a poner la mirada en los proyectos, las fortalezas, los retos y en el aspecto humano de un sector que mete una marcha más en su transformación y modernización.

    La colaboración, los puntos de encuentro o la empatía son, o pueden ser, por lo tanto, un valor tan importante para la economía o para la industria como cualquier otro. No sustituye a la innovación, ni a la inversión, ni al conocimiento técnico, pero las hace posibles, las conecta y les da dirección.

    Porque solo desde la escucha mutua, desde el reconocimiento y el entendimiento del otro, puede construirse una industria (vale para una sociedad) que no sólo produzca, crezca y gane, sino que también mejore la vida de la comunidad. Si 8Directo puede  aportar algo en ese objetivo, quiere hacerlo, a través de la generación de espacios de diálogo útil, del análisis sosegado, de la promoción y proyección de nuestras muchas fortalezas y la reivindicación de nuestras necesidades.

    Alcanzar los diez Periódicos Especiales es una muestra de ese compromiso que queremos seguir manteniendo: el de ser un espacio de escucha, análisis y encuentro al servicio del progreso común.

  • El café: La bebida que te mantiene despierto y que aumenta tu esperanza de vida

    El café: La bebida que te mantiene despierto y que aumenta tu esperanza de vida

    El café acompaña a la humanidad desde hace siglos, ya sea en reuniones sociales, en jornadas de trabajo o como una rutina para empezar el día. Su popularidad no se debe únicamente a su aroma y sabor, sino también a sus beneficios potenciales para la salud, ampliamente estudiados en la última década.

    El rasgo más característico del café es su capacidad para mantenernos despiertos. Este efecto se debe a la cafeína, una molécula que actúa como antagonista de los receptores de adenosina en el sistema nervioso central. La adenosina es una sustancia que, de manera natural, induce la sensación de cansancio y favorece el sueño. Al bloquear su acción, la cafeína retrasa la aparición de la fatiga y promueve el estado de alerta.

    Diversas investigaciones han señalado que el consumo moderado de café se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, una mejor salud metabólica e incluso una reducción en la incidencia de determinados tipos de cáncer. Buena parte de estos efectos se explican por su alto contenido en compuestos antioxidantes, capaces de neutralizar los radicales libres y reducir el estrés oxidativo, uno de los procesos biológicos que acelera el envejecimiento celular. Estos beneficios también se encuentran en el café descafeinado que es ampliamente utilizado por personas con hipertensión.

    No obstante, no todo son ventajas. El consumo de café torrefacto o de mezcla puede conllevar riesgos adicionales debido a la presencia de azúcares caramelizados y sustancias derivadas del proceso de tostado intenso, que reducen la calidad de la bebida y pueden tener efectos nocivos para nuestra salud. Lo ideal es adquirir en el supermercado café natural y comprobar en su etiquetado que no posea ninguna proporción de café torrefacto. Por otro lado, el café no está exento de contraindicaciones: puede provocar ansiedad, alteraciones del sueño y, en personas sensibles, problemas digestivos. Tampoco debe olvidarse su potencial adictivo, ya que la cafeína genera dependencia en consumidores habituales.

    En definitiva, el café puede ser un aliado para la salud cuando se consume de manera moderada y con preferencia por variedades naturales y de calidad. La clave, como siempre, está en el equilibrio: disfrutar de sus beneficios sin caer en los excesos.

    Referencias: 
    [1] Ding, M., Satija, A., Bhupathiraju, S. N., Hu, Y., Sun, Q., Han, J., … Hu, F. B. (2015). Association of Coffee Consumption With Total and Cause-Specific Mortality in 3 Large Prospective Cohorts. Circulation, 132(24), 2305–2315. https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.115.017341
    [2] Loftfield, E., Freedman, N. D., Dodd, K. W., Vogtmann, E., Xiao, Q., Sinha, R., & Graubard, B. I. (2015). Coffee drinking and mortality in 10 European countries: a multinational cohort study. Annals of Internal Medicine, 167(4), 236–247. https://doi.org/10.7326/M16-2945
    [3] Grosso, G., Godos, J., Galvano, F., Giovannucci, E. L. (2017). Coffee, caffeine, and health outcomes: An umbrella review. Annual Review of Nutrition, 37(1), 131–156. https://doi.org/10.1146/annurev-nutr-071816-064941
    [4] O’Keefe, J. H., Bhatti, S. K., Patil, H. R., DiNicolantonio, J. J., Lucan, S. C., & Lavie, C. J. (2013). Effects of habitual coffee consumption on cardiometabolic disease, cardiovascular health, and all-cause mortality. Journal of the American College of Cardiology, 62(12), 1043–1051. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2013.06.035
    [5] Nawrot, P., Jordan, S., Eastwood, J., Rotstein, J., Hugenholtz, A., & Feeley, M. (2003). Effects of caffeine on human health. Food Additives & Contaminants, 20(1), 1–30. https://doi.org/10.1080/0265203021000007840
  • Para perro flaco, todos son pulgas

    Para perro flaco, todos son pulgas

    Hay una sabiduría cruda y directa en el refranero popular, y pocas frases capturan la naturaleza acumulativa de la desgracia como esta. "Para perro flaco, todos son pulgas” es una metáfora precisa de la vulnerabilidad y de cómo los problemas parecen ensañarse con quien menos tiene. La imagen es clara: un perro ya debilitado por el hambre o la enfermedad no tiene la fortaleza para combatir nuevas amenazas. Lo que un perro sano podría sacudirse, para el flaco es una carga añadida.

    En la vida humana, el principio es dolorosamente idéntico. Y en el paisaje urbano de Algeciras, tenemos nuestros propios “perros flacos” a la vista de todos: las personas sin hogar. Ellos no solo están flacos de recursos o de suerte; están flacos de dignidad, de calor y de oportunidades.

    Para ellos, las “pulgas” no son metafóricas. Son la señalización, las agresiones, el frío que cala los huesos en un cajero, la lluvia que empapa el cartón, la hostilidad de una mirada o la necesidad de rebuscar en la basura por un mendrugo, siendo la pulga más grande y la que más drena la vitalidad, la indiferencia y el desprecio de una ciudad que no les ofrece un refugio digno.

    Mientras los medios locales se hacen eco cíclicamente de los problemas de inseguridad o de la necesidad de “limpiar” ciertas zonas, rara vez enfocamos el problema desde la raíz. Estas personas no tienen dónde ir. La sociedad los ha etiquetado, son un peligro, un estorbo, algo a erradicar de la vista pública. Los vemos como un problema de orden, no como un drama humano. Los convertimos en parte de un paisaje incómodo que preferimos ignorar de camino al trabajo.

    Y en este escenario, la administración local tiene una responsabilidad que va más allá de las soluciones temporales o las “campañas de frío” que solo duran unos días al año. Hablamos de la necesidad urgente de un albergue que ofrezca dignidad a esas personas desamparadas, un lugar que no sea un simple almacén de gente, sino un punto de partida para la reinserción.

    Es fácil perder la perspectiva. Un Ayuntamiento debe gestionar la ciudad, pero no solo para la foto. El lado humano de la política no puede quedar sepultado bajo el ruido de las fiestas o los eventos promocionales. No todo son fotos en clínicas privadas haciéndoles publicidad; la verdadera salud de una ciudad se mide en cómo trata a sus ciudadanos más débiles.

    El “perro flaco” de nuestra sociedad no necesita más parches; necesita un techo seguro, un plato de comida caliente, alguien que les escuche. Necesita que dejemos de verlo como una amenaza y empecemos a verlo como lo que es. Un vecino que ha caído al que hay que tenderle la mano.

    Las pocas oportunidades que tienen se evaporan cuando no hay una dirección que dar, un lugar donde asearse o una cama donde descansar sin miedo. Es la pescadilla que se muerde la cola: sin hogar no hay trabajo, y sin trabajo no hay hogar.

    Como sociedad, debemos unirnos para paliar esta deficiencia. No podemos seguir desviando la mirada. La existencia de personas durmiendo en nuestras calles no es más que el reflejo de nuestro propio abandono hacia los más vulnerables. Es hora de exigir y construir soluciones reales, porque mientras sigamos permitiendo que haya “perros flacos” a la intemperie, todas las “pulgas” de la exclusión, la enfermedad y la desesperación seguirán picando a los mas vulnerables, y esa herida es, en última instancia, de todos nosotros.

  • Para que no te olvides

    Para que no te olvides

    En 1980 se publicó una novela, en apariencia, lejana a los cambios sociopolíticos que inauguraba nuestro país en aquella década sublime en la que conocimos las intermitencias de la ilusión del cambio. ¿Dónde está nuestro error sin solución? Guillermo de Baskerville y su tierno pupilo Adso se veían inmersos en la investigación de una serie de misteriosos asesinatos, todos con un libro en común, una obra peligrosa que bien valía acabar con la vida de quien osara adentrarse entre sus páginas. La tragedia expansiva lleva a una solución que ya planteó Cervantes casi cuatrocientos años antes, y el nazismo replicó ortodoxamente. Ante la amenaza silenciosa de la verdad que esconden los libros nada mejor que un buena quema de ejemplares, fuego divino, incitación a la jauría de los ignorantes y cenizas como  testimonio de un orden a sostener. Mandan quienes saben mantener a muchos, a casi todos, a cuantos más mejor, lejos del saber.

    Hoy en día estas purgas colectivas se multiplican a golpe de likes, en convocatorias infames que vociferan falacias a hombros de una turba irreflexiva de farra frente a las puertas de nuestras universidades. Si Unamuno levantara la cabeza nos diría aquello de que “es menester que la gente aprenda a leer con los oídos”. Ya nadie se acuerda de las Bibliotecas públicas con el sentido que tuvieron en el momento de su creación allá por el siglo V a.C. La producción literaria y filosófica están arrinconadas en la vorágine del negocio editorial. No hay que sorprenderse, el capital siempre ha sido conservador y, a la hora de construir nuestro deseo, lo que importa no es impulsar nuestro pensamiento crítico ni nuestra capacidad de análisis, sino el zafio marketing del circo de los premios que bien parecen estar afincados en otros planetas, lejos, muy lejos de la realidad del nuestro.

    Así las cosas, entrar hoy en día en una biblioteca pública puede ser uno de los actos de resistencia más revolucionarios que podamos ejercer. Pensemos en esto detenidamente. Hablamos de encerrarnos en un espacio compartido con desconocidos, con la obligación de mantenernos en silencio, rodeados de cientos de oportunidades letales de crecimiento interior, de intercambio unidireccional de ideas que han construido todos nuestros errores y todos nuestros aciertos, expuestos al vértigo absoluto de abandonar la caverna y caminar hacia la luz. Más de uno, más de una, estará pensando en que en casa, dando un uso altruista a su tiempo, es posible experimentar todo esto gracias a las bibliotecas virtuales. No seré yo quién le quite a usted las ganas. Sin embargo, me gustaría hacerle una invitación. Póngase cómodo, haga usted hueco en su asfixiante agenda diaria (si lo piensa dos veces encontrará, seguro, esos momentos elásticos que se van por el desagüe de las redes) y camine, digo camine como quien dice trasládese como buenamente pueda, a la puerta de una biblioteca pública. Enfréntese al rechazo de entrar, de callarse, de mirar los lomos de las obras expuestas, de tomar consciencia del tiempo detenido que supone premeditar una búsqueda activa de intereses personales sin algoritmos, sin buscadores tendenciosos, sin necesidad ninguna de hacer lo que está haciendo. No se resista, le desafío. Hágalo, aunque piense que es inútil, pero hágalo, precisamente porque puede, porque formamos parte de ese reducto de la población mundial que, azarosamente y sin merecerlo, tiene el privilegio de poder entrar en una biblioteca pública, no para producir nada, sino simplemente por placer, o, quizás en su caso, por disgusto, por perder el tiempo ganando  esta apuesta, y aún así, será usted libre de demostrarse de lo que es capaz. ¿O acaso tiene miedo de que algún libro le cambie la vida?

    El monje con el que comenzamos nuestra historia se interesaba por algo mucho más importante que la propia verdad, defendía la libertad de buscarla, el amor por la curiosidad humana, la experiencia de descubrirnos capaces de querer conocer el mundo por nosotros mismos. Cerraba Umberto Eco su obra “El nombre de la rosa” con una advertencia estremecedora por su vigencia en este mundo virtual que nos devora, tengamos cuidado no vaya a ser que para cuando queramos conocer a la rosa, de ella tan solo quede el nombre. Que no nos pase lo mismo con las bibliotecas. Nunca es tarde para abrir los ojos.

    El día mundial de la bibliotecas es hoy, es cada día. Felicidades a todos.

  • Qué no daría yo

    Qué no daría yo

    El paso del tiempo transforma nuestra realidad tanto como a nosotros mismos, y una buena medida de cuántos cambios acumula nuestra sociedad  se esconde en la evolución de las palabras con las que nos comunicamos. La etimología se encarga de hacer ese viaje y descubrirnos cómo han ido evolucionando los significados que atribuimos a nuestra forma de nombrar el mundo que habitamos y compartimos. Pongámonos rigurosos por un momento. El martes pasado un escalofrío, un latigazo sordo, nos hace saber que Sandra Peña Villar no volverá a casa de sus abuelos el próximo verano a Chiclana a pasar sus vacaciones, que no cumplirá 15 años, que no irá más al campo del Betis con su familia ni volverá a quedar con sus amigas, porque a la vuelta del colegio se ha quitado la vida, se ha suicidado, y con su muerte ha quedado expuesta la sinrazón de la violencia en la que sobrevivía en los pasillos de su centro educativo.

    La palabra violencia proviene del latín violentia que en su sentido primario designa a aquello que altera lo que debería seguir su propio curso, es decir, atendiendo a este matiz, la violencia es en esencia una idea de interrupción, específicamente una interrupción forzada. El suicidio de Sandra (su familia pide que su nombre no se olvide) es una “muerte violenta”, en propiedad lo es, su vida ha sido interrumpida, la semántica es precisa, inapelable.

    Lo verdaderamente preocupante como sociedad, es que se nos olvida que todos formamos parte de esa violencia.

    ¿Cuántas veces miramos hacia otro lado frente a una injusticia? ¿Cuántas veces callamos para ahorrarnos una confrontación? No me digan que no han esquivado más de un vez, más de dos,

    -que siempre que pueden lo hacen- esa situación cotidiana, anodina, en la que frente a una agresión de cualquier tipo, -gestos maleducados, discursos de odio, comentarios sexistas, denigración de las discapacidades, bromas homófobas, tránsfobas, prejuicios clasistas, micromachismos, descalificaciones xenófobas, desautorización de las víctimas de violencia de género, burlas racistas, mofas al equipo contrario, recochineo en las desgracias ajenas, guasas malsanas sobre los cuerpos de los demás y cachondeos infames sobre los gustos de los que no siguen las modas, el catálogo es inagotable…- consideran mejor para ustedes minimizar, blanquear al fin y al cabo, el componente violento implícito del momento, y seguir su camino.

    A lo largo de los años el peso de banalizar todas esas situaciones acaba por insensibilizarnos, por adormecernos, se impone el silencio como respuesta y quienes aprenden de nosotros, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros amigos, nuestros enemigos, nuestros vecinos, nuestros compañeros de trabajo, nuestras parejas, todos, todos acabamos por desconectarnos emocionalmente de los demás. Nos atomizamos en burbujas de confort de pago. Virgencita, virgencita que me quede como estoy. Rota la empatía afloran el desapego y la crueldad. Las redes como altavoces expansivos. El goce de la sinrazón, la lujuría del placer en la tortura sostenida sobre el más débil…que más débil es cuanto más solo está, cuanto menos se le escucha y se le ignora, mientras acecha la muerte como fuga. La huida sobrevenida.

    Se deben revisar, por supuesto, todos los protocolos preventivos, su aplicación o la negligencia en el desempeño y actuación de los responsables en todos los organismos afectados, desde el centro educativo hasta los tutores de las menores agresoras, a ellas mismas incluso, nadie debe quedar impune ni por acción ni por omisión si se agredió, si se vejó, o si negó auxilio, si no se prestó socorro. Nadie debe quedar fuera de una investigación exhaustiva por parte de las autoridades competentes. Caiga el peso de la ley sobre todos los que han participado en el suicidio de Sandra.

    Para quienes solo fuimos espectadores consternados queda pendiente una profunda reflexión acerca de todo lo que, cada día, acomodamos para evitarnos confrontar todas estas violencias que toleramos impasibles. Y lo que es aún peor, lo hábiles que somos para engañarnos y no reconocer que participamos activamente en la continuidad de esta violencia estructural, que la alimentamos entre todos, precisamente porque callamos. El silencio también se aprende.